Software libre, administración pública y neutralidad

Tenía pendiente comentar la «iniciativa para promover el software libre«, aprobada en el Congreso (El País), pero es que de algo tan endeble y falto de sustancia es difícil extraer nada, máxime cuando es difícil discernir en que ayuda a promover el software libre sentencias como la siguiente:

Introducir el criterio de que en todo concurso público o compra de aplicaciones o desarrollos a medida por parte de la Administración Pública se deben evaluar tanto las soluciones de software libre como las de software propietario, en caso de existir, bajo los criterios de coste, funcionalidad, seguridad e interoperabilidad, evitando recomendaciones o preferencias sólo en función del tipo de licencia de la solución.

El resto no dejan de ser o principios ya asumidos desde hace años (uso de estándares abiertos, ¿por qué sigue usándose Word en la Administración?) o simples declaraciones de intenciones sin obligación ni concreción alguna «promover, profundizar…».

En definitiva, poco que añadir a lo comentado en Periodistas 21 o por Escolar, sólo que el principal problema es que el Gobierno ha comprado a Microsoft y otros fabricantes de software propietario una interesada definición de la neutralidad tecnológica, por la que la licencia no debe influir en la valoración que hace la administración: que es tan valioso tener el código fuente de un software como el no tenerlo, que da igual poder modificarlo y adecuarlo al uso que le vas a dar, que depender del proveedor. Ahí tenemos las palabras del ministro Sevilla (El Mundo):

Pregunta: Francia va implementando paulatinamente el Software Libre en su administracion, con todas las ventajas que conlleva y además fomentando el desarrollo local. ¿Va a seguir españa el mismo camino?

Ministro: Hemos optado por la neutralidad tecnológica en la Ley de Administración Electrónica. Esto quiere decir que el software libre tendrá que competir con el propietario eligiendo nosotros en cada caso el que nos permita ofrecer el mejor servicio.

Una falacia en toda regla. Primero porque el valorar más las soluciones libres no rompe ninguna neutralidad ¿qué impide a Microsoft, Oracle o cualquier otro presentar soluciones libres a los concursos de la administración? y segundo porque ante dos soluciones técnicas equivalentes, la libre aporta muchos más. No abogo por «imponer o restringir», hay nichos en las que las soluciones propietarias son muy superiores a las libres, pero sí por el que ser libre sea considerado como un factor a valorar de forma relevante a la hora de escoger el software de las administraciones públicas.

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