Quien esté libre de hacer contenido derivado, que lance la primera piedra

Kiosko de prensa

Este «storify» de Ricardo Galli al hilo de una discusión con Rodrigo Ponce de León de Vocento ejemplifica cómo tanto la coherencia como el sostén intelectual de los defensores del canon AEDE se dan de bruces con la realidad.

Los casos que pone de ejemplo Ricardo incluyen el uso de imágenes de terceros sin permiso y sin atribuir, pero en mi opinión lo que más chirría entre el discurso «hay que remunerar a los creadores por agregar y enlazar» es la producción de contenido derivado por parte de quienes lo sostiene: piezas a partir de información desarrollada por un tercero (un bloguero, un tuitero, un youtuber, un medio) a las que otro medio añade algo de valor (o lo intenta) y vuelve a publicar.

Un ejemplo claro es la nueva sección «viral» de El País, Verne. Muy bien ejecutado, presentando un «buzzfeed menos frívolo», pero básicamente una apuesta completa por el contenido derivado (no confundir con otros casos).

Y a mí que me parece muy bien. En Weblogs SL hemos hecho, hacemos y haremos mucho contenido derivado, es un complemento a reportajes y contenido propio que parte de la lógica de que la mayoría de buenos temas, noticias y enfoques no los vas a empezar tú. De hecho, la idea de «contenido propio intelectualmente hablando» siempre es cuestionable: todo autor parte de sus lecturas y conocimientos adquiridos de otros… pero nos puede valer para llegar a un compromiso y que haya mecanismos que incentiven nuevas obras.

Lo que parece difícil de conciliar intelectualmente es señalar que los enlaces son un acto parasitario y a la vez desarrollar contenido derivado.

En Error 500: Canon AEDE

Foto: Carlos Carreter

5 comentarios en “Quien esté libre de hacer contenido derivado, que lance la primera piedra

  1. El todo por la parte y la parte por el todo. Las malas prácticas de algunos son aplicada a todos, tampoco importa asegurarse si al que se acusa ha actuado bien o mal, si mantiene «el sostén intelectual» o si es «coherente» en su trabajo diario. Se mete a todos en una bolsa, se agita y se expone al exterior. De poco sirve dar explicaciones: a quién le puede importar que Vocento es una matriz, que en ella hay empresas independientes y que cada una es responsable de sus actuaciones o si en Colpisa somos coherentes y no utilizamos contenidos de terceros sin permiso o sin remunerar. Ricardo Galli me atribuye delitos por vulnerar la propiedad intelectual que supuestamente cometen otros simplemente por pertenecer a la misma matriz empresarial. Da igual. La cuestión es desautorizar pase lo que pase y con lo que sea a la persona que defiende públicamente la postura contraria. Apenas hay posibilidades de mantener una discusión civilizada sobre la LPI sin que te lancen insultos, descalificaciones y otro tipo de ataques más peligrosos e ilegales.
    El contenido derivado siempre ha existido en el periodismo y las buenas prácticas marcaban que en los nuevos artículos que se hacían se nombrara a la fuente original. Lamentablemente esta buena práctica ha ido desapareciendo y cada vez es más difícil encontrarla.
    Podríamos discutir si ‘“contenido propio intelectualmente hablando” siempre es cuestionable’, podríamos debatir si el contenido derivado tiene algo que ver con un enlace desde un agregador con ingresos publicitarios, podríamos dirimir si se puede «conciliar intelectualmente» cualquier postura, pero ya es imposible. Tu post empieza con la argumentación de que el otro tiene problemas para mantener la «coherencia» y no tiene «sostén intelectual». Se cierra la puerta a cualquier tipo de disenso, ¿para qué empezar un debate con el que no es coherente y se da de bruces con la realidad?¿Se puede tener una discusión seria con aquel al que se le acusa previamente de tener posturas sin sostén intelectual? ¿Es posible esperar que la polémica sea enriquecedora cuando ya se ha descalificado a la otra parte? ¿Tiene sentido así la dialéctica?
    Una pena, Antonio, porque como sabes me gusta debatir.
    Saludos.

  2. Sinceramente, por una vez no estoy de acuerdo contigo.
    Y una vez más, Galli nos ofrece un ejemplo de demagogia intentando unos argumentos que con un poco de reflexión se vienen abajo. Y se vienen abajo, porque no es lo mismo los ejemplos que él ofrece que lo que se hace por ejemplo en Menéame. Los medios que cita no tienen como actividad principal el fusilar el contenido de otros y lucrarse con ello, tienen redactores propios y personal que elaboran contenidos por si mismos. Los medios que cita podrían perfectamente usar otras imágenes o simplemente no usar ninguna, Menéame ni siquiera podría existir sin el contenido de los otros, es lo fundamental de su «negocio», no lo accesorio, y eso es parte de la clave. En cualquier caso…¿tiene el señor Galli a su disposición información suficiente para afirmar que esos medios no compensan de alguna manera a los autores del material? Porque es muy fácil acusar por suposiciones y sin pruebas, pero también eso esconde mucha mala fe y presuponer que «todos son de mi condición». Si no fuera así, y esos contenidos se usaran sin consentimiento, estaría igualmente en contra de ese mal uso, y por supuesto habría que aplicarle el mismo rasero tanto a unos como a otros.

    Por último, y para no extenderme mucho, no se pueden comparar unos medios con otros, ni meterlos a todos en el mismo o en parecido saco. No es lo mismo Weblogs SL que Menéame. Weblogs dispone de redactores y editores que elaboran contenido propio, que seguramente no tiene que envidiarle demasiado (en algunos casos más bien al contrario) al de los medios «tradicionales». Aprovecho incluso para felicitaros por vuestro trabajo en Xataka TV, un ejemplo de buenos contenidos propios de medios «nativos» de Internet. Y bueno, pues Menéame…como dije antes no podría ni existir sin el contenido ajeno, no genera ningún contenido de valor al margen de los comentarios, pero bueno, de eso mejor no hablar…

    Un saludo.

  3. Ah y por cierto, me parece también una falacia ese argumento de que «todos los creadores se basan en lo creado por otros». Por supuesto que las creaciones tienen un contexto cultural del que beben, pero eso no justifica un plagio descarado, ni quiere decir que automáticamente todas las creaciones tengan el mismo valor, ni nada parecido.

    Pensemos por ejemplo en Mozart. De acuerdo que su música se basaba en técnicas ya conocidas anteriormente, la teoría de la armonía desarrollada por los griegos, toda la música clásica anterior… Pero el hecho es que fue Mozart y no otro, el que creó su música, y para dejar clara la idea nos podríamos preguntar ¿por qué fue Mozart y no cualquier contemporáneo suyo que, al fin y al cabo disponía de la misma información que él, el que compuso la música de Mozart? Si reflexionamos un poco, no tenemos más que concluir que forzosamente Mozart disponía de un talento inusual, que usó para componer su música, y que ese talento fue el determinante para conseguir la calidad que consiguió con su música, y que otros no consiguieron.

    Si ahora viene un rapero y samplea a diestro y siniestro la obra de otro, no se puede escudar en que «toda creación está basada en otras» para no darle lo que legítimamente le corresponda al autor original de los samples. Si no pues que no los use, a ver si realmente lo suyo, despojado de lo de los demás, tiene algún valor.

  4. «me parece también una falacia ese argumento de que “todos los creadores se basan en lo creado por otros”

    No puede ser una falacia, pues en el mismo comentario surge la contradicción: «De acuerdo que su música se basaba en técnicas ya conocidas anteriormente, la teoría de la armonía desarrollada por los griegos, toda la música clásica anterior…» Es decir, que sin composiciones anteiores su técnica de trabajo sería distinta. Sin otro que desarrollara la armonía, traducida a composiciones reales que son las que efectivametne se escuchan, no se genera la remodelación y reutlización de las mismas ideas y conceptos. Nadie inventa nada sobre nada: y mucho menos la prensa, que a redactar noticias (mal tantas veces) lo han convertido en «obra». Y basta con escuchar cualquier radio fórmula para darnos cuenta del reciclado constante de ideas y estilos de todas las épocas de la música popular del siglo XX (y que hunde sus raíces en mutaciones de la música popular de diversas procedencias de periodos anteriores). Sin alfabeto, no escribimos. Sin pentagrama, no componemos. Sin table periódica no hacemos química. ¿Imaginamos a alguien cobrando por ello? ¿Podemos decir que sin las cosas anteriores y su reutilización no creamos? Creación e innovación son incrementales: Mozart recoge la tradición de su tiempo y la recicla brillantemente y después los siguientes evolucionan sobre eso.

    El hecho de bloquear con prácticas abusivas de la llamada «propiedad intelectual» la creatividad, es decir, la reutilización de otros recursos (nada como Steal like an artist para introducirse en lo que es esto) lo que hace es reducir las posibilidades de creación. Que es lo contrario de lo que presuntamente va el sistema: de fomentarla. El mundo seguirá teniendo contenidos aunque no todos puedan vivir de ellos. Y la cuestión no es si se puede vivir de ellos, si no si hay contenidos. Lo segundo es el fenómeno cultural que esperamos, lo primero son modelos de negocio. Y los modelos de negocio no tienen ninguna razón de ser protegidos.

  5. Gonzalo, como siempre omites lo que no te interesa y entiendes como quieres.

    No hay ninguna contradicción en lo que digo, porque confundes lo accesorio con lo fundamental, no llegas al fondo de la cuestión. Una cosa es basarse en los conocimientos anteriores para crear y otra es fusilar los contenidos de los demás sin cambiar ni una coma. Repito: mucha gente disponía de la información de la que disponía Mozart para componer, y sin embargo solo el consiguió los niveles de genialidad a los que llegó, por lo tanto algo habría en Mozart que lo hacía único. El problema es que usáis (falazmente) el argumento de que toda creación es en parte derivada para poner al mismo nivel unas creaciones y otras, y eso es lo que no tiene ningún sentido.

    Mozart usaba las mismas escalas que usaban el resto de músicos de su época, de la misma manera que todos al escribir usamos las mismas palabras y convenciones, pero eso no implica que todas las obras sean iguales ni tengan el mismo valor. Porque la creatividad para combinar esos elementos comunes es totalmente distinta en unos casos u otros. A nadie se le ocurriría equiparar un plato de alta cocina con una hamburguesa de MacDonald por el simple hecho de que está «creada» con los mismos átomos o usa los mismos procesos.

    No es lo mismo componer una sinfonía que insertar un sample de la misma en otra «creación». Para hacer lo primero hace falta mucho esfuerzo, para hacer lo segundo, ninguno. De la misma manera no es lo mismo escribir un artículo a partir de una información en común que copiar y pegar uno que ya existe, sin modificar ni una coma. Cualquiera que tenga un mínimo de sentido común e inteligencia se dará cuenta de que no es lo mismo una cosa que otra. No es lo mismo que un reportero escriba una noticia presenciando los hechos directamente a que lo haga otro simplemente reproduciendo sus palabras, entre otras cosas porque no cuesta lo mismo hacer lo uno o lo otro. Entre otras cosas porque a base de reproducir hechos que no se han comprobado directamente, a veces a algunos medios les cuelan unos goles memorables. Y si concluimos que unos contenidos son más originales que otros, o que el autor es relevante en los contenidos (parece mentira que haya que explicar esto) hay que concluir también que si alguien quiere usar el contenido de otro para lucrarse, debe compensarle de alguna manera. Y si no lo hace, que se lucre con su propio contenido, del fruto de su propio ingenio (aunque use convenciones comunes) a ver que tal le va así. Si le va peor que apropiándose del contenido ajeno, ya puede hacerse una idea del valor que tiene tanto el propio como el del otro.

    Por otro lado, que se produzca ese mal uso de los contenidos, ese uso ilegítimo, no tengo nada claro de que sea algo inocuo. ¿Qué incentivo va a tener un creador original para crear algo realmente innovador si luego va a venir alguien a fusilárselo por la cara? ¿De verdad nadie aprecia la bajada de la calidad de los contenidos en la música, en la prensa, en la literatura…? Si cada vez menos gente vive de generar contenidos ¿de verdad se cree que eso no afectará (negativamente) a los propios contenidos? Decir que lo importante es que haya contenidos, y no que la gente viva de crearlos es como decir que lo importante es que haya iPhones, pero que es irrelevante que se produzcan esclavizando a adolescentes en China.

    A veces cuando escucho argumentos como los tuyos me siento como cuando escuchaba a Junqueras el otro día en «Salvados»: da la sensación de que viváis en un mundo irreal del que solo tomáis en consideración los hechos que concuerdan con vuestra teoría, ignorando todo lo demás.

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