Medios online, medios sociales, RSS y el principio de San Mateo

Google Reader adiós

La cita del evangelio – «Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará» – que San Mateo atribuye a Jesucristo ha dado lugar a un principio detectado en ecología pero es igualmente aplicable a otros fenómenos en redes en los que los grandes tienden a concentrar el valor.

Llevo tiempo con la impresión de que en los últimos dos años tenemos ese fenómeno de concentración en medios online, algo que choca de frente con el entendimiento que servidor y otros teníamos respecto a cómo iban a funcionar los contenidos en internet. Tanto la teoría de la larga cola como el hecho de que las herramientas de descubrimiento (buscadores, medios sociales) sean más «baratas» (léase accesibles) que los viejos esquemas meritocráticos (creación y sustentación de marca) deberían llevar a pensar de que el online llevaría a una mayor diversidad y fragmentación de medios.

Y el caso es que lo está haciendo si lo comparamos con «la era del kiosko», pero en los últimos meses tengo la impresión – confirmada en parte por las estadísticas de Comscore – que la cabeza de la cola de tráfico cada vez concentra más audiencia mientras que los pequeños salen sensiblemente perjudicados. ¿No choca esto de frente con ese concepto de que cada uno nos estamos perfilando nuestra propia dieta informativa y con que existen esos sitios de descubrimiento de nuevas fuentes?

El fin de lectores RSS y Panda, contra los sitios pequeños

Sobre todo esto recomiendo dos lecturas, una de Marco Arment que señala la caída del lector RSS perjudica a los pequeños que publican poco puesto que es la mejor forma de mantener el vínculo con ellos. La otra lectura es la de Mariano Amartino que suma los cambios en el algoritmo de Google, que estaría perjudicando a quienes actualizan menos y, por tanto, también favorece la concentración.

Sobre lectores RSS ya hemos discutido mucho. Mi tesis es que partían de un perfil de super consumidor de información que no sólo no ha ido en auge sino que ha menguado (y no, no es trágico no ser así), pero ciertamente coincido con Arment en su tesis principal, si exceptuamos el correo no hay una forma de seguimiento de fuentes pequeñas que se le asemeje.

Los canales sociales y los nuevos sitios de descubrimiento

¿Y qué pasa con los nuevos canales sociales que se están erigiendo como «puerta de entrada al contenido»? Aquí partiría de que no son neutrales. Facebook maneja su algoritmo para enseñar en portada al usuario lo que considera más conveniente… ¿y Twitter que muestra todo lo que el emisor comparte? Pues también tiene su punto en forma de «las cuentas recomendadas al registrarte» que orientan a la gran mayoría de usuarios. El resultado en grupos como Weblogs SL con publicaciones recomendadas y otras que no es sangrante, sitios con mucha más comunidad y lectores, pero que en Twitter son decenas de veces más pequeños que otros.

Luego tenemos los Zite, Prismatic y cía que considero tan interesantes. En tanto en cuanto se nutren de interacciones en medios sociales para ofrecer una jerarquía del contenido, si no añaden cierta dosis de «serendipia» pueden acabar reforzando la burbuja de los filtros y, de nuevo, reforzando la concentración

El principio de San Mateo y diversidad de puntos de vista

Aunque me gustaría poder hacer una investigación cuantitativa rigurosa, creo que hay indicios – audiencias de Comscore, las cada vez menores audiencias de blogs pequeños – para pensar que la concentración, el «principio de San Mateo» se está materializando en los medios online. Siendo así no me extraña el movimiento hacia escribir en medios de muchos bloggers y que, como ciudadano, me preocupe que esta «centralización de la distribución del contenido» nos haga perder en diversidad real de fuentes y puntos de vista.

10 comentarios en “Medios online, medios sociales, RSS y el principio de San Mateo

  1. Entre la cada vez mas mencionada burbuja, las comparaciones con la Biblia ya solamente faltaría que metieran la política en estos asuntos.

    PD: Antonio el comentario no va dirigido a ti lo que pasa es que esa es la perseccion que tengo en cuanto a información que dan la gran mayoría de medios últimamente. Saludos

    1. supongo que por el nuevo papa, yo es que los evangelios los leí mucho en una etapa de la vida 😉

  2. Mi problema con otro tipo de accessos (Twitter, FB, etc) es doble:

    – Que no tengo demasiado control, dependo de los demás para que me recomienden cosas. Es un sistema basado en personas, lo cual es interesante para algunas cosas, pero es poco temático. Normalmente la gente comparte sus 4 o 5 aficiones. Igual sólo sigo una, de manera que lleno de ruido el canal (para mí). Este problema es difícil de solucionar, mientras que la publicación por blogs, etc tiende a ser temática.
    – Que, al ser canales saturados, se crea no sólo el efecto «winner takes it all», sino que, además, se acelera y particiona por tiempo. No puedo seguir todos y cada uno de los tweets en mi timeline o estados en Facebook. El apartarlos para leer luego supone acciones extra. Con RSS puedo echar un ojo y dejar para la noche artículos. La aceleración con tweeter hace que comentar algo después de 1 hora sea extraño, y siento que se está contagiando, cuando muchos blogs podrían tener comentarios muy interesantes al leer la información dos o tres meses, y sin embargo es poco frecuente, ya no es «la novedad»

