La era de las plataformas como servicio

Google App Engine es el movimiento más importante en tecnologías de la información en lo que llevamos de año. Y lo es no porque se haya inventado un modelo ni porque haya sido Google (aunque esto pese), sino porque plantea las plataformas como servicio de una forma pasmosamente sencilla y entra en dicho mercado insinuando una reducción considerable de precios. Las plataformas como servicio vienen a suponer que el desarrollador de aplicaciones web se olvida de almacenaje de ficheros, de gestión de la base de datos, de balanceo entre máquinas, de ancho de banda, de escalabilidad, de picos de demanda, de estabilidad, de tocar una máquina servidor… en definitiva, la plataforma sobre la que construyes tu aplicación web ya no es cosa tuya, es del servicio que contratas y que pagas religiosamente.

Concentrarte en tu aplicación y ahorrar costes, son las dos ventajas inmediatas de las plataformas como servicio. No sólo porque vendan almacenamiento y ancho de banda más barato que un pequeño proveedor, sino porque también adquirir el conocimiento para montar arquitecturas que escalen cuesta mucho dinero (o muchos años de esfuerzo, aunque el rol de administrador de sistemas va a cambiar mucho si se impone como tendencia). Por supuesto tienen sus peros, como comentamos en «tu aplicación sobre web services«: depender de un único proveedor (algo con lo que tener mucho cuidado, diseñando la aplicación para tener poco acoplamiento y probándola también siempre en un servidor de toda la vida) y comerte también sus caídas, aunque se antoja improbable que por uno mismo se consiga la disponibildiad de Amazon o Google.

El movimiento de estos dos gigantes de la web (en el mercado de las aplicaciones como servicio también está Salesforce con Force.com o Joyent) es una lucha por el rol por el que siempre ha apostado Microsoft con todas sus fuerzas: ser la plataforma sobre la que otros construyen sus aplicaciones, tanto en el escritorio como en el lado del servidor. De hecho, aunque la estructura de costes suponga un ahorro considerable respecto a mantener tu propia infraestructura y administradores, el modelo se asemeja, en lugar de pagar licencias y/o mantenimiento, se cobrará por recursos consumidos mensualmente. ¿Significa esto que Redmon está fuera de juego? Probablemente no, siempre han hecho por llegar a los mercados más tarde que sus competidores y aprovechar su capacidad de integración con el resto de su universo (que en el caso del mundo de los desarrolladores es brutal). Algo sacarán y competirán también en el cloud computing, aunque la batalla se juega en el terreno rival y me da que esta vez es Google quien asemeja cada vez más a los gigantes que han dominado épocas de la tecnología de la información como han sido IBM y la propia Microsoft.

Sobre Google App Engine y las plataformas como servicio se ha escrito ya bastante e interesante. Muy recomendable el post de Víctor, «El futuro es distribuido» y la aproximación más técnica de Gallir. En inglés, me quedo con las reflexiones de Dan Faber, a quien he robado el título del post.

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