MySpace Music

Myspace Miqui

Para hablar de música online y de los futuros modelos de negocio alrededor de ella, hay que tener un ojo atento a lo que hace Myspace, que acaba de lanzar MySpace Music. Lo que aporta esta nueva sección es la posibilidad de escuchar gratis en streaming un catálogo de varios millones de canciones de las grandes discográficas. Si hasta ahora MySpace era un sitio que los pequeños grupos utilizaban para su promoción compariendo sus canciones, ahora también entra en el club de la música bajo demanda en streaming gratis y con el repertorio de las grandes discográficas (en Estados Unidos al menos, nada que un proxy no pueda arreglar).

Como el resto de la plataforma, MySpace Music deja mucho que desear en cuanto a usabilidad. Crear una playlist o añadir canciones al propio perfil – dos de las funcionalidades estella de la nueva sección – resulta obtuso y estropean la experiencia al interrumpir la reproducción actual. Además son difíciles de compartir, no podemos integrarlas en otros sitios fuera de MySpace y el buscador resulta pobre. MySpace Music no va a impresionar a quien haya disfrutado de otros servicios similares, pero los usuarios habituales de MySpace no van a encontrar que desentone con el resto del sitio. El paso siguiente es vender entradas para conciertos y merchandising.

Como están haciendo otros – iMeem, Yes.fm, Last.fm o Finetune – la idea de MySpace Music es ofrecer la experiencia de «di que canción quieres escuchar y, si existe, te la ofrezco en streaming». Adicionalmente se permite descarga de pago (repertorio de las grandes discográficas, como banda podemos seguir ofreciendola gratis), en Mp3 y sin DRM.

Probablemente parte del negocio estará en la publicidad dentro de los streamings, aunque lo más interesante es que las discográficas poseen el 40% de MySpace Music (Bits NYT) y aplican descuentos en los «royaltis». Esto abre una nueva perspectiva que nos ayuda a comprender por qué insisten en estrangular a las demás radios online, quieren potenciar servicios en los que ellos tengan parte de la propiedad. En este escenario ¿Qué posibildiades tienen nuevos actores como Yes.fm, a los que es casi imposible ofrecer un servicio de música gratis como el de MySpace Music por lo que le cobran las discográficas? Tal vez lo que tenga sentido es la huida hacia delante que emprendió Last.fm pagando directamente al músico.