    En resumen, tengo menos control sobre lo que puedo decidir si leo o no. No sé si bajará el número de personas que usen RSS, pero el accesso que plantea es diferente, así que pienso que seguirá teniendo su nicho… Aunque es verdad que puede ser un golpe a «la larga cola» y a la diversidad general de las noticias leídas…

    1. aquí hay mucho usuario que ha tirado por seguir en twitter como si del RSS se tratara… la diferencia fundamental está en «verlo todo de la fuente» vs «encontrarme ocasionalmente con tu contenido». y los CTRs de Twitter parecen indicar que mucho no se lee luego

  3. Tu Principio de San Mateo tiene un nombre más formal: economías o externalidades de red 😉

    Una red es tanto más útil cuanta más gente la usa. Utilizaremos VHS a pesar de ser peor que Beta entre otras cosas porque «todo el mundo» tiene VHS y podemos compartir cintas. El debate entre Whatsapp y Line no es tanto de coste, sino de si «todo el mundo» se va a migrar de golpe; si no, «todo el mundo» se quedará donde está.

    ¿Dónde están las recomendaciones de libros y discos? En Amazon.
    ¿De viajes? En Tripadvisor.
    ¿Vídeos? Youtube.
    ¿Gente? Facebook.
    Etc.

    Estamos en esos sitios porque es donde está «todo el mundo», y cuántos más estamos, más motivos para quedarse (o menos motivos para irse).

    Se crea un monopolio natural cuyas barreras no son de entrada de la competencia (como tú ya apuntas más arriba) sino de salida de la demanda.

    i.

    1. Um, aquí hay un matiz en el que tengo dudas. En todos esos servicios hay más valor si todo el mundo lo usa, pero en contenidos esto no es necesariamente así.

      Una aproximación «marcusiana» o desde Fhrom apuntaría a lo contrario (vamos a los mass media para sentirnos unidos / no solos / en común con el resto), pero a priori la tipología de la red debería favorecer la diversidad más que la concentración ¿no?

      1. Tú dices contenidos, yo digo audiencia. De nuevo, creo que vale la pena fijarse en la demanda o el uso y no en la oferta o la infraestructura.

        Favorecer la diversidad de pareceres, seguramente; de plataformas, creo que la realidad nos muestra que no. Fíjate (es el tema que sigo más de cerca) el tema de los blogs de politólogos: cada vez menos individuales a cambio de hacer blogs colaborativos (incluso fusiones de blogs colaborativos) o, directamente, «»»blogs»»» en las plataformas de los periódicos.

        El valor para quien escribe está en la audiencia.
        El valor para quien lee está en encontrar varios autores en el mismo sitio, en comentar (y ser autor por un día) frente a una gran audiencia o debatir con estos, etc.

        La tipología de red — y me remito a mi comentario anterior — tiene externalidades muy fuertes si la plataforma es la misma, si la red es la misma.

        Si en lugar de ver Internet como la red miras los grandes medios digitales como las redes la cosa encaja. Dentro de la red, diversidad, sí; pero dentro de la Red, concentración en pocas redes.

  4. Podríamos que recordar que Barabasi al empezar estudiar las redes de escala libre ya adivirtió que el nodo viejo tendía a tener más conexiones que el nodo nuevo. Es decir, que los que entraban, de una manera o de otra enlazan a los nodos fuertes (hubs) mientras que los nodos débiles no cuentan con esa ventaja. Pero tu estás añadiendo un factor: existe un nodo que condiciona la visibilidad de todos, y ese es Google. Al premiar a los de publicación frecuente está condicionando la visibilidad.

    En ese sentido, el RSS era el medio en que cada nodo (antes) podía seguir los contenidos que le interesaban. Tenía una complejidad (aunque en la práctica no sea tal, es un problema de hábito) que no tiene el seguir a alguien en un servicio (una red, en la nomenclatura de Ismael) por la vía de un botón, especialmente por el efecto red mencionado: casi todo el crecimiento de usuarios que «comentan» y «siguen» de los últimos años se ha producido por emular a sus amigos presentes en esas redes, ignorando alternativas que para el usuario normal (antes el usuario normal era más complejo) resultan poco atractivas porque, básicamente, no se han planteado la red como un sitio para pensar y construir, sino para estar en contacto y hacer lo mismo que cuando solo tenían chat: entretenerse.

    Así que levantarse una audiencia se ha vuelto durísimo: tienes que lograr un «capital social»

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