¿Puede Google Buzz recuperarse de tan desastroso comienzo y del desamor de los super usuarios?

Google Buzz

El comienzo de Google Buzz sólo podría haber sido más desastroso si los medios trataran a Google como tratan a Microsoft o Facebook, para cuyos problemas de seguridad y privacidad siempre tienen el gatillo preparado. Google ha tomado atajos en su aproximación a lo social con Buzz; tanto en la parte de decidir por el usuario a quien sigue como en la de hacer público quienes son esos contactos, elegidos en función de con quien se escribe uno más en GMail. Google se une al conjunto de compañías cegadas por el halo de Twitter, cuyo modelo de comunicación en abierto pretenden incorporar. Al igual que Facebook, parecen empeñados en anticipar el fin de la privacidad, con tal de ser «sociales y abiertos» y sin tener en cuenta que la red social basada en Gmail / correo electrónico no sirve para otros tipos de comunicaciones, que las relaciones que se establecen en redes sociales se basan en decisiones humanas no calculables algorítmicamente.

Privacidad y automatización de las relaciones no son los únicos aspectos criticables de Buzz en su lanzamiento. La palabra más asociada al nuevo servicio es «ruido», presente sobre todo en las opiniones de gran parte de los «early adopters», de los usuarios avanzados siempre dispuestos a probar nuevos servicios y ser los primeros en recomendarlos. A todo ello intenta responder Google, anunciando cambios inminentes y otros a medio plazo, que incluyen aspectos nada triviales como poder desacoplar Buzz de otras experiencias con servicios de Google como Reader y Gmail.

La pregunta que cabe formularse es «¿puede Google Buzz recuperarse de tan desastroso comienzo y el desamor de los super usuarios?». Para responder a esto intentaría descontar dos variables que se están priorizando en muchos análisis: los errores en el lanzamiento y el valor para los usuarios que ya están en Twitter. Para los que ya utilizan el mismo modelo de comunicación, tienen ya su red armada y su experiencia en Twitter personalizada, es normal que Buzz aporte poco valor. Lo importante está en el resto de usuarios, que son mayoría, que si han probado Twitter lo han acabado desechando y para los que Buzz presenta ventajas en lo que a una experiencia menos intensiva se refiere: agrupación de las conversaciones, empezar siguiendo a un grupo de usuarios y servicios integrados. Twitter exige mucha atención, es genial para los que pasamos muchas horas conectados… Buzz, aún queriendo replicar la experiencia, intenta paliar esta exigencia.

No sé si Buzz llegará muy lejos, sí que empiezo a ver a gente que nunca usaría Twitter utilizando el servicio, también que aunque otros muchos no comienza las conversaciones allí (suben la foto a Flickr, escriben un post o un twit), sí que dejan bastantes comentarios. Hay quien apunta que Twitter no debe preocuparse, pero si estuviese en su pellejo, no las tendría todas conmigo: la vocación de Google con Buzz no es la de ser un cliente de Twitter, es la de apropiarse del modelo de comunicación que ellos inventaron y llegar con él al público masivo.

Por cierto, en Buzz estoy con el usuario A.Ortiz

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