¿Son arte los videojuegos?

La decisión del MoMA de “adquirir 14 videojuegos” en anticipo de la colección de 40 que esperan tener va a desencadenar a buen seguro un largo debate sobre si los videojuegos pueden ser considerados arte o no y cómo afrontarlos o etiquetarlos.

Por supuesto, hay voces que ponen el grito en el cielo, casi siempre desde la perspectiva de que el arte precisa de una visión personal, una reacción individual al mundo y la vida (Jonathan Jones en The Guardian ejemplifica este punto). A servidor siempre le han parecido incompletas estas concepciones del hecho artístico, toda vez que el proceso creativo no termina con la obra sino que sólo empieza entonces y continúa con la experiencia individual de la misma, que es así mismo, creativa. Algo que, de entrada, no me parece que se incumpla a priori con un videojuego.

En todo caso, no tengo una opinión fuerte sobre si el videojuego debe ser considerado cultura, arte o una cosa diferente. A veces me ha dado la impresión de que en el sector hay cierto complejo, cierto interés por buscar una profundidad y una dimensión trascendente donde no la hay; a la vez que en el mundo de la “cultura oficial” hay un desdés, ese esnobismo tan habitual en personajes de las humanidades a la que han aplaudido demasiado y que se traducen en posturas tan ridículas como las del crítico de The Guardian, escandalizado por que un profesor universitario dedique tiempo a los videojuegos.

Para mí lo más interesante de colección del MoMA de videojuegos va a ser el debate sobre qué títulos se seleccionan y por qué, cuáles se considera desde el museo de arte moderno más importante del mundo que son los juegos que han marcado y hecho historia. En la selección inicial reconozco títulos históricos… pero también grandes ausencias.

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5 comentarios en “¿Son arte los videojuegos?

  1. Sí, es esa sensación liviana de que la cultura es de repente todo y nada: Vargas Llosa suele hablar de “alta cultura”, no sé si por inspiración francesa u otra razón que mi cultura acumulada no ha aprendido. Pero el hecho de que se hable de modo popular enfáticamente de “la culturaaaaa” y eso consiste en que Antena 3 pone un aviso al acabar El Barco de que si lo pirateas se muere, nos llevaría a la trivilización generalizada del hecho intelectual.

    Por otro lado, se puede caer en el elitismo desmedido de despreciar lo popular. Adicionalmente, cultura llevado al extremo es efectivamente todo: pues es cultura lo que la gente hace para comer y para jugar: Goya ya pintó La Gallina Ciega y los antropólogos estudian estas cosas poniéndole el nombre cultura. Hasta hablamos de cultura corporativa: los tabúes y los mitos de una empresa vista como tribu.

    Con respecto al caso, el arte electrónico, con su mayor o menor interés está ahí desde hace mucho y en la producción de los juegos se contrata a talentosos artistas. Supongo que la discusión es inacabable.

    1. y es una posición interesada, la cultura hay que protegerla, cuidarla, es un “bien social”, algo a lo que no sólo facilitar el acceso, sino que hay que empujar hacia la población… no como el entretenimiento, claro

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