Músicos que ganan dinero con vídeos en Youtube (y startups que intermedian)

Audiam es una startup que ha visto negocio en una vía de ingresos para discográficas y músicos que está al alcance de las más grandes pero es farragosa para los pequeños: reclamar la autoría de obras que se están reproduciendo en Youtube y que Google les pague un porcentaje de lo que pagan los anunciantes por los distintos formatos que aparecen en el vídeo o rodeándolo.

Aquí aprovechan la tecnología Content ID de Google junto al hecho de que Youtube se ha convertido en el gran reproductor musical gratuito de facto. No sólo de obras originales sino, como explicamos cuando analizamos su posicionamiento en las ventanas de explotación, de obras derivadas de los fans que utilizan las canciones para ilustrar sus vídeos, hacer versiones, etc…

Como explican en BW, Audiam añade una comisión del 25% a lo que ofrece Google y los precios de la publicidad en Youtube son de derribo, pero al menos permiten dos avances: ofrecer un servicio para quienes escriben la música y captar algo de valor cuando la música es utilizada para crear vídeos que acaben siendo muy populares.

La alternativa es reclamar y gestionar uno mismo todo su catálogo y poder decidir si nos interesa la “monetización” que ofrece Youtube o preferimos impedir el uso de la música, sacando los vídeos actuales e impidiendo futuros. En mi caso, todo esto no es más que una escusa para colgar el vídeo de Manic Street Preachers con Richard Hawley

Un comentario en “Músicos que ganan dinero con vídeos en Youtube (y startups que intermedian)

  1. Se me acaba de ocurrir una idea.
    Por qué no dejar que el creador de un video use libremente lo que se le de la gana.
    Luego para monetizar todos los videos, implementar un sistema de valoración de los contenidos. Algo así como: si yo he creado un mix musical, reparto la autoría de mi creación con el propietario de la canción y, si fuera el caso, con el propietario de los derechos del video. Así, todos ganan y no se canibalizan entre sí.
    Lo complicado, claro, sería implementar el sistema de valoración. Pero supongo que con la ingente cantidad de datos de google, eso no es tan difícil. Por ejemplo, asignarle un valor al video en sí mismo y otro al audio. Entonces, el video se divide entre las imágenes que contiene y el audio entre las pistas que lo componen. Y también un margen razonable por el trabajo de hacer la mezcla, en el caso de que ningún contenido (sea video o audio) te pertenezcan.

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