En busca del seat 600 autónomo

coche autónomo

En Google presumen de que sus prototipos de coche autónomo ya circulan por California. A pesar de todo el ruido y las iniciativas alrededor del mismo concepto, en cada anuncio Google parece ir por delante y, cuando clarifique como piensa enfocar el mercado, es quien más papeletas tiene para lograr algo así como un «seat 600 autónomo«.

Mientras que en el coche eléctrico la propia limitación de la tecnología ha forzado que el modelo icónico – Tesla Model S – sea de gama muy alta, con el coche autónomo en el que la clave en gran parte estará en el software, la llegada a las masas sería – si lo consiguen – más rápida, sobre todo si Google es quien está al mando. Uno tiene la sospecha de que en algún lugar de Mountain View hay una hoja de cálculo que recoge cuántas horas más usaría la gente internet si no condujera y cuando dinero significa eso para Google vía publicidad. Todo un incentivo para empujar el coche autónomo al gran público.

Y, aunque todo esto parezca lejano, sería interesante ir abordando los debates éticos alrededor del coche autónomo. Hace un par de años los adelantamos en Xataka, hace unos días En el Confidencial lo preguntaban de forma más directa: «¿Debería tu coche autónomo matarte si así salva la vida de más personas?»

Un comentario en “En busca del seat 600 autónomo

  1. Pregunta primera: ¿realmente puede Google por sí misma trastocar toda la industria del automóvil encargándose de masificar un producto que no tiene experiencia de fabricar y en el que la postventa es esencial? Veo mucho mejor preparada a Mercedes. Pero se podrá decir que querrán realizar un «formato Android», es decir, yo le doy el software al fabricante para que lo adapte a su marca y hagan los coches autónomos, ellos se dediquen a poner vielas y a trabajar la red de ventas que es lo que saben hacer, Google pone los mapas y el reconocimiento de voz y te coloca sus listas de vídeo, audio y texto mientras plácidamente viajas con algún que otro anuncio que el primer día «no será intrusivo». Y ahí empieza la respuesta a tu pregunta tétrica: cada fabricante podrá dar su solución, porque de qué otra forma van a aceptar Mercedes, Honda, Renault, Fiat-Chrislyer, Ford et al que le controlen el producto. Así que cada uno podría adoptar una solución. Yendo más lejos, el usuario terminará hackeando el software y decidirá que vivan él y sus niños, abriendo otro conflcito ya clásico sobre de quién es la propiedad del software que mueve el vehículo una vez lo has comprado (conflicto que ya tiene John Deere). Por último nos queda la cuestión de cómo sabe google cuántas personas hay en cada vehículo si no a) no se registra en el momento de subir (que los cinturones de seguridad, por ejemplo, harán fácil) y b) se comunica con Google de alguna forma (y lo mismo se incluye entre las funciones de privacidad el elegir si decimos quiénes vamos), situación que podrá resolverse porque alguno en el coche no podrá resistir hacerse un selfie y publicarlo en Facebook a la vista de todos y sin suficientes opciones de privacidad. Así que apuesto por una amplia apertura de casos para resolver este problema.

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