¿Puede «volver» Microsoft?

Windows Phone Series 7

En la historia de Microsoft se ha repetido varias veces un mismo escenario, otras compañías colonizan un nicho, lanzan un servicio, desarrollan un producto y meses, años después llega Microsoft y empieza a aplicar el rodillo. Primero con una versión para introducirse en el nuevo sector, más tarde una segunda que empieza a ser competitiva, finalmente una tercera y una cuarta con la que están en posición de luchar por el liderato. Office, Explorer, SQL Server, Messenger, XBox, Windows Server… se explican a partir de los éxitos iniciales de WordPerfect, Netscape, ICQ o Nintendo. No en todos ha logrado ser el número, pero sí en todos llegó al «top 3» del mercado, esa cúspide que garantiza éxito de ingresos y más poder para aplicar las mejores armas que han tenido en Redmond en las dos últimas décadas, el poder de integración con Windows y el efecto red.

Microsoft en internet y los cambios en electrónica de consumo

Aunque las últimas cifras de ingresos no son en absoluto los de una empresa en crisis, los últimos años han sido especialmente preocupantes para Microsoft: la estrategia de «al final siempre llegamos nosotros» parece no funcionar más. Su división de internet genera pérdidas año tras año y en ninguna de las tendencias clave del último lustro han conseguido saber posicionarse: buscadores en donde el dominio de Google es apabullante, la web social donde intentan reorientar Messenger y el tiempo real, el software como servicio (han sacado Office Web Apps, que está bien pero con muy baja adopción) y hasta en el correo electrónico han visto marchar a los usuarios más expertos (esos que luego usan aplicaciones y las quieren integradas con su login).

En electrónica de consumo la crisis del modelo se ha planteado más profunda si cabe. Si el efecto red con Windows cada vez es menor importante y lo que prima es la experiencia de usuario, entonces es fácil explicar el crecimiento vertiginoso de Apple y que socios de Microsoft empiecen a buscar nuevas estrategias, como es el caso de Hp y su compra de Palm. La situación es más complicada si echamos un ojo al mercado del móvil – donde llevan años en caída libre hacia la irrelevancia – y el panorama de los tablets, donde es imposible que Ballmer y compañía no tengan una espina clavada. Tras años por apostar por el concepto, el éxito llega cuando un competidor lanza su modelo con otro sistema y el resto de la industria se plantea Android por delante de los tablets con Windows.

Windows Azure

¿Puede «volver» Microsoft?

Antes de responder, convendría anotar dos aspectos de los «éxitos» de Microsoft. Uno es que durante mucho tiempo no dudaron de abusar de posición dominante para entrar en los mercados; otro es su aversión a los estándares y la interoperabilidad. Lo primero lo han ido cortando las autoridades antimonopolio, multas e imposiciones mediante, lo segundo cuarto y mitad de lo mismo, aunque hay que reconocerles cambios de motu propio. Así que tenemos un Microsoft que da menos miedo, menos poderoso, pero que sigue arrastrando una imagen que inspira poca confianza, algo no trivial en la era de las APIs, las plataformas y la integración. Silverlight es una maravilla técnica, pero desarrollar sobre él tiene demasiados riesgos.

Kinect Microsoft

Y, a pesar de todo, creo que sería un error minusvalorar a las compañías que han sido líderes, más en el caso de las que lo siguen siendo como es el caso de Microsoft. Bing está creciendo y ya supera a Yahoo en el mercado de los buscadores, Windows Phone Series 7 sale en una semana – es su último cartucho en el sector del móvil, lo que he visto tiene buena pinta – Kinect en Xbox es probablemente una de las más interesantes innovaciones del año en el sector consumo, Explorer 9 es un muy buen navegador y en el Cloud computing tienen una baza muy fuerte con Azure. Movilidad y cloud son las claves para Microsoft, las áreas más cercanas a su negocio de siempre, es con Windows Phone Series y con sus apuestas en la nube donde se juega su futuro. Internet sigue siendo un territorio en el que ir a más, pero mientras persiguen a Google, muchas empresas están entrando en sectores que Microsoft lleva años entendiendo como suyos.

Es difícil saber en cuáles tienen posibilidades reales de ser líderes o siquiera de mantenerse en el caso de consolas o navegadores, pero no daría prisa en buscar trabajo de enterrador de Microsoft.

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