Con Windows Phone 7, Microsoft entra en el juego del móvil

Windows Phone 7

Microsoft partía con dos ventajas en su reinvención en la telefonía móvil. La primera es que las expectativas eran muy bajas, sólo con tener un Windows Mobile en una mano y un teléfono de última generación en otra, era inevitable pensar que el salto entre uno y otro era demasiado grande. La otra ventaja era la paciencia, algo con lo que siempre han jugado a la hora de llegar a los mercados. «Microsoft siempre llega» es una constante en las últimas décadas en todo lo relacionado con tecnologías de la información.

En móvil, muchos nos habríamos apresurado a hablar de «último cartucho» y de que «Android estaba ocupando el rol de Windows en los móviles«, pero lo más razonable sería pensar que en realidad estamos al comienzo de la era de los teléfonos móviles, y sólo la urgencia con que se perciben los distintos movimientos nos impide darnos cuenta.

Windows Phone 7: lo bueno

Todo esto viene a cuenta de que llevo probando unas semanas un terminal con Windows Phone 7, un LG Optimus 7 concretamente. Mi resumen de noticias es que Microsoft entra en el juego del móvil y que hay que empezar a contarlo entre las plataformas relevantes del sector junto a Android, iPhone, Symbian y RIM. Si algo destacaría de la apuesta de Microsoft es que se han atrevido con un interfaz muy diferente en lugar de seguir por imitación el camino que inició Apple con iPhone. Desde que Palm sacó WebOs ningún interfaz me había interesado tanto como el de Windows Phone 7, que aprovecha muy bien en horizontal y en vertical el scroll de pantalla, y que aporta mucho valor en portada con los widgets.

Otro aspecto que funciona – sobre todo para un determinado tipo de público – es la integración de capa social en el móvil, algo que se lleva tiempo intentando por parte de varios actores del sector (Vodafone, Motorola, etc..) y que en WP7 está bastante bien resuelto. Aunque de entrada invita a utilizar Windows Live, la potencia está en la integración de Facebook, el traer una versión razonablemente buena de Office para móvil (Powerpoint no va nada mal) y también en los juegos con XBox Live. En usabilidad, diseño y fluidez también pondría alta nota al sistema, pero sobre todo me ha gustado el teclado en pantalla, que responde mejor incluso que los últimos Androids que he probado.

Windows Phone 7: lo feo

Microsoft ha sacrificado todo en pro de la «experiencia de usuario», eso que hace años que está en su tejado y que constituye un desafío mayor en movilidad toda vez que aquí no tienen el efecto red del que disfrutan en el escritorio. Elementos como la compatibilidad hacia atrás (ahora han reciclado Silverlight para el desarrollo en WP7) o la multitarea han quedado fuera de esta versión. A eso hay que sumar el seguidismo con respecto a iTunes, aplicación de escritorio para gestionar el móvil (en este caso Zune Desktop).

A eso hay que añadir varios pequeños defectos. Por un lado tenemos que a poco que añadamos algunos widgets a la pantalla de inicio, empieza a diluirse su accesibilidad puesto que no hay manera de disminuir su tamaño (en Android o iPhone está mejor resuelto para los grandes descargadores de aplicaciones). En aplicaciones de terceros las opciones ahora mismo son escasas y, sorprendentemente, bastante caras. En algunas,como el correo o el feed de Facebook, uno tiene la sensación de que faltan opciones y sobra, a veces, información (al ser un timeline «multired», hay datos redundantes todo el rato, como el nombre de la red), con lo que de nuevo tenemos el problema de que en pantalla deberíamos tener más información sin necesidad de hacer scroll.

Por último, lo peor de Windows Phone 7 es su navegador web, sin soporte de HTML5 ni de Flash y con problema de renderizado de páginas que van perfectas en otros sistemas.

¿Lo malo?

La estrategia de Microsoft se sitúa entre la de Apple y la de Android. Como el primero tiene un control del marketplace y de las actualizaciones del sistema (algo que venden como una ventaja frente al sistema auspiciado por Google, por aquello de evitar la fragmentación), como el segundo está abierto a que lo utilicen múltiples fabricantes. En esta batalla de sistemas más o menos abiertos frente a sistemas cerrados, Windows Phone 7 está en el segundo bando y es una tendencia del mercado a observar.

Conclusiones

Como experiencia de usuario, me ha gustado Windows Phone 7. Es usable, tiene ideas realmente buenas detrás y está muy bien ejecutado en la mayoría de sus funcionalidades. Como primer teléfono tendría mis dudas, por aquello de que su mercado de aplicaciones está lejos del resto y por lo señalado acerca de la cantidad de información en pantalla y el navegador. En todo caso, y aunque no haya habido colas en las tiendas para comprarlos, creo que hay que contar con que Microsoft ha vuelto al juego y lo ha hecho apostando fuerte. Tampoco hubo colas para comprar teléfonos Android cuando empezaron y ahora parece que no hay quien pare a esta plataforma…

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