Nokia debería mirarse en el espejo de Samsung

Samsung Wave

El último capítulo de la serie «Nokia frente a su laberinto» es el rumor de que podría estar negociando utilizar Windows Phone en sus terminales. Aunque ya hubo rumores hace un año sobre Android que no se concretaron y pese a que la vieja guardia de Nokia se resistirá a rectificar la estrategia que llevan desde hace años, Windows Phone 7 no suena como un mal plan por si la próxima versión de Symbian ni Meego consiguen cumplir expectativas. Nokia no puede permitirse otro año más perdiendo mercado en los smartphones e imagen en el mercado como empresa innovadora.

Y, aunque al hablar de Nokia la mayoría de las veces empezamos a pensar en Apple, creo que quien más debe preocuparles es Samsung, que es quien mejor está ejecutando una estrategia «a lo Nokia»: cubren todos los segmentos de población (con el talón de aquiles del mercado profesional que Nokia tiene mejor cