¿Queda tiempo a las grandes empresas de medios para experimentar?

nuevo iPad

El cierre de The Daily – ese periódico para el iPad que e abrazaba al tablet de Apple como entorno donde volver a hacer negocio cobrando por la prensa – supone un golpetazo de realidad para las grandes empresas de medios. No supone, como algunos están concluyendo, que cualquier intento por cobrar por una publicación en iPad vaya a fracasar, pero sí que el dispositivo está lejos de arreglar mágicamente los problemas de la prensa por la vía de devolverles la época dorada del kiosko.

En todo caso, creo que el punto actual es que – sobre todo en España – las grandes empresas de medios se quedan sin tiempo para experimentar, para intentar cosas y modelos diferentes, para invertir. Todas las crisis que les acucian le están llevando a un momento en el que tienen que enfrentar el duelo con apenas una sola bala en la recámara.

Por cierto, sobre el cierre de The Daily recomiendo dos lecturas, una es Niemanlab que se pregunta qué falló (la plataforma, el contenido, el modelo de negocio, la estructura… o un poco de todas ellas) y Quartz que apunta a que el futuro de la tecnología desarrollada para el proyecto es ser reutilizada para que las marcas hagan brand content

9 comentarios en “¿Queda tiempo a las grandes empresas de medios para experimentar?

    1. Es curioso porque se ha criticado mucho la tecnología… aunque a mi tampoco es que me pareciera un mal producto

  1. Cuando vi hace unas semanas a Pedro Jota autoconvenciéndose de que el futuro estaba en el iPad, ya me pareció que se estaba agarrando a un clavo ardiendo, o que le habían engañado. Parecía pensar (o intentaba venderle a alguien), que en los Kioskos digitales iban a recuperar las ventas que habían perdido en los kioskos de la calle, cuando es casi seguro que esas ventas se han ido para no volver jamás, como mis bonus (sic).

    Como está descubriendo algún amigo mío que se ha pasado de los medios tradicionales a los digitales, este mundo es muy distinto, y no reacciona como a las viejas glorias de la prensa escrita les gustaría, sino que reacciona como a la audiencia le parece EN CADA MINUTO.

    Aquí no se pueden vender a los anunciantes cifras de audiencia engordadas o calculadas siguiendo los criterios de las cuentas de la lechera como se venía haciendo en la época de los controles de difusión de OJD y similares. Aquí hay cifras reales de difusión, y no se cuenta que «cada ejemplar vendido es leído por X personas» como se hace en la prensa «de papel». Un click es un click, para lo bueno y para lo malo, y las cuentas hay que hacerlas de otra manera, gestionar de otra manera y planificar de otra manera.

    Experimentar, pueden experimentar todo lo que quieran (Prisa, por ejemplo, lo está haciendo con el huffpost), pero tienen que asumir esos experimentos como una inversión «en I+D», no como algo que les vaya a generar rentabilidad de forma inmediata.

    El mercado ha cambiado, y lo que funcionaba en los 80 ya no funciona. Cuando antes lo asuman, antes buscarán una solución y antes la encontrarán. Pero no les va a venir llovida del cielo. Hay que invertir en innovación y arriesgar un poco de cara al futuro, no hacer ERE’s.

    Salu2
    Klausete

    1. bueno, todo lo que quieran… pues no, el huffpo cuesta dinero (sobre todo la duda es cuanto pagan por la licencia de la marca y el software), en the daily han palmado decenas de millones de euros… vamos que es por eso que digo que la parte de intentar muchas cosas para adaptarse está bastante complicada

      1. Desde luego, como no van a salir del hoyo es si se limitan a ir echando gente y a esperar a que la cosa se arregle sola (y eso no reza solo para este sector).

        Salu2
        Klausete

  2. Ok, pero aparte de la única bala en la recámara (en lo que estoy de acuerdo), mi pregunta es: ¿el branded content es periodismo?

    Yo creo que no. Un periodista debe poder contar una historia independientemente de que esta vaya a ser atractiva para monetizarla de esta manera…

    1. Me parece que en 2013 vamos a debatir mucho sobre brand content Pau 😉

      no se si entra en la definición de periodismo, sí estoy contigo en que necesitamos contenido independiente, no auspiciado por marcas por muchas razones… aunque haya espacio para que las marcas tengan, cada vez más, una pata en contenidos

    2. ¿Y qué es el periodismo sino un relato de la realidad efectuado por un individuo con su propio sesgo? Eso se puede hacer de cualquier forma hoy día. Otra cosa es cuántos te leen.

      La independencia está en los valores y conducta real de quien escribe: ¿si te esponsorizan los lectores es diferente a si te esponsoriza una marca? No si los valores de la marca y el autor están alineados. Y eso sí que es complejo, pero no imposible. También, claro tiene el problema de la concentración de fuentes de ingreso: más probable que la marca te haga dependiente de su ingreso que una amplitud de lectores involucrados.

  3. Este debate eterno, me parece, sólo tiene una respuesta obvia: en un mundo que es convergente hacia la digitalización la competencia aumenta. Al aumentar, los beneficios de los incumbentes disminuyen. Pero como tienen la mayor capacidad de hacer ruido, parece que hay una crisis de la información, de la creación, etc.

    No hay nada parecido a ello. La información y su análisis crítico fluyen por doquier, haya o no grandes empresas informativas o los autoproclamados periodistas. Simplemente, no hay espacio para mantener enormes empresas editoriales con enormes overheads. Y esta es la conclusión del asunto: puede vivir algo que se llame «El País» pero no vivirá con su estructura de costes analógica, ni vivirá con los mismos ingresos analógicos y, por tanto, con los sueldos de sus directivos ni con tantos directivos. Seguramente con menos sueldos para todos los que hagan falta, que no serán tantos.

    Tampoco puede mantenerse el mito de fijar la agenda. Estructura de costes más artesana y pérdida de influencia social son cosas que duelen cuando has tenido el Olimpo, pero no es un drama para nadie, sólo se hace que creamos esto. No existe una última oportunidad de «adaptación»: por adaptación el medio tradicional entiende vivir igual de bien. Tener el mismo nivel de ingresos. Bueno, pues eso, no son golondrinas, esos tiempos no volverán.

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