Thom Yorke y la infructuosa búsqueda de un sustituto en ingresos para el CD

Thom Yorke

Muchos seguimos la historia de la salida de Atoms for Peace liderados por Thom Yorke de Spotify aduciendo los bajos ingresos para los músicos en los servicios de streaming en general y en éste en particular. En «solidaridad con los pequeños grupos», la banda de Yorke deja de estar disponible para los usuarios de Spotify.

Días más tarde se supo el tipo de plataforma que buscan apoyar: streaming de música sí, pero pagando por pieza de conciertos… desde 1.29 euros por canción hasta 10-12 euros por concierto completo.

Es un tema que hemos discutido por aquí varias veces, Spotify sustituye el CD en el uso, pero no en los ingresos ni aún retorciendo los números. Ellos se defienden dando el número aregado pero eso no hace sino reforzar lo que es evidente, este nuevo esquema es beneficioso para el agregador (e incluso puede serlo para otros agregadores como las discográficas) pero muy poco para el grupo o músico individual.

Mucho me temo que la búsqueda de un sustituto en ingresos para el CD por parte de Yorke y compañía tiene pocos visos de hacerse real. Cobrar 10 euros a un usuario por ver un concierte puede pasar, pero ni de lejos va a salir del pequeño nicho de fanáticos de un grupo y llegar al usuario «normal» que todavía incluso tiene dudas sobre si pagar algo tan barato como son las tarifas planas de música actuales.

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Imagen: Tim Cochrane

2 comentarios en “Thom Yorke y la infructuosa búsqueda de un sustituto en ingresos para el CD

  1. El problema aquí sigue siendo el que lleva arrastrando la indutris discográfica de forma endémica: la intermediación (de las discográficas principalmente) se come la mayor parte de los ingresos de venta dejando muy poco margen a los músicos. Esto lleva siendo así toda la vida (recordemos que la cantidad que se llevaban por CD también era muy baja, la diferencia es que al menos garantizaban la adquisición de un disco completo, no micropagos por canción como ahora) y al final solo es rentable para superventas y que al final gracias al gran volumen de muchos pagos pequeños les sale a cuenta.
    Jugando un poco a imaginar un escenario justo para todos yo propondría un modelo similar al de Spotify pero en el que la aplicación fuese sólo un vehículo que canalizase suscripciones a creadores de contenido. Es decir, que Spotify (o la tecnología de turno) fuese una app por la que se hiciese un pago único o anual pero que no proveyese el contenido, sino que éste fuese servido por los creadores de contenido directamente a través de esa app. Más o menos como si tienes una tele y te suscribes a distintos canales de pago. En fin, veremos por dónde evolucionan las cosas.

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