Límites a la libertad de expresión e internet

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Anoche probé a curar el insomnio con una tertulia del canal 24 horas de Televisión Española. En él, cuatro contertulios y un moderador trataban de dilucidar cómo había que meter mano al asunto de la regulación de las redes sociales, ya saben, gente que dice barbaridades, amenazas, insultos y demás y no lo hace desde un medio de comunicación.

En el debate apareció desde la crisis moral de occidente hasta Cuba, pero como en los debates online al respecto nadie se mojaba compartiendo su visión sobre los límites a la libertad de expresión de los que era partidario y si internet y la incorporación de la ciudadanía a publicar contenidos debería modificar cómo nos los planteamos.

Blogs y Twitter no son como la barra del bar

Hay una corriente ideológica que podríamos considerar tecno-anárquica. Tiene un matiz también liberal porque además es muy partidaria de la libre empresa, pero sobre todo desconfía y es contraria a la regulación por parte del estado de lo que se considera “tecnología”. Porque “no lo entienden”, porque “tienen otros intereses”… ya sea el crowdfunding, ya sea la economía P2P, ya sea el “derecho al olvido”… de entrada se rechaza cualquier regulación proveniente del estado.

En su seno ha florecido la justificación de que “lo que antes se decía en un bar, ahora se dice en Twitter” y por tanto no deberíamos escandalizarnos de un rasgo de la naturaleza humana como es el de desear la muerte – o pedir directamente el asesinato – de los enemigos. Por supuesto es un argumento falaz, son tan diferentes como lo son las comunicaciones privadas y las públicas. Es más, estas manifestaciones acaban en Twitter por el expreso deseo de sus autores de que no queden en el ámbito privado.

Julio Alonso ha escrito El Diario – disclaimer, somos socios en Weblogs SL – una pieza sobre el tema en la que sostiene que la tecnología es irrelevante. En la literalidad estoy de acuerdo, en cómo lo plantea, no: lo publicado queda registrado, se hace con ánimo de llegar a un número indeterminado de ciudadanos, tiene efectos mucho más allá de la comunicación privada.

No es lo mismo que Julio dijera “Antonio Ortiz es un ladrón” a una persona en privado que si lo hiciese a sus 100.000 seguidores en Twitter y además El Diario se lo publicara llegando a dos millones de personas que apuntan tienen como lectores. De lo segundo me enteraría y los efectos sobre mi reputación y mi vida serían mucho mayores.

Sobre esos que desean que maten a otros en Twitter

Algún día intentaré poner por escrito mi tesis sobre el odio en internet. Es un fenómeno fascinante y que, en mi opinión, las más de las veces se aborda con exceso de prejuicios: los tecnoutópicos sosteniendo que la tecnología es neutral y la culpa está en el emisor, los tecnófobos subrayando la pérdida de meritocracia para llegar a poder publicar que facilita la tecnología y el deterioro social que esto genera.

Mientras llego a ello, mi impresión es que no estamos ante el ocaso moral de occidente que mis amigos tertulianos apuntaban, estamos ante un caso de gente que nunca ha comunicado en público que comunica mal en público: dejando escapar la bilis, poniendo por escrito cualquier salvajada que le pasa por la cabeza, entendiendo que publican en abierto pero sin entender que realmente están publicando en abierto.

Esto ha sucedido los últimos años a muchos individuos de los que se esperaba justo lo contrario: periodistas, políticos profesionales, empresarios, líderes de opinión. ¿cómo no va a haber casos en ciudadanos que jamás han publicado nada? Rebajaría la alarma sin negar la mayor, si nos planteamos que tenemos tanto derecho como un medio a publicar sobre otros, debemos tener responsabilidades sobre qué publicamos.

Que el estado entre a – cuando menos – estudiar estos temas uno esperaba que fuese bien recibido por una población que suele ser muy partidaria de su intervención. Que lo haga de forma arbitraria, sólo cuando las celebraciones o peticiones de asesinatos afectan a lo que considera el gobierno en el poder, no hace sino abundar en la desesafección tecnológico anárquica.

Recordando a Volteire. O a Evelyn Beatrice Hall

Julio recuerda en su pieza la cita “No estoy de acuerdo con lo que opinas, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarlo” que viene muy al caso. El artículo ha sido muy aplaudido – Twitter, los comentarios – pero su tesis final versa más sobre las intenciones de los promotores del debate – el PP, medios generalistas – algo en lo que creo que tiene razón, que sobre el tema de fondo.

Veo imposible despachar el tema de la los límites a la libertad de expresión e internet precisamente por la cita de Beatrice Hall. Un ejemplo en el propio El Diario, esta vez sobre un personaje que ofrece “cursos de seducción” con tintes machistas y haciendo apología de la violencia. Esta vez, para los comentaristas del artículo, “no se puede permitir” y muchos piden la cárcel.

¿Cómo nos posicionamos si la amenaza de muerte es a nosotros? ¿O a nuestras parejas e hijos? ¿O si nos difaman y alguien publica que somos estafadores o pedófilos? Sólo desde las dos posiciones se puede dar respuesta a que límites a la libertad de expresión aceptamos.

Como era de esperar no tengo una opinión definitiva de dónde está ese límite. Ante la duda soy más partidario de que la gente pueda decir lo que quiera, me resultan sospechosos los delitos de opinión o de “incitación al odio” en los que se deriva con facilidad hacia la censura. También creo que el código penal debería bastar para “regular” lo que hacen los individuos online y me preocuparía que una regulación específica atacara el mantener cierto grado de anonimato.

Lo que también me preocupa es esta tendencia a justificar cuando el malo son los otros, a ser incapaces de la mínima autocrítica – o crítica a lo que proviene y facilita el sector tecnológico – y a no abordar las cuestiones de fondo que, como la de los límites a la libertad de expresión, no se pueden despachar desde el ventajismo en unas ocasiones (es una cortina de humo del PP) y con toda la seriedad en otras.

Foto: Ben Husmann

36 comentarios en “Límites a la libertad de expresión e internet

  1. Hombre, Antonio, qué buena ocasión para culpar al tecnoanarquismo, a la desconfianza del estado y a la libre empresa de que aparezcan insultos en internet o no se persigan ¿no?. Simplemente bastan las leyes de siempre. No le cambiaría a Julio una coma. Mejor dicho, las leyes bien armadas de siempre tras mucho pelear con gobiernos de toda condición: lo que quieren los gobiernos, con Twitter o sin él, es poder controlar lo que se dice y encontramos excelentes excusas en episodios como éste para pedir mano dura, etc. etc. Que se lo digan a Erdogan. Por cierto, es mejor que no confundamos desregulación o regulaciones mínimas con el incumplimiento de la ley. Y, con la libertad de expresión, la historia viene a decirnos que el riesgo del exceso o la difamación tiene menor coste que pretender evitarlo. Se termina en censura.

    Los límites a la libertad de expresión están inventados hace mucho y conviene sospechar de las leyes adhoc, del tipo “negación del holocausto”, “exaltación del terrorismo”, “injurias al rey” (o a “la nación española”), “ofensas a la religión”, etc. etc. Acuérdate, y tu yo estábamos de acuerdo, en aquello de la madre del asesino que cobraba por hablar por la tele y que era una ofensa cuando ella no había matado a nadie y casi no podíamos levantar el dedo. Porque por muy repugnantes que sean o te hagan sentir, su represión suele esconder la represión de la protesta o la divergencia. Mejor dejar a la responsabilidad individual cómo comportarse y que se actúe después. ¿Límites nuevos? Qué miedo. La publicidad de un acto comunicativo, me da que ya las leyes vigentes lo tienen en cuenta.

    Por otro lado, uno piensa que este episodio no difiere en nada de muchas otras cosas que ya hemos vivido hace mucho tiempo en las redes y sus argumentaciones y representaciones son viejísimas sin que haya nada nuevo que sorprenda. Otra polémica artificial alimentada por personas que nunca entendieron las redes (sí, me pongo del lado tecnológico) y que cada vez que surge algo que hace mucho que está bien discutido y resuelto tienen que aprender. Es ley de vida.

    Vamos a contarles la Ley de Godwin a muchos.

    1. ¿Sabes que conforme escribía estaba pensando si con la entrada iba a conseguir que volvieses a comentar por aquí? 😉

      Creo que estamos bastante de acurdo en la mayoría de puntos, también con Julio, sobre todo en que si hay que limitar la libertad de expresión se haga de forma mínima, pero hay algunas cosas… bueno “no culpo” sino que apunto a que esa visión ideológica es germen de algunas argumentaciones que considero falaces y, sobre todo, con la identificación de que da igual que publiquemos lo que sea, que la gente se tiene que aguantar. De la situación me desagrada el oportunismo y el uso táctico pero en los dos sentidos y según convenga.

      1. Don Antonio, no se suba tanto:D ha tenido suerte. Sábado, poniéndmome al día y no lejos de casa. Los viajes y la diferencia horaria me llevan a tener desatentidas muchas cosas. Peroooooo es un gusto. Como siempre. Las visiones ideológicas falaces tienen un problema: que nunca lo son, son elecciones. Y que tomemos las discusiones de las redes como un todo sin separar quién es quién lleva a cosas como esa: usted debería saber que si de algo presumen las visiones liberales es de la importancia del cumplimiento y enforzamiento de los contratos. Es decir, de aplicar la ley. O, en visiones drásticamente anarquistas, no se pretende que no haya ley, sino que el estado no sea la tutela del arbitraje sobre el cumplimiento de las obligaciones de las partes. La forma en que, por ejemplo, se formó el tribunal de aguas de valencia o como funcionaría autocontrol de publicidad serían cosas que gustarían a estas visiones. Realistas o no, aceptables o no, la cuestión es que no se puede desprender que no exista ley de semejantes postulados. Es frecuente decir que se aplica en las sociedades actuales una especie de “neoliberalismo salvaje”, cuando lo que ocurre es que el estado interviene de forma rotunda para todo, generándose un extraño cacao intelectual. Estar o no estar de acuerdo en si hay mucho o poco estado no es la cuestió ahora, sino que no puede decirse que existan semejantes espacios de anarquía y ausencia de ley. Y menos en la red, que tiene su gobierno, guste o no: yo no puedo crer un domino de primer nivel, por ejemplo.

  2. Por que se debe regular distinto la opinion en una red Social, desde el punto de vista juridico el derechocfudamental presente en la constitucion no hace diferencias, es un derecho fudamental no limitado pero si delimitado, puedes pedir la muerte de slguien en un bar, si igual wue en Twitter pero en los dos medios es delito, solo que en el segundo queda escrito y es mas facil perserguirlo. El problema entonces no es la redes sociales ya que es facil dar con el sujeto y enjuiciarlo el problema entonces es la barrs del bar, deberia al gobierno colocsr micros en todos los bares ???

  3. Te puedo contar que empecé un post sobre la violencia en Internet (se llamaba violencia colaborativa) como 5 veces esta semana de 5 formas distintas.

    La última, unos días después de la muerte de Carrasco hice una búsqueda simple de “puta” y “carrasco” en Twitter y los resultados eran tan lamentables que hasta no tenía claro que criticarlos en mi blog fuera sano o incluso legal.

    Toda la semana llevo con la sensación de que la gente no leyó esos comentarios sino que piensa que la fuente de la polémica es un comentario del tipo “que muera no la convierte en una santa”. No lo creo, el centro de la polémica y en mi opinión de forma justificada porque SÍ creo que tiene que abrir un debate es que vivamos en una sociedad donde decenas de personas llaman “puta”, “catalufo de mierda”, “gorda asquerosa” a otras personas tranquilamente en Internet o lo que es lo mismo de forma pública y el resto como m-u-y b-i-e-n dices lo comparamos con la barra de un bar

    1) No es la barra de un bar
    2) Quién ha dicho que decirlo en la barra de un bar sea correcto, ético o deseable

    Claro que ya hay leyes al respecto como escribió Escolar y claro que si los afectados denuncian ganarán pero si las leyes sobre el honor, la intimidad y la propia imagen se están demostrando poco efectivas en el ámbito de las redes sociales ¿por qué no cambiarlas para mejor? Y mejor no es censurar, mejor no es amordazar. En mi opinión “mejor” es que una persona que el mismo día que a otra le pegan unos tiros en la cabeza en la calle y diga de forma pública “lo único que me jode es que no la hiceran sufrir” (sic) sea aislada y repudiada socialmente. Me parece lamentable, fuera de tono y fuera de momento independientemente de lo que cada uno haya hecho en vida. Y estoy cansado del “lo mejor es ignorar al troll”. Hay veces que no, hay veces que por el hecho de ignorar tanto, de no darle importancia, de no darle de comer dejamos que el troll siga creciendo.

    Y en esto caso efectivamente hablamos de una persona con una vida inundada de polémicas y no pocos enemigos pero eso no puede afectar al debate. Personalmente creo de fondo está la misma mierda que provocó la separación de Klaus and Kinski donde lejos de tener una persona polémica teníamos a una cantante de una sensibilidad extarordinaria y un talento histórico hasta las narices de leer insultos y mofas durísimas sobre ella en Internet.

    1. Muchas gracias por el comentario Juan, de hecho no sabía lo de K&K… y me ha apenado mucho, me gustó mucho lo que escuché de ellos

      Sumaría un punto, si a alguien se le acusa lo que va a tener es un proceso con un abogado que le va a defender y un juez que velará por la garantía de sus derechos. También hay otra trampa dialéctica, “se dedican a esto en lugar de a lo otro”, algo que siempre es una trampa porque a nuestro juicio siempre se pueden dedicar a algo más importante y urgente (el paro, el hambre en el mundo,…)

  4. Me parece que tu post posee mucha más perspectiva y ponderación que el de Julio, cuando leo a Alonso siempre me da la sensación de que fuerza los argumentos demasiado para llegar a la conclusión que ya de antemano tenía al principio, cuando creo que debemos hacer el esfuerzo al contrario, poner los datos y los argumentos a favor de razonar sin prejuicios.

    Por supuesto que las redes sociales no son lo mismo que el bar. Y precisamente porque no son lo mismo, necesitan de leyes especiales para regularse. No es lo mismo una ley laboral cuando se tiene pleno empleo que cuando se tiene una tasa de paro del 26%. Las leyes deben adaptarse a las circunstancias y a las particularidades, si no corren el riesgo de ser inútiles e injustas. Como decía el filósofo: tratar al desigual como igual no es un acto democrático es un acto injusto.

    Como decía Jaron Lanier en su magnífico libro “Contra el rebaño digital” (de recomendada lectura para muchos guruses fanáticos) las tecnologías nunca son neutras, como nos quieren hacer creer, tienen lo que él denominaba “anclaje”, que no es ni más ni menos que el sesgo que introduce una tecnología en el uso que le damos, en otras palabras: unas tecnologías permiten unas cosas y otras no, y eso hace que todos tendamos a usarlas de una manera por encima de otras también posibles.

    Si yo digo algo en un bar, se enteran los cuatro que están a mi alrededor, no es público y mañana se nos ha olvidado en función del número de copas que nos hayamos tomado. En Internet está disponible para (literalmente) miles de millones de personas, y su huella será difícil de borrar. Por eso se legisla para permitir el “derecho al olvido” en Internet y sería estúpido intentar hacer lo mismo para las conversaciones de los bares. No es lo mismo, señor Alonso, usar el bar, el teléfono, el periódico o las redes sociales para comunicar algo. Con el teléfono alguien puede pinchar mi conversación desde USA, con lo que digo en el bar, no. Con el teléfono el mensaje va “de boca a oreja” entre yo y el que se lo cuento. Con las redes sociales está disponible para todo el que tenga acceso a ellas. En Twitter pueden suplantar mi personalidad, en Facebook también, en el teléfono y en el bar, difícilmente, a menos que seamos Tom Cruise en Misión Imposible.

    Precisamente porque las tecnologías permiten nuevos usos (y abusos) en la comunicación, las actuales leyes no nos valen. Me hace mucha gracia además que ahora todo el mundo parece un experto jurista y que se conoce la legislación al dedillo, y lo que permite y deja de permitir, y muchísimo me temo que no sea el caso.

    A mi me aterran los abusos que se pueden a llegar a cometer en las redes sociales. Imaginemos que esta tarde el árbitro del Atleti vs Barcelona tiene un mal día y pita un penalty inexistente. Antes en el bar se le insultaba y se le sometía al escarnio ante la aficción, pero todo quedaba allí. Imaginemos que a algún descerebrado se le ocurre publicar la dirección de su domicilio por Twitter. ¿Es lo mismo gritarla en un bar que publicarla en Twitter? No Señor Alonso, no es lo mismo. Y la ley no debe actuar igual en los dos casos. No se han arrasado ciudades enteras a pedradas, pero sí con bombas atómicas y por eso nadie en su sano juicio pediría la misma regulación para las piedras que para el uranio enriquecido.

    1. Entonces habría que regular el derecho a opinar en la TV? Porque no es un bar y alguien podría dar la dirección del hogar del arbitro a través de la tele. Sin embargo, no hay regulación especial porque ya existe: derecho al honor, amenazas de muerte, insultos… Todas esas acciones están legisladas ya y no hay dificultad alguna en perseguir en Twitter a quienes las profieren. Comenta al principio que a veces le parece que el senior Julio parte de premisas y luego retuerce razonamientos para llegar a esas conclusiones. Pero no es mejor lo que aquí veo, que es tomar casos extremos y particulares para justificar un punto que, de otra forma mas general, de la forma en que se legisla en realidad, no tendría sentido.

      Habla de razonar pero vaya, la comparación de piedras y uranio enriquecido es de traca. Aplicando ese argumento a las redes sociales, resulta que la ley que regula el delito de difamación tiene en cuenta el medio y la difusión de esa difamación. Así que de nuevo, pretender crear una nueva legislación para algo que ya esta legislado y que se rige por leyes ya existentes, demuestra o desconocimiento, o miedo (en caso de políticos, ademas de las anteriores podríamos añadir intención de control o censura) o una reflexión desacertada desde mi punto de vista.

  5. Que yo defienda que no se regule para internet de forma específica no significa que no entienda las diferencias que hay entre un caso y otro. Vea: Sobre la regulación de las redes sociales. (perdona Antonio Ortiz por el autobombo). Por una parte no creo que aquí haya que regular más de lo que ya existe. Todo lo más aplicarlo mejor. Por otra, twitter no es un bar y un bar no es un estadio. Tengamos en cuenta el alcance del mensaje o su permanencia en el tiempo, no el medio en el que se hace.

    De otra manera corremos el riesgo de dotarnos de una regulación incoherente, que penaliza ciertos supuestos mucho más que otros igual o más graves y que irremediablemente se ve superada por la tecnología que avanza mucho más rápido.

  6. España ya es hoy día un país hiper-mega-super-ultra regulado, más no, por favor.

    El hecho de que un delito contra el honor tenga mayor o menor repercusión influirá en la pena a imponer, pero no en la consideración de si el hecho es punible o no, por eso sí que tiene sentido decir “Algo que sea delito en un bar lo es también en Twitter. Algo que no lo sea en un bar, tampoco debe serlo en Twitter.”

    Otra cosa es que un bar la pena sea de de tres a siete meses y en dicho con publicidad sea de seis a catorce meses, pero en cualquier caso o es injuria o no lo es, la calificación no depende del medio utilizado, y eso ya está regulado en la LO 10/1995.?

  7. El ejemplo del bar siempre fue una metáfora bastante cómoda para explicar el fenómeno de exposición en plaza pública de las redes. La discusión sobre si es igual o no, francamente, me parece estéril: primero, porque no debe ser lo mismo – siguiendo el ejemplo – decirlo en el bar del centro de la ciudad repleto de gente en domingo y con un guardia civil que pasaba por allí que en el chiringo de un barrio que está barriendo para cerrar sus puertas. De la misma forma, decir que poner algo en twitter tiene exposición universal así como así, ignora el hecho de que no todo el mundo tiene los mismos seguidores ni es retuiteado igual. Así que el impacto no depende del usuario sino de su contexto. ¿Es más grave el insulto en televisión generalista que en una gaceta parroquial? (que me perdonen las parroquias). Salvo error por mi parte son los jueces los que juzgan el contenido, la circunstancia y notoriedad y, por tanto, gravedad. Y de la gravedad, el daño y la pena. Hay jurisprudencia amplísima sobre casos de tanta publicidad como la televisión. ¿No vale con ella? Lo ven millones de personas y potencialmente más que Twitter de acuerdo con su número de seguidores en España. Inventar legislación para Twitter es ridículo, complicar la legislación por culpa de la red (Julio sabe bastante de la responsabilidad subsidiaria de quién tiene un sitio abierto en internet) tiene matices que hasta ahora solo han perseguido un control injusto y desde luego bastante discutible sobre donde empieza la libertad de expresión y donde está su límite. Parece mentira que con los años que vivimos con los juicios de Ramoncín ahora se esté descubriendo la pólovora.
    Por otro lado, hablar de neutralidad de la tecnología y sus sesgos no debe confundirnos: la tecnología es neutral, depende de qué uso se le dé y ese lo decide el usuario. El sesgo es lo que hace más fácil hacer si queremos usarla pero sigue sin obliganos a hacer nada. Por ejemplo: el sesgo de twitter es que está muy limitado el número de caracteres, con lo que debatir y discuir es francamente complejo ante la ausencia de matices o el desarrollo complejo de ideas como estamos haciendo aquí. Es decir, a nadie le obligan a debatir por twitter (neutralidad) pero si lo hace, será bastante pobre por la limitación de caracteres (sesgo).
    Y me dejo ese “derecho al olvido” tan interesante… Es decir, pretendemos que información cierta deje de indexarse por un tercero y que se ha hecho pública cumpliendo la ley (lo que publica el BOE). Si algo hay que hacer “olvidar” (¿los antecedentes penales son olvidables?) debería ser por parte de quien publicó, que puede decirle al buscador que no indexe (y el buscador explica cómo).
    Con todo, todos estos intentos de hacer desaparecer contenidos de la red sólo pueden generar sonrisa, pues por su propia naturaleza genera copias, cachés, nuevas publicaciones o gente que replica la aparición de la información en otro sitio: si alguien quiere, la información volverá a aparecer. Y el que ha padecido ese problema de “olvido” también se beneficia de ello: puede publicar que lo olvidable ha sido superado, y también indexará si lo quiere, hasta con certificados de fuentes confiables si se da el gusto o la ley obliga. Sí, puede ser molesto pero los beneficios de esa arquitectura son lo que permiten muchísimos beneficios de progreso económico e intelectual. Es imposible esperar que las cosas no tengan costes. Porque antes los tenía e inmensos: el coste de encontrar información relevante (¿es relevante contratar servicio doméstico y saber que tiene antecedentes penales por robo?, no es una pregunta con respuesta simple desde luego) era altísimo.

    1. De verdad que me parecen muy tomados por los pelos algunos razonamientos…por decir algo suave.
      ¿El que una tecnología pueda usarse o no es lo que la hace neutral? Claro…siempre existe la opción de no usar las cosas, o de ignorarlas…Pero eso no las hace neutrales, ni mucho menos. También la ley podría ser neutral según ese razonamiento, porque siempre puede o no aplicarse o puedo saltármela a la torera. Es decir, las diferentes leyes del aborto son neutrales, porque siempre se puede abortar clandestinamente, o directamente no abortar. Y nos quedamos tan anchos. Nadie ha hablado de una ley específica para Twitter, o al menos yo no lo he hecho. Hablo de una ley específica que regule las comunicaciones (o todo lo que se deriva de ellas) en Internet.

      Una tecnología nunca puede ser neutral, no es lo mismo de potencialmente peligrosa la tecnología de los arcos y las flechas que la tecnología de las bombas atómicas. La tecnología atómica cambió el mundo de una manera nunca vista hasta ese momento, porque existía la posibilidad de hacer desaparecer a la Humanidad entera de un plumazo, y de ahí que las leyes se apresuraran a legislar sobre el uso del uranio y sus derivados.

      Y seguís sin quererlo ver aplicado a las tecnologías de Internet…de verdad, no lo entiendo. O muchos intereses tenéis en ello (que me temo que sí) o es que razonáis a ritmo de 140 caracteres.

      1. También me fascinan el doble rasero y los malabarismos mentales de algunos. Por un lado las tecnologías tienen sesgo, y por otro son neutrales, según convenga, supongo. Porque se harta uno de escuchar la disruptividad de ciertas tecnologías y su capacidad para cambiar la sociedad…y luego resulta que no, que son neutrales, ni frío ni calor. Me gustaría saber como casan las dos cosas.

        Y también es gracioso ver en que términos se discute sobre la “Neutralidad de la red” y como ésta peligra por el simple hecho de que la información fluya más rápida por un lado que por otro. Si las tecnologías son neutrales de por sí, ¿cómo puede estar en riesgo su neutralidad? ¿En qué quedamos? Porque cuando la Neutralidad de la Red está en peligro, se reclama regulación por todos lados para impedir el sacrilegio, pero sin embargo cuando una red social tiene la capacidad de humillar a un pobre desgraciado frente a millones, es un daño colateral que hay que soportar con resignación. Ahí no hace falta regular nada. ¿No será porque en un caso hay mucha pasta de por medio? En el caso de que acosen a un pobre desgraciado no pasa nada…Son cosas que pasan y a las que tendremos que acostumbrarnos. ¿Qué coherencia tiene esto por el amor de Dios?

      2. No iba a comentar en esta entrada porque da para mucho y podría pegarme páginas enteras, baste decir que estoy de acuerdo con Julio Alonso y que, al contrario que Gonzalo Martín, sí cambiaría algo: la frase teléfono y teléfono móvil es tremendamente redundante ;P, aunque viene bien para mi siguiente texto; (volviendo al tema…), pero lo de las bombas atómicas, que precisamente hubiera yo puesto como ejemplo, no ya por demagogia, sino por ejemplo extremo, me ha arrancado a ello.

        No ver una bomba atómica como una tecnología neutral es exactamente lo mismo que tú dices de no poder verlo como que no es neutral.

        Por supuesto, no espero que lleguemos a un entendimiento de posiciones (ya estamos más cerca, Ley de Godwin).

        No queremos ver el origen de la tecnología sino su uso. Y en el caso de la bomba nuclear, no estás exponiendo una tecnología, sino su uso. Nos tenemos que remontar a qué es una bomba nuclear, a cuál es su funcionamiento físico o su base. Su base es la fisión nuclear. La fisión nuclear se usa tanto para generar un arma nuclear, como para generar electricidad en una central nuclear. ¿Acaso consideras más neutral una central nuclear que una bomba nuclear? ¿Consideras la fisión nuclear neutral, o también tiene un fin definido y, por tanto, no neutral?

        No me respondas todavía, ¿seguro?

        La bomba nuclear también es neutral. La bomba nuclear genera deflagración expansiva de gran potencia. La deflagración por sí misma es neutral.

        Ahora bien, lo que tú expones es un uso, usar la explosión para matar personas. Pero, ¿acaso es el único uso que tienen las explosiones? ¿No se usaba el TNT como arma de destrucción de vidas en otras guerras y también se usa para minería?; así pues, ¿y si usásemos las bombas nucleares al más puro estilo cinematográfico para destruir al peligro del asteroide Aphophis? ¿sería entonces neutral? ¿qué marca la neutralidad o la no neutralidad?

        La marca el uso, y más que el uso, el fin.

        Puedes usar una bomba nuclear para matar igual que como herramienta, al igual que usas twitter para informarte, o como ocio, o como medio de publicidad, o como bar…, sí, bar. Un bar con una clientela potencial de siete mil millones de personas en el que todos estamos reunidos, pero donde sus clientes no están todos de pie y apelotonados, todos están en sus respectivas mesas con sus followings y followers y que, al igual que en un bar, al tío que grita de la mesa de al lado lo oyen en todo el bar, twitter usa la repercusión medida en el retuiteo y la conversación como altavoz que ayuda a que otros le oigan, llegando a lo que estamos discutiendo. Porque, no nos engañemos, dentro de la propia neutralidad de Twitter, este no está creando un sistema neutral en cuanto amplifica un tuit, una conversación. Y aunque su acción no busca un fin intencionado (no en vano es automático) provoca un fin secundario de repercusión de unas palabras.

        Y es en este punto cuando otros amplificadores, empezando por los medios de comunicación y la moralidad, provocan la situación actual: pretensión de regulación de lo ya regulado por divergencia en las ideas. Por no aguantar ni aceptar esas ideas.

        1. Sinceramente, no entiendo ese empeño de algunos por esterilizar la tecnología, cuando es evidente que de neutra tiene poco. Si tan neutra os parece, responded a lo que decía antes, en vez de evadir los razonamientos. Si es tan neutra…¿por qué no es lo mismo usar una cuadriga o un coche (ya que los dos tienen ruedas, como diría Javier) o no es lo mismo usar un modem 56k que el ADSL, etc, etc…? Si todo fuera tan neutro, al final nos daría lo mismo usar una cosa que otra, total…con cambiar “el uso” punto. Lo que te dejas fuera del razonamiento (intencionadamente, claro) es que hay usos imposibles de las cosas, mientras que otros usos son para los que están diseñadas. Y eso de neutral no tiene nada. Si todas las tecnologías fueran tan neutrales como mantenéis, no serían capaces de cambiar la sociedad, porque todo sería coger lo que ya existe y cambiar su “uso”. Como si el uso fuera el que a nosotros nos saliera, y como si fuera algo mágico, al margen de lo que, precisamente, SE USA, de lo usado.

          Tú me cuentas el funcionamiento de las cosas, y me dices que la fisión nuclear es el principio que subyace tanto en la central nuclear como en la bomba atómica. Y de paso me dices algo tan absurdo como que la implosión nuclear es en sí misma neutra, toma ya. Visto así todo podría ser neutral, en un infinito estiramiento de un argumento falaz y sin base ninguna…si imaginásemos que de verdad existe la Estrella de la Muerte también podríamos decir que el cargarse un planeta de un plumazo es neutral, que lo que no es neutral es ese abstracto “uso que se hace de fulminar un planeta”. Y que la Estrella de la Muerte en sí misma es neutral, porque supongo que también se podría usar, por ejemplo, para fabricar palomitas de maíz en cantidades siderales, o para asar pollos de manera más eficiente…

          Muy bien, si nos ponemos así, a relativizar de esa manera, todo es usar átomos, que al fin y al cabo es de lo que están hechas todas las cosas. Y todo es el uso que se haga de esos átomos. Y eso, además de una perogrullez es como no decir nada. Que dos cosas funcionen usando unos mismos principios no significa que sean lo mismo. Pero que haya que explicar esto…pues…en fin…que le vamos a hacer, seguro que en 140 caracteres se puede hacer, porque Twitter es neutral y se puede usar para cualquier cosas que se nos pase por la cabeza ¿por qué no?

          Pero insisto, hay usos imposibles de algunas herramientas, y otros que son los que se les da en el 99% de los casos. Y ese precisamente es el sesgo de esa tecnología, lo que hace que lo lógico sea usarla de una manera, y no de otra. Y por eso es imposible usar teléfonos móviles para volar (vale, si te hace dejamos a las demagógicas bombas atómicas al margen, para darte el gusto) y lo normal es usarlos para hablar con los demás, y para mandar mensajes y para lo que nos los diseñan.

          Pero vamos…que si no sois capaces de ver eso, pues lo dejamos aquí mismo. Si el razonamiento base en el que apoyáis todo lo demás lo veis desde esta perspectiva…pues como que mal vamos.

          1. Eres tu el que se empeña en tergiversar lo que te dicen. No pareces haber entendido que cuando dice que una explosión es neutral lo es en el sentido de que si se usa para matar personas es malo, pero si se usa para obtener minerales en minas podría ser bueno.

            Respecto a tu ejemplo mal traído de la estrella de la muerte, la equivalencia seria otra, no la que tu has dado. Seria mas bien, destruir cuerpos celestes en trayectoria de colisión con el planeta de seres vivos es bueno; destruir planetas de otros seres vivos con intención de exterminarlos es malo. Estas empeñado en tergiversar el significado de neutral. Neutral no significa que no produzca cambios ni que sea lo mismo usar una cuadriga que un coche (por Dios, te quejas en serio de que razonan mal?). Significa que usar un coche no es esencialmente malo, sino que para que se usa o como pueda serlo. Si es para desplazarme, seria bueno, si es para atropellar personas, seria malo. En serio, no es tan difícil de entender.

      3. Puede que algunos os quedarais en los 70 caracteres…por lo visto twiter no es un bar (y será peor que un bar repleto de víctimas del terrorismo?)…y del derecho al olvido, qué decir? Será que olvidar los crímenes de guerra (o incluso los pacíficos fósiles) no será un ataque al derecho de libertad de expresión y recuerdo?
        Y ya para rematar, que el asunto tiene mucha tela, que direncia legal hay entre la prensa amarilla y la no amarilla (suponiendo que exista otro color de prensa!)?

  8. <>

    No veo la manera en la que la tecnología no es relevante para esto, sin la tecnología no podría hacerse lo que se hace, nadie sin Twitter o Facebook, desde un bar, sería capaz de tener la difusión que se tiene desde estas redes sociales. ¿Es esto irrelevante desde tu punto de vista? Sinceramente, no entiendo esa manía por intentar exculpar a la tecnología a toda costa.

    Si admites que las situaciones son diferentes, no entiendo tu postura de evitar la legislación específica. Otra cosa será pedir que esta legislación se haga bien, y que no sea una excusa para rebajar los derechos que ahora se tienen. Porque digo yo, que si la tecnología no es irrelevante, y las situaciones son distintas…¿no sería lo ideal una regulación específica, por muy de desarrollo que esta sea? ¿No garantizaría eso mejor los derechos de todos? ¿Por qué pensar automáticamente que esa regulación específica empeoraría las cosas, en que argumentos se sostiene eso, aparte de la sospecha porque sí, y sin conocer esa legislación?

    Tampoco entiendo la postura de que al final, hablando en plata “hay que joderse” si no nos gusta lo que algunos hacen por las redes sociales. Es como claudicar ante la tecnología, por ese razonamiento tan manido y falaz de “si la tecnología lo permite…”. Pero es que claro, si entramos en eso, dejemos decidir y legislar a la tecnología…los que se vuelven irrelevantes son los humanos y su voluntad entonces.

  9. Se comió la cita porque lo interpreto como una etiqueta html.

    “También hay gente que dice cosas insensatas y sin sentido, y luego están los que insultan, gritan y sacan el pie del tiesto. En Twitter, en el bar y por telegrama. La tecnología para esto es irrelevante.”

    Esa es la parte del texto que quería citar y que debería aparecer al principio de mi comentario.

  10. Constitución Española de 1978
    Artículo 20
    1. Se reconocen y protegen los derechos:
    a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

    2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

    4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

    Desde que voté esta CE en 1978 no he encontrado nunca razón alguna para ir más allá de lo que el propio marco constitucional y las leyes que lo desarrollan, ya prevén. Y creo sinceramente que en lo que se refiere a los artículos mencionados, ya prevén demasiado.

    Estoy convencido de que algunas leyes promulgadas en el Parlamento Español, lesionan gravemente los mencionados derechos constitucionales: la leyes de apología de… permiten que en su aplicación se produzcan todo tipo de perversiones legales, se puede retorcer una ley para aplicarla cuando en realidad no corresponde. Hace años que vengo manteniendo que la “Doctrina Parot” (que nunca llegó a ser ley…) era tan inconstitucional que producía verdadera vergüenza que en un país que se dice democrático y de derecho, se estuviese aplicando semejante enjendro (además, por parte de una institución que depende del Ministerio del Interior y no está en el ámbito de la justicia). Finalmente han tenido que ser otros jueces, mirando desde otro punto de vista (evidentemente más neutral) los que han venido a corregir a nuestros magistrados del TC!!

    Tampoco creo en la constitucionalidad de esas leyes “llamadas de discriminación positiva”; la conocida como Ley de Violencia de Género es un buen ejemplo de este concepto que, en mi opinión, pervierte uno de los primeros derechos constitucionales (el de la igualdad de los sexos ante la ley).

    Menciono estas leyes (normas y doctrinas) como ejemplo de “lo que se puede llegar a hacer para driblar derechos constitucionales”. Y como no tengo duda alguna de que “el sistema” (y en este caso también los medios de comunicación tradicionales, que no han dejado de ver en Internet a “su mayor y único enemigo”), persigue siempre el control de la población y la limitación del derecho a la libre expresión. Porque les molesta mucho!! Desconfío siempre de los agentes del “sistema”.

    Desconfío más cuando aprovechan ciertas circunstancias para provocar (y que se publique) una alarma social, que en la mayoría de los casos ni siquiera existe (en la dimensión social que quieren que parezca), para legislar a golpe de telediario.

    No. No creo que sea necesario legislar más sobre los límites de la libertar de expresión y opinión. No más allá de lo que la CE ya recoge. Y me preocupa que periodistas, bloggeros y otros comunicadores no estén defendiendo esos derechos y escribiendo en contra de lo que pretende un ministro del sector “nacionalcatólico”!!

    Si dejamos que estos políticos “pongan puertas al campo”; pronto las concertinas llegarán hasta el horizonte y volveremos a la censura previa por el camino de la “autocensura”. Yo ya viví eso en los 60 y los 70 y no quisiera volver a tener que lidiar con ello en los sótanos de las comisarías. El único sitio en el que prefieren no poner cámaras…

    Saludos cordiales, fratres.

  11. regular las redes para controlar lo que se dice, es como entrar a un bar, restaurante o negocio y colocar un cartel que diga, “De las siguientes cosas no se habla y no se pueden decir malas palabras…..”

  12. No lo compro, lo siento, pero no lo compro.
    Se están mezclando cosas que no tienen relación directa. Me explico, amenazar de muerte es un delito, un delito en Twitter, un delito en un bar, un delito si lo escribo en la puerta del baño. Y lo siento, pero alegrarse de la muerte de alguien, hacer pitorreo de mal gusto o contar chistes negrísimos no es delito, será mal gusto pero no delito.
    Las amenazas no están protegidas por la libertad de expresión, los comentarios de mal gusto sí lo está porque son una opinión.
    Está poco fundado hablar del anonimato de esta manera… Internet no protege tanto el anonimato como algunos interesados pueden querer defender. Si alguien lo quiere probar, que ofrezca cocaína en la red o asesinatos a sueldo o material pedófilo y que haga la cuenta de cuánto tarda la policia en hacerle un ‘me gusta’
    Los personajes conocidos tienen ahora la oportunidad de recibir loas de cualquier admirador a miles de kilómetros, algo que nunca hubieran tenido antes, pero que viene con la contrapartida de tener que leer insultos que tampoco antes les llegaban.

  13. Se habla cada vez mas de control a las personas.
    La primera vez que fui consciente de que las cosas habían llegado demasiado lejos fue cuando oí a Rubalcaba decir eso de “lo se todo de todos” cuando estrenó Sitel. Después Snowden corroboró lo que ya era de dominio público ante el estupor de los mas hipócritas.
    Esas intromisiones en la privacidad responden al afán de control por parte de quienes tienen interés en que nada cambie demasiado, o que por lo menos no lo haga sin que se les vaya de las manos.

    Resulta que una vez con toda esa capacidad, ese conocimiento y unas leyes que penalizan desde la apología del terrorismo o la incitación al odio, a la calumnia y las falsedades, no tienen aún la capacidad de control que persiguen.

    La capacidad de conectar a la gente que tienen algunos servicios de internet se muestra, además de en lo mas evidente, en movimientos como el 15 M, las manifestaciones rodeando el parlamento español o, a nivel económico, en tecnologías capaces de transformar sectores e industrias de la noche a la mañana como AirBnB, Uber, Netflix, …
    Estos nuevos medios de comunicación son mas difíciles de controlar que las televisiones o los periódicos y por ello son temidos y se quieren controlar por parte de los que ahora tienen el poder.

    A todos nos ofende la mera existencia de gente que se alegre de que maten a alguien o de que escriban esos tipos de “espumarajos” pero, que hacer con ellos? Les decimos que no son libres para expresar esos sentimientos o ideas por que hoy y aquí nos parecen intolerables?

    A mi juicio, estas personas con estas ideas y estas actitudes no son nada nuevo y hasta ahora hemos lidiado con ellas de una forma satisfactoria. La irrupción de la tecnología supone una amenaza para los que detentan el poder y por muy paranoico que suene, están demostrando una gran habilidad al intentar transformar ese problema suyo en una oportunidad para ganar control. La excusa son unos exaltados diciendo burradas.

    Todos los que insinuáis que se debe limitar aún mas la libertad de expresión deberíais concretar exactamente a que os referís. Quizá esa reflexión bastaría para haceros cambiar de idea. Que hacemos? Prohibimos el mal gusto? Lo que vaya contra mis valores? Lo que me desagrade? Lo que me disguste? Lo que me de asco? Lo que me ofenda? Lo que me critique? Lo que me humille?

    Anímate y concreta. A que limitaciones al derecho a la libertad de expresión que no estén ya recogidas en la ley te refieres?

  14. No sé si te refieres a mí, pero te contesto igualmente. Eso sí, a mi también me gustaría que me contestaran a la pregunta que llevo haciendo desde los primeros comentarios y que todo el mundo elude por ahora: ¿por qué no hace falta legislación adicional para las redes sociales (o para situaciones que se producen específicamente en Internet) y sí hace falta legislar para proteger la “Neutralidad de la Red” por ejemplo, o para que no se produzcan monopolios en las telecomunicaciones? Porque si se mantiene una cosa y no la otra, da la sensación de que pido legislación para lo que a mi me conviene y la rechazo para lo que no me conviene. Porque se invoca al mismísimo Obama para que interceda por la Neutralidad de la Red, y para otras cosas, como la que nos ocupa “son suficientes las leyes que ya existen”. ¿Y para la Neutralidad de la Red no? En fin…que esto huele mal, sinceramente. No sé como alguien puede decir que el que exista legislación específica es peor…¡vale! pues entonces hacemos la ley a brochazos, sin entrar en particularidades, y entonces si ya hay leyes que se ocupan del homicidio y el asesinato, ya no hacen falta leyes que regulen el aborto ¿no? No entiendo como alguien que ha estudiado Derecho puede sugerir que hay menos seguridad jurídica si no se legisla que legislando.

    Yo no defiendo que se recorte la libertad de expresión en Internet, defiendo que haya regulación específica para situaciones que solo se producen en la red. ¿Por qué va a ser malo que se regulen específicamente los casos de suplantación de personalidad por Internet? ¿Por qué no legislar los casos de cancelación de cuentas en servicios por Internet por parte del proveedor porque alguien ha dicho algo que perjudica los intereses de este? ¿Por qué no regular las clausulas abusivas de algunos servicios de Internet vía letra pequeña –por ejemplo cuando Instagram se adueña de toda foto que se suba a su servicio–?

    No sé por qué regular esos casos específicos puede ser perjudicial para alguien, a menos que ese alguien tenga interés de que “todo el monte sea orégano” para mientras tanto hacer negocio con ello.

  15. Antonio, si me refería a ti, aunque cuando te digo eso de anímate y concreta no lo hago en plan retador sino con todo el cariño y la intención de convencerte de que eso que pareces pedir va contra un derecho fundamental 🙂
    Respondiendo a tu pregunta, en mi opinion no es necesario dar razones para mantener las leyes que tenemos sino para introducir nuevas leyes o reglas que cambien las actuales. Por lo tanto, el que quiera cambios que diga que cambios quiere y que explique el por qué de sus demandas para que se sepa de que habla y no se quede en declaraciones abstractas (que además favorecen los intereses de los que no quieren si no que controlarnos para bien de sus intereses)
    No estoy tan seguro de que la neutralidad en la red sea algo necesario o incluso deseable. Una comparación (con todas sus salvedades) podría establecerse con las autopistas de peaje. Los que pagan van mas rápido y los que no, van por vías mas lentas… y los clientes de los servicios que transitan por vías mas lentas padecemos también esa lentitud aunque generalmente a cambio de que no se nos repercutan esos mayores costes… pero en fin, admito que no he pensado sobre el tema lo suficiente como para tener una opinión formada. En cualquier caso, los que defiendan la necesidad de quitar a las operadoras el derecho a discriminar la velocidad a la que transitan los datos de un modo similar al que lo hacen ya con los particulares, que expongan sus razones y que expliquen por que la neutralidad se debe exigir para las compañías de internet y no para los usuarios particulares.
    Las leyes antimonopolio han sido justificadas y tienen un sentido económico. Tanto que nadie cuestiona hoy que sin ellas el capitalismo no podría existir. Por ello se pusieron en marcha y no creo que se hayan podido llevar a cabo simplemente pidiendo razones para no hacerlo.
    Si no me equivoco, la suplantación de la personalidad ya está tipificada y en otros países (Estados Unidos) el derecho a la libertad de expresión está tan protegido que me apostaría una cena a que un buen abogado especializado en la materia encontraría posibilidades en el caso que comentas de cancelación de una cuenta para acallar críticas. Las cláusulas abusivas ya están reguladas en numerosas leyes de defensa de los consumidores, otra cosa es que no vayan tan lejos como a cada uno nos gustaría. El caso es que en ningún caso esas normas se han impuesto con el argumento de que no había razones para no imponerlas.

    Hoy en día, en un país como España, no puedes conectarte a internet sin estar absolutamente identificado. La mayoría de las cosas que se pueden hacer en internet se rigen por las mismas leyes por las que esas mismas acciones se rigen si se hacen fuera de internet. El mero hecho de llevarlas a cabo a través de internet no transforma su naturaleza haciendo necesaria una regulación ad-hoc. Creo podemos estar de acuerdo en que, al igual que en el resto de los ámbitos, internet y su uso están super regulados.

    Llegados a este punto solo cabe insistir en que los que defiendan nuevas reglas específicas para las acciones que se lleven a cabo en internet, las concreten y argumenten lo suficiente para que nos quede a todos claro lo que defienden aún a costa de nuestra libertad de expresión. Eso de que des la vuelta a la “obligación” de concretar y justificar los cambios que propones pidiéndonos a los que nos oponemos que justifiquemos nuestra discrepancia no vale (y menos en tu propio blog…)

  16. Yo te explico encantado las razones por las cuales pienso que la legislación específica es necesaria.
    Por cierto, para que veas lo fácil que es la suplantación de personalidad en Internet, me da la sensación de que crees que soy Antonio Ortiz, el autor de este blog, cuando soy otro Antonio que simplemente comenta por aquí.

    En segundo lugar, yo creo que tienes que coincidir conmigo en que es cuanto menos curiosa la actitud de muchos que por un lado piden legislación y protección en unos temas (como el de la neutralidad en la red y los monopolios) y para otros todo lo contrario. Además muchas veces también insisten en el analfabetismo digital de los políticos y los legisladores, para a continuación quejarse cuando que se ponen precisamente a a regular la red, cuando le prestan atención a eso que según ellos tienen tan olvidado. En otras palabras, que veo un doble rasero y una doble moral por parte de algunos bastante patente.

    La razón por la que creo que se debe crear legislación específica para Internet es tan simple como el hecho de que Internet es un ámbito nuevo y específico, que permite hasta ahora cosas imposibles, y que crea situaciones de hecho que no existían antes de la aparición de esta tecnología. Antes ningún particular podía difundir información a millones de personas, además de una manera permanente, que queda ahí indefinidamente, sin la posibilidad de que el perjudicado pueda hacer nada para remediar la situación. No estoy de acuerdo tampoco en que el anonimato en la red sea imposible. Te podría citar muchos casos en los que identificar a los culpables de delitos no ha sido tan fácil, o directamente no ha podido hacerse. Así de memoria por ejemplo recuerdo que no fue posible identificar al usuario que subió a la red el vídeo de la Infanta Cristina declarando en los juzgados. Tal vez con una legislación específica se podría actuar de una manera mejor para poder solucionar casos como este.

    No creo que haya ningún problema en que los que quieren que se amplíe la legislación expliquen sus motivos, pero también convendría que los que no lo quieren los expliquen también, porque los argumentos que esgrimen hasta ahora, a mi me parecen demasiado interesados como para tomarlos en serio.

    1. Infanta Cristina declarando en los juzgados. Tal vez con una legislación específica se podría actuar de una manera mejor para pode
      r solucionar casos como este”.

      Creo que una vez más, y no digo que lo hagas a posta; estás poniendo el foco donde no es…

      El problema no es un problema!! es decir, representa un problema para el juez que ordenó que no se grabase “la imagen” durante esa declaración; porque alguno de los presentes en esa declaración le “desobedeció”. Y por cierto, eso se investigó por orden del juez y hubo detenciones: http://www.lasexta.com/noticias/nacional/interrogan-abogado-que-podria-haber-grabado-infanta-declarando_2014022600102.html desconozco si se ha producido la sanción pertinente o no.

      El juez es el único que pudo “ordenar que todos los asistentes dejasen sus teléfonos móviles y demás aparatos electrónicos en otro lugar, antes de entrar en la sala!!”. “Registrar y pasar por el arco detector a todos los asistentes”… algo que seguramente se hizo, porque siempre se hacen este tipo de registros en los desplazamientos de miembros de la casa del Rey y es sabido que hubo incluso conversaciones anteriores para decidir por donde accedía al juzgado.

      Pero… cual es el problema?? qué alguien desobedeciera al juez?? Si. vale, que lo solucione el juez.
      Qué las imágenes grabadas por ese desobediente, posteriormente fueron subidas a Internet?? No, el problema es anterior.

      Es necesario hacer una legislación específica para que nadie pueda subir a Internet (y por lo tanto divulgar) grabaciones realizadas clandestinamente?? No!! ni lo creo, ni lo apoyo, ni lo apoyaré nunca.

      Por qué?? por muchos motivos; el primero ya lo ha mencionado: la infracción no tiene nada que ver con la red de redes!! se podría y se tenía que haber evitado antes. Pero sobre todo porque una legislación a medida que impida divulgar ese tipo de informaciones, es lo que buscan los gobiernos desde que Internet es “el último reducto de la libertad de expresión”…

      Es así de claro. No habríamos conocido nada de lo de Wikileacks (Julian Assange), Manning (Antes Bradley Edward Manning, que desde agosto de 2013 utiliza el nombre de Chelsea Elizabeth Manning) y Eduard Snowden serían dos desconocidos que estarían en cualquier celda de cualquier prisión; incomunicados y expuestos a cualquier tortura que “el sistema” quisiera aplicarles. Como ejemplo:
      “Manning ha estado confinado en soledad y durante parte de esta semana fue ubicado de nuevo en la sección de suicidas por su comandante de brigada en Quantico. Fue despojado de la ropa con la excepción de su ropa interior. Además, le quitaron las gafas que lleva por prescripción médica. […] Se vio obligado a sentarse a ciegas, a excepción de los momentos en que estaba leyendo o en los que se le permitió ver televisión. En esos momentos se le devolvieron las gafas”. Declaraciones de David Coombs, abogado de Manning, publicadas en su blog

      Sinceramente… no entiendo como los que pedís este tipo de legislaciones específicas podéis confiar en los gobiernos que, supongo que esto si lo véis, aprovechan cualquier oportunidad para “dotar de legalidad a prácticas que ya están realizando!!”.

      El espionaje de las redes sociales es un hecho y existen muchas pruebas de que sistemáticamente se invade la privacidad de las comunicaciones.

      Lo único que pretenden los gobiernos es “poder usar los datos que ahora mismo les avergüenza reconocer que ya tienen” para multar o llevar ante la justicia a cualquiera que “manifieste una opinión contraria” o “descubra un chanchullo en el que estén mezclados políticos, banqueros, financieros, constructores y otros poderosos”.

      A mi no me molestan los que utilizan Twitter (o cualquier otra red social) para dar rienda suelta a sus frustraciones!! tengo a mi disposición herramientas para “evitarles”; para bloquear a los usuarios que repiten ese tipo de conductas; lo mismo que tengo un mando a distancia para cambiar el canal de televisión o apagarla.

      Tampoco es que me sorprenda que haya mucha gente que quiera restringir la libertad de expresión en Internet. Resulta evidente que esta libertad molesta mucho a mucha gente!! no solo a los que gobiernan. No solo a los que preferirían poder ocultar según que cosas. También a los medios de comunicación (tradicionales) que aún pretenden “tener la exclusiva para decir burradas, desinformar, manipular…” y nunca han entendido que “cualquier persona con acceso a Internet pueda escribir en una red social una opinión contraria a la que ellos venden!! o que pueda poner a bajar de un burro a directores de medios como Francisco Marhuenda y otros por el estilo”.

      Claro que no les gusta!! hasta hace pocos años escribían lo que les daba la gana y el lector no tenía más recurso que aquello que llamaban “cartas al director”!! donde publicaban lo que les apetecía y ocultaban cualquier carta que les dejase en evidencia.

      Es qué no veis lo peligroso que puede resultar apoyar a personajes como el actual Ministro del Interior?? Qué esperáis que haga un señor del Opus Dei?? alguien que va por ahí condecorando imágenes de vírgenes católicas!!

      No os entiendo…

      NOTA: Conozco como se mueve la información. Trabajé durante casi 16 años en varios medios de comunicación y como asesor en un gabinete de comunicación de un partido político. Conocí a Isabel Carrasco cuando aún no era un “personaje de la política”; a finales de los años 80 era una persona importante en el área de inspección la delegación de hacienda en León. Presumía de “revisar las declaraciones de más de mil millones de pesetas” y sonaba como una “amenaza”. Podría contar una docena de anécdotas que los medios de comunicación leoneses nunca contaron ni contarán. Porque si una cosa tengo clara en estos días, es que se pretende “santificar” o ofrecer una imagen irreal de una mujer de la que no recuerdo ni un solo comportamiento (público) exento de autoritarismo… Es posible que en su entorno íntimo y familiar se comportase de otra forma. Y es seguro que su muerte ha causado dolor a ese ámbito.

      Lamento sinceramente que haya muerto de la forma en que murió.

      Pero no seré yo quien vaya a borrar todas las frases que se pintarán en las paredes y suelos de las calles de León, expresando sentimientos que están ahí.

    2. El que yo me haya equivocado no implica que tú le hayas suplantado la personalidad a nadie…

      La naturaleza de un hecho es independiente del medio.

      Lo que sería muy grave es que nos dijeran eso de “Aquí en Europa todo el mundo chitón! No vaya a ser que la liemos…”

  17. Lo vamos a ir dejando porque veo que no se leen mis comentarios, porque si no no me lo explico.

    Una vez más, yo no pido que se rebaje la libertad de expresión, lo que pienso es que si existen leyes específicas para Internet hay más seguridad jurídica y todos sabemos a las reglas que tenemos que atenernos, y se podrán combatir mejor ciertos delitos.

    En cuanto a lo de la Infanta Cristina, lo dicho, creo que no leíste mi comentario, me refería a que no se logró identificar al que subió el vídeo a la red, poniendo de manifiesto que el anonimato, para el que sabe lo que hace, es posible en Internet.

    En cuanto a los Snowden y los Assange, sinceramente, no tengo muy claro que es lo que buscan este tipo de personajes, por un lado me da que hay mucho más trasfondo del que se cuenta. ¿Y por otro… qué aporta la información que nos dan? Yo siempre tuve claro que si el FBI se presentaba en la sede de Facebook, Google o Apple, le entregaban hasta las bragas si se lo requerían. ¿Tuvo que venir Assange para decirnos que en las guerras y en las relaciones entre los países hay juego sucio? ¿De verdad algunos creían que los servicios secretos no aprovechaban la información que existe en el red vía Google o Facebook o lo que sea, cuando de hecho cualquier hijo de vecino puede obtener ya de por sí mucha información?

    En fin, que me reitero en lo dicho.

    1. ¿Qué es lo que no te explicas?, ¿que no estemos de acuerdo?.

      Yo entiendo tu opinión, pero no esperes que la comparta. Porque pareciera que estás esperando eso con la primera frase de este post tuyo. Y, discutir, es que no hay nada que discutir, bajo mi punto de vista, así que, perdona si entro al trapo.

      Respecto al primer párrafo, como ya se ha dicho, ya hay legislación suficiente. Tienes contra la suplantación de identidad (no me digas exactamente que ley, que no soy jurista, pero va, o irá, en relación a la falsedad documental); tienes contra las amenazas; tienes contra las injurias…; robos; estafas; etc, etc, etc

      El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

      Dices que quieres legislación porque es un medio nuevo. El problema es que no entiendes que es, eso, un medio más, y los mismos delitos que se dan sin estar delante de una pantalla, se dan sentado delante de ella. Las relaciones, a partir del medio (que sólo es un medio), ya están reguladas.

      Y no es ni mucho menos un medio sin legislar. Te invito a que te leas de “pe a pa” la LSSI/LSSICE, por ejemplo.

  18. No, lo que no me explico es que alguno siga manteniendo que abogo por recortar la libertad de expresión cuando ya lo he negado tres veces. Solo mantengo que creo que la regulación específica genera más seguridad jurídica que no legislar.

    Para los que pensáis lo contrario, supongo que preferiríais que solo existiera la Constitución y punto, ¿no? Con eso nos sobra según vuestro razonamiento. Las demás leyes digo yo que os estorbaran y todo y solo enredan más la cosa.

    1. Entre “sólo la Constitución” y el inmenso maremagdum de legislación que ya hoy día sufrimos en España debe de haber algún punto racional, pero, ya lo he dicho en un comentario anterior, más leyes no por favor.
      La cuestión es que lo que tu pides ya está legislado, ya existen leyes sobre difamación, derecho al honor, etc, y también lo está el hecho de que estos delitos se hagan con o sin publicidad, generando diferentes penas.
      Por eso no es necesario ningún texto legal nuevo.

      1. Vaya hombre…veo que le tienes pánico a nueva legislación. Luego no nos quejemos de los famosos “vacios legales”. ¿No te hace ni un reglamento, aunque sea pequeñito?

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