Oculus Rift con Kinect y Playstation Move

Oculus Rift sigue siendo uno de los cacharros que más me ha impresionado este año y con más potencial, en mi opinión, para los próximos.

Uno de los elementos que hacían incompleta su experiencia de realidad virtual era el hecho de que el interfaz para interactuar con el mundo fuese un gamepad. Ahora que los kits de desarrollo están circulando y mucha gente ha empezado a experimentar empezamos a ver propuestas como este Turbo Tuscany que integra Kinect y Move para hacer más «natural» la inmersión.

El desafío técnico de acompasar la latencia de cada uno está ahí, pero el potencial para construir experiencias, también.