En su camino a la identificación con Microsoft, Google comienza a sufrir el síndrome de los "demasiados frentes abiertos". Entrada en muchos mercados con la exigencia autoimpuesta de que no pueden perder ningún tren con un mínimo de posibilidades de convertirse en un gran negocio alrededor de la tecnología. Azuzados tal vez por quedarse atrás en "lo social en internet" y por éxitos como el de Android, empieza a hacerse evidente la falta de foco y apuesta seria en varios frentes. Google TV es un ejemplo, ahora mismo
Google con el síndrome de demasiados frentes…
En su camino a la identificación con Microsoft, Google comienza a sufrir el síndrome de los "demasiados frentes abiertos". Entrada en muchos mercados con la exigencia autoimpuesta de que no pueden perder ningún tren con un mínimo de posibilidades de convertirse en un gran negocio alrededor de la tecnología. Azuzados tal vez por quedarse atrás en "lo social en internet" y por éxitos como el de Android, empieza a hacerse evidente la falta de foco y apuesta seria en varios frentes. Google TV es un ejemplo, ahora mismo