A Airbnb (y a la economía P2P) le quieren poco los legisladores

Piso Airbnb

La noticia de la «ilegalidad» de Airbnb en Nueva York (BI) no hace sino devolver al debate público un tema que estos meses ha estado muy presente en España: que Airbnb y otros servicios de la «economía P2P» están en el punto de mira de los legisladores en muchos lugares del mundo.

En nuestro país de hecho estamos en pleno proceso con la nueva ley de alquiler (20 Minutos, El País) que apunta a dejar en manos de las comunidades las restricciones a los alquileres privados por días para turistas.

Hay una parte del argumentario de los hoteleros que es bastante razonable: que muchas de estas transacciones no tributan y resulta una competencia desleal. Pero más allá de eso, establecer barreras de entrada más altas al mercado del alquiler de habitaciones o viviendas para turismo no hace sino encarecer el acceso al destino, disminuir la oferta, penalizar a quienes queremos viajar en familia o sólos pero con presupuesto más ajustado o directamente a quien prefiere quedarse en casa de alguien mejor que en un hotel.

Y, sobre todo, restringe la libertad de los individuos para hacer lo que encuentran lo más oportuno con sus propiedades y su dinero. Ahora que toca a las comunidades mover ficha, valoraría que no todo el mundo es Nueva York que tiene la restricción de no permitir el alquiler por menos de 29 días… aquellas regiones en las que no operen los Airbnb de turno tendrán menos turistas, precios más caros de hoteles y viviendas vacías con menos ingresos para sus propietarios.

10 comentarios en “A Airbnb (y a la economía P2P) le quieren poco los legisladores

  1. Hola,

    estos establecimientos son competencia desleal no sólo por temas de tributos, sino que los hoteles y alojamientos profesionales tienen muchos requisitos legales que no cumplen los de AirBnb (notificación policía, seguros, calidad mínima en función número estrellas, requisitos seguridad alimentaria, prevención riesgos laborales, legislación laboral, higiene…).
    Además se ofrecen de forma que se comparan con hoteles (hasta dan los llamados amenities), que en el usuario medio de Internet, quizá no vea que está reservando en un sitio que no cumple con la parte legal.

    Creo que el C2C tiene que madurar y habrá alguna fórmula, pero cualquiera tiene que entender que los requisitos deben ser los mismos para todos, o son muy severos para los alojamientos profesionales, o no puede haber gente que hoy en día no cotice por ello y no ofrezca unos requisitos de seguridad y salubridad mínimos (nadie lo está cotejando).

    1. Es lo que pasa con P2P. Detrás de cada airbnb/Uber/kantox hay una industria establecida que se queja de la competencia desleal porque los percibe como amenaza.

      Si a los hoteles no les sale a cuenta competir como hoteles, que se conviertan en apartamentos de alquiler y compitan directamente. Con las mismas reglas para todos.

      1. Es muy bonito echar la mierda a la industria, cuando la razón de fondo es que se están incumpliendo tropecientas legislaciones, algunas básicas para garantizar la seguridad de quien tenga el servicio, de las fuerzas de seguridad del estado…

        El P2P (me gusta más llamarlo C2C) está claro que arrancará tarde o temprano, se demostró con otros gremios que no se puede cambiar. Pero no podemos dejar que haya una anarquía de requisitos que es lo que sucede con AirBNB y similares ahora mismo.

        Como ya comentaba, quizá los requisitos son muy altos en los establecimientos hoteleros y hay que rebajarlos, y entonces autorizar los C2C… no lo sé, pero ahora mismo la situación es de competencia desleal (con o sin delito, no soy quién para juzgarlo) y toca tomar cartas en el asunto.

        Ojo, que hay más servicios que deberían tener la misma vigilancia como tiendas de eBay o vendedores a partir de cierto volumen, sitios de compra-venta de servicios… hay muchos que se están saltando muchas leyes a la torera y entonces es imposible competir haciendo un negocio cumpliendo con todo.

  2. Esto de toda la vida es, tener más cara que espalda, que bajen precios, mejoren sus restaurantes o bufets y se dejen de historias, solo falta ahora que con esto de la crisis se quejen los bares y nos prohíban comprar cerveza en las tiendas no sea que dejemos de ir a los bares y nos las bebamos en casa. Por que no pensaron en esto cuando empezaron a abrir hypermercados y se empezaron a quedar los pequeños comercios a dos velas?? Claro en ese caso los pesos de la balanza estaban del revés. A mi no me gusta mucho lo de los hoteles y tanto servicio y siempre he preferido alquilar un apartameto y estar más a mi aire. Otra cosa es que se tenga que controlar más que los arrendadores de estos pisos paguen los impuestos que les corresponden pero eso no es razón para prohibirlo.

  3. Esto de Airbnb es un fraude pero de los grandes. Es una pena que haya tantos hoteles y agencias fritos a impuestos e inspecciones para que venga una empresa de fuera que no paga ni impuestos en España para defraudar al fisco y a todos los que pagamos de nuestra nómina. Es para echarse a llorar.
    Hay que perseguir a los propietarios y multarlos, no debe ser difícil ya que se exponen públicamente en Internet. No entiendo que a estas alturas no se haya hecho ya.

  4. Le doy la razón a Marek (en re´plica al 1º comentario) cuando dice que todos deben competir con las mismas reglas (supongo que se refiere a obligaciones y derechos).

    Se debe regular los alquileres por días entre particulares. Ya no se trata de economía sumergida ni si han pasado estos establecimientos extra-hoteleros las debidas inspecciones anuales (laaaarga lista de obligaciones) sino de la responsabilidad subsidiaria en el caso de una desgracia.

    Entonces, reiremos todos… digo lloraremos todos.
    Disclaimer: Hay aptos. turísticos debidamente reglados. Esto son bienvenidos al sector desde luego.

  5. «Restringe la libertad de los individuos para hacer lo que encuentran lo más oportuno con sus propiedades y su dinero». Esa es la clave: es una inmoralidad impedir que la gente se gane la vida. Y eso está por encima de cualquier otra cosa: sería interesante ver el punto de vista de quien tiene una hipoteca que pagar y un desempleo de meses de duración y alguien argumenta que no puede utilizar sus activos para ganar dinero. La única fiscalidad razonablemente exigible, es que el ingreso por esa actividad se declare como la ley establece: todos los ingresos se deben computar de cara al impuesto sobre la renta. Como hacen los bancos y las empresas, bastaría con informar de los ingresos a Hacienda para que contraste.

    Inspecciones, regulaciones de salubridad, etc., etc., suenan todas como enormes argumentos y excusas en contra de la competencia. La pregunta es más bien si todas esas regulaciones son realmente necesarias o pueden ser muchísimas menos. Partiendo de la base de que, por mucho que se quiera equiparar, no es lo mismo una vivienda particular (por bien cuidadada que esté) que un hotel o similar. En absoluto. Otra cosa es el valor que cada consumidor le dé a cada cosa.

    Pero yendo a la esencia de esta página, el rol de la tecnología y, en este caso, su cruce con la sociedad, nadie parece tener en cuenta la esencia de la llamada economía peer to peer: el valor de la reputación ante condiciones de transparencia informativa forzosa. Una transparencia que afecta tanto a hoteles como a usuarios de AirBNB. Seguramente, estos últimos tienen mucho más incentivo para cuidar todos los detalles que aquí dan tanto miedo (salubridad ¡ja!, como si la gente se estuviera muriendo en sus casas cuando viven en ellas) precisamente porque no tienen ninguna forma «legitimida» de justificar su valor como anfitriones.

    Los hoteles pueden pasar las inspecciones que sean, pero nada de eso garantiza una estancia agradable (ruidos, olores, defectos de instalación…) pero será fácil encontrar usuarios que en sus recomendaciones llamen la atención sobre estos detalles. En definitiva, los AirBNB lo que ponen encima de la mesa son los defectos de la «economía antigua» y no al revés: si todo el argumento son inspecciones y normativas inmensas lo que deberíamos preguntarnos es cuánta utilidad real tienen y el coste que imponen en los negocios (y en las administraciones que inspeccionan).

