El futuro de Spotify es Inteligencia Artificial: entra en su era de la "generación".
Un vistazo a la estrategia del agregador, reproductor y, de ahora en adelante, generador.
He estado leyendo el mensaje de los co-CEOs de Spotify en su Investor Day 2026, y lo que dicen de inteligencia artificial.
TL;DR: van a tope con la IA. Con detalle hay mucha miga.
Creen que estamos entrando en la era de la “generación”. Spotify divide su historia en tres etapas: curación (playlists creadas por usuarios), recomendación (Discover Weekly, Release Radar, etc. con machine learning) y ahora generación, donde la experiencia se construye en tiempo real alrededor del gusto, contexto e intención de cada usuario.
¿La IA es viento a favor o en contra para Spotify? Pues yo llevo tiempo pensando que es un problema gordo: spam, legalidad, alienación de usuarios. Los co-CEOs Alex Norström y Gustav Söderström dicen que es viento a favor, de hecho su postura va algo a contracorriente de lo que suele decirse en Silicon Valley: no creen que su ventaja venga de tener su propio modelo de razonamiento general (un LLM propio).
Argumentan que el razonamiento general seguirá siendo ampliamente accesible dada la enorme inversión y competencia, así que apuestan por comprar esa capacidad en el mercado abierto como estrategia más eficiente en costes. Creo que este es el punto estratégico más sólido de todo el discurso: hacerte fuerte en los datos exclusivos que ya tienes, no correr detrás de los grandes laboratorios de IA como OpenAI o Anthropic.
Large Taste Model en lugar de LLM. La ventaja, dicen, está en aplicar inteligencia general a algo propietario, dinámico y profundamente personal: el “gusto” de cada usuario. En vez de entrenar grandes modelos de lenguaje, entrenan lo que llaman su Large Taste Model. Así conservan un moat (nadie tiene los gustos musicales y de podcasts de cientos de millones) y a la vez se benefician de los avances de los modelos frontera y de la agresiva mejora de precio-rendimiento.
Medios personales individuales. Aquí viene lo más delicado. Sostienen que con IA generativa, por primera vez se puede crear y consumir medios verdaderamente personales: por ejemplo, un podcast hecho para una audiencia de una sola persona. Cuando le pides a Spotify “dame las noticias”, entrega un brief diario construido alrededor de tus intereses, tu bandeja de entrada, tu calendario e incluso la presentación que tienes más tarde.
Argumentan que estos medios necesitan un espacio privado y de confianza, no un feed público, y que Spotify quiere ser el “media player de la era generativa”, tanto para contenido público como privado. Es la parte en la que veo más débil su propuesta.
Aquí está lo mollar, claro. Mi intuición es que hay un “uso higiénico” o utilitario de la música que es traspable hacia creaciones en las que la IA tiene mucho peso. Esa “música para concentrarse trabajando” o similares, las peticiones del tipo “dame algo de rhythm and blues para ambientar”.
Aunque en el canal de Claude FM los de Anthropic insisten en que las obras “son humanas”, justo su propuesta de “música para pensar y construir” es mucho más alcanzable para creadores que usen mucho la IA.
El mensaje de Spotify es que hay una evolución hacia la generación personalizada, pero lo más interesante es lo que no mencionan: canciones hechas con IA. Ni una palabra. Generación sí, pero sobre todo de podcasts. Claramente son conscientes de que no pueden permitirse alienar a la clase creativa musical de la que viven. Este factor es el que van a tener muy controlado, de hecho al margen de la presentación tienen un acuerdo que da más pistas de la estrategia: un acuerdo de licencias sobre derechos de grabación y publicación del catálogo de Universal Music que permitirá a la plataforma ofrecer a los usuario crear versiones y remixes de canciones de artistas y compositores que decidan participar.
De hecho, la industria musical está demostrando gran habilidad en domar la posible disrupción que podría traer la IA. Ya lo discutimos a fondo y Spotify lo muestra con su estrategia: se utilizará de forma controlada, tutelada y explotada por ellos mismos, mientras combate a los creadores externos que intentan entrar usando esa misma tecnología.
En la presentación de Spotify hay más anuncios, como integrar agentes externos como Codex u OpenClaw y el control mediante lenguaje natural. Redundan ambos en que, como plataforma, Spotify va “a tope con la IA” mientras intenta evitar ser inundada por la lógica del spammer que permite esta tecnología.
Imágenes: Antonio Ortiz con Magnific.




