OpenStreetMap ya tiene su primer gran valedor mediático: FourSquare

Conocí OpenStreetMap cuando Sebastián Delmont explicó en Google Plus como habían utilizado este repositorio de datos colaborativo junto a tecnologías de otras empresas para sustituir a Google Maps. Había una justificación económica detrás, usar el API de Google Maps había dejado de ser gratis y la otra gran opción en el mercado, Bing Maps, nunca lo había sido. Quien ha dado el mismo salto ahora es Foursquare, que lo explica en su propio blog.

OpenStreetMap se define a si mismo como un servicio de «Open Data» que permite el uso de sus datos bajo una licencia Creative Commons. Alrededor encontramos empresas como MapBox y diversas soluciones con «software cartográfico libre» que suponen una alternativa competitiva a los sistemas propietarios como Google Maps. Más control, pero también menos datos – una de las críticas recurrentes a OpenStreetMap es que tiene menos información que Google – en una disputa que podría acabar pareciéndose a la de Wikipedia frente a las enciclopedias clásicas.

Sólo un apunte, como Wikipedia, OpenStreetMap carece de un modelo de ingresos como Google Maps. Esto tiene su punto a favor (muchos colaboran con ellos por no ser un negocio) pero también hace surgir la necesidad de donaciones y patrocinadores, así como de empresas terceras que puedan tener el rol de asegurar la velocidad y las altas demandas de datos, algo con lo que Open Street Map no siempre puede lidiar.