Invertir o no invertir en Bitcoins, esa es la cuestión

Bitcoin

Cuando uno escucha algo así como «voy a sacar parte del dinero del banco y lo voy a meter en Bitcoins» salta la alarma, sobre todo cuando eso sucede en el transporte público y no en un foro de expertos en finanzas y tecnología.

Al final hemos rematado el especial sobre Bitcoin con dos artículos, una entrevista a Jon Matoins de la Bitcoin Foundation y un análisis sobre los riesgos de invertir en Bitcoins.

Mi impresión atendiendo a todos los comentarios que hemos recibido es que la percepción respecto al Bitcoin está muy polarizada: por un lado los que ante un concepto diferente extreman la prudencia y en seguida lo rechazan porque «no puede ser trigo limpio» antes de entender siquiera qué es y cómo funciona; por otro tenemos a quienes parecen enrocarse en una especie de tecnoutopismo con tintes anarquistas por momentos y que parecen pensar que eliminar instituciones e intervención del estado sólo puede dar resultados positivos. Más si se le añade tecnología y redes.

Espero que hayamos aportado nuestro grano de arena para ayudar a entender Bitcoin, los conceptos y tecnología que hay detrás que deberían ayudar a sopesar esos prejuicios iniciales, pero también el riesgo que supone meter dinero en esta moneda, que en ningún caso debería estar recomendada para ahorradores quedando en algo para expertos que gestionan el riesgo de su inversión

6 comentarios en “Invertir o no invertir en Bitcoins, esa es la cuestión

  1. Holita, Antonio.

    En mi caso, más que reticencia, lo que tengo es «pasotismo». Si ya tengo paypal, que me permite hacer un enorme número de transacciones online sin necesidad de hacer inversión o depósito alguno, por medio de cargos a mi cuenta o tarjeta de crédito ya existente, ¿para que quiero complicarme la vida con las Bitcoins?

    Tal y como está últimamente el panorama financiero global, no puedo evitar que esto me huela a que alguien se lo está montando para pegar un «pelotazo» con este invento. Además, en caso de que funcione bien, ¿que impide a otros ochenta startups similares empezar a operar con sus propias monedas?

    Además, ¿en que se basa el valor de esta moneda? ¿en lingotes de oro virtuales? ¿donde están los depósitos que la respaldan?.

    No se, debe ser que estoy muy quemadito con el sector financiero, pero prefiero no andar con «inventos» cuando se trata de dinero.

    1. Parte del valor es que no hay un control por estados / corporaciones. El ejemplo de libro es wikileaks, a la que boicotearon Visa, Master Card…. y también Paypal. En términos prácticos aporta por esa parte

      Lo de los lingotes y los depósitos lo tienes explicado en el especial… 😉

  2. luego cuando pierdan el dinero, vendrán a llorar al estado, como los jetas de las preferentes y forum. «Es que no nos lo explicaron», «Es que lo firmé sin leer, pero no me lo contaron», «es que son muy malos, y no es que sea yo un avaricioso».
    Detrás de esto hay un español fijo. Esto tiene pinta de tocomocho piramidal

  3. Bueno de los comentarios de aquí y de allá puede comprobarse como hay gente amaneciendo a bitcoin hoy y, como suele suceder, completamente falta de contexto. Bitcoin hay que verlo como una consecuencia más de lo que introduce la digitalización del mundo y eso que solemos llamar «el poder de las redes» y no, o al menos únicamente no, por el inevitable ramalazo ácrata de los usuarios más avanzados e ideologizados de la red por la red. Lo que hace Bitcoin es replantear el papel de la moneda como monopolio estatal. Si la moneda debe ser un monopolio del gobierno (especialmente visto el fracaso continuado de muchos en conservar su valor, es decir, la capacidad para crear inflación) es un debate que sí proviene de pensadores y defensores de modelos económicos cercanos o directamente imbuidos por formas de anarquismo no colectivista y no es un asunto nada trivial y con puntos de apoyo nada insustanciales. Independientemente de lo que pase con Bitcoin en concreto, y como sucede con el resto de tecnologías que estamos empezando a manejar (dicho en términos históricos) lo que debemos pensar es que es sólo una parte más y el principio de otro modo de cuestionar las estructuras institucionales derivadas de la era industrial. Si esto es así y no me equivoco, veremos muchas cosas más a este respecto y, a lo mejor, el no respaldo estatal a esta «moneda» termina por no ser tan relevante. Precisamente porque lo que llamamos estado empieza a no ser lo mismo que era. Y porque los mercados reales hace mucho que no entienden bien las fronteras, que es lo que define al final del todo a un estado: la capacidad de control sobre lo que sucede en un territorio.

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