Portátiles con Windows 8: apostar por potencia o apostar por autonomía

Asus Vivo Tab

Ayer publiqué en Xataka mi análisis del Asus Vivo Tab un “tablet/portátil con Windows 8” que se presenta en formato extraíble. El equipo es notable – Asus está a un muy buen nivel desde hace años – pero hay que entender bien qué usos cubre y en cuáles flaquea.

Mi impresión es que con la primera generación de potátiles con este sistema operativo, los fabricantes están teniendo que elegir entre potencia (equipos con la gama i5 de Intel, capaz de mover el modo tradicional de Windows) o la autonomía y la ausencia de ruido y calor (equipos con Atom, muy solventes con la “Modern UI” pero incapaces todavía de mover la multitarea de la parte clásica).

Otro escenario es el de los tablets y el de equipos que se presentan con forma de portátil pero con arquitectura ARM y Windows RT, que es probablemente la aproximación más confusa (y apostaría a que más decepcionante) para el usuario.

Probando equipos como Asus Vivo Tab o el Hp Envy x2 mi impresión es que están cerca de hacer posible ese planteamiento dual de “portátil + tablet” en un equipo, pero que en la parte de productividad todavía les falta potencia y eso deriva en que son una muy buena tableta, pero un “laptop” bastante limitado todavía… porque han elegido autonomía (un día en la práctica sin tener que recargar) y movilidad (un peso muy comedido para la parte tablet).

Luego tenemos los portátiles como el IdeaPad Yoga 13 que van muy bien en cuanto a potencia, pero son menos ambiciosos en lo de conseguir cubrir dos experiencias y se quedan más en “portátil táctil que puede hacer de tablet en algún momento pero que no lo es por tamaño, peso y autonomía”

El sueño de un equipo que sea un portátil de primera clase y un tablet de primera clase tendrá que esperar. Windows 8 con los micros Intel resulta o en potencia y poca autonomía para un tablet o en todo lo contrario. Veremos si con la segunda generación de productos los fabricantes consiguen ir afinando las propuestas, pero a día de hoy los compradores van a tener que llegar a compromisos y definir cuál es la experiencia que quieren priorizar.