    (P.D.: personalmente, que en España se encuentre razonable que los hoteles pasen información a la policía de quien duerme en sus instalaciones, me parece un asalto a la intimidad de las personas absolutamente inaceptable, pero nadie parece escandalizarse)

    1. Gran argumento Gonzalo. Mejoraríamos la competitividad en el motor económico del país.
      Hay obligaciones que son absurdas hoy día en la operatividad de un hotel urbano (según los críticos, es el lobby que presiona para regular los alquileres por días entre particulares) y que, generarían precios más económicos capaces de competir con los apartamentos turísticos.

      Pero tanto tú como yo sabemos que lo fácil para la administración es fiscalizar y regular…

      Otra cosa son las expectativas. Tampoco es difícil encontrar opiniones negativas en la red por «falsas pretensiones» no cumplidas por los propietarios de apartamentos turísticos o simplemente, porque esperan recibir algo que estos establecimientos no ofrecen y no se trata de insalubridad (Aunque te parezca absurdo, te darías de morros de lo poco informados que llegan una gran parte de huéspedes a sus destinos).

      En cualquier caso, cerca del 80% de opiniones en la red, tanto de hoteles como establecimientos extra hoteleros, son positivas.

      Lo grave no son ni las infinitas inspecciones ni la falta de salubridad ni comportamientos extremos (ruídos y molestías a los vecinos del edificio – prácticas «locas» como el balconing,….) que, en un hotel ocurren también pero que en un establecimiento extra hotelero es difícil de parar porque el propietario está tan ricamente durmiendo en su casa mientras que en el hotel se pueden tomar medidas casi inmediatas.

      Lo grave del asunto es delimitar la responsabilidad subsidiaria que, ahora mismo, está en un vacio legal.

      PD: No es un capricho del sector solicitar la documentación a los viajeros. Aún no han empezado (que me conste) a hacer inspecciones en los hoteles sobre el registro de viajeros que, diariamente, se debe enviar a la policia. Sin embargo, ya llevan unos años «asustando» con la posible visita e inspección del registro y posibles sanciones en caso de incumplimiento.

      1. Efectivamente, la cuestión de la policía no es de los hoteleros. Es del ministerio del interior. Una medida de control social que considero inaceptable y que es de las típicas cosas que se justifican con el miedo al crimen y el terrorismo y que proporcionan un arma de control contra la sociedad que no se sostiene intelectualmente ni dos segundos. No imagino a los moteles de EEUU informando cada noche a la policía de quien duerme. Tampoco imagino que haya capacidad de proceso de todos los miles de datos que se acumulan constantemente, lo que seguramente es una obligación que se torna inútil y que sólo sirve para el «por si acaso»: es decir hoy lo necesito, hoy lo pido. Si no recuerdo mal, estos son cosas herederas de tiempos en los que se comprobaba hasta si las personas que entraban juntas en una habitación estaban casadas.

    2. ‘En definitiva, los AirBNB lo que ponen encima de la mesa son los defectos de la “economía antigua” y no al revés: si todo el argumento son inspecciones y normativas inmensas lo que deberíamos preguntarnos es cuánta utilidad real tienen y el coste que imponen en los negocios (y en las administraciones que inspeccionan).’

      Podemos poner encima de la mesa todos los argumentos a favor del P2P que quieras, pero la realidad es que la legislación es la que es, muy dura por cierto, y nadie que paga y cumple con ella desea una competencia desleal, yo creo que es razonable. En cuanto se consiga que un hotel tenga menos requerimientos y pagos por impuestos que un particular, entonces hablaremos de competencia leal. Las reglas tienen que ser las mismas para todos, te parezcan más o menos justas.
      Respecto a lo de informar a la policia de las pernoctaciones, no es en absoluto exclusivo de España, yo por lo menos lo he visto en Portugal. En cuanto entras en cualquier establecimiento hotelero te piden el DNI y te apuntan.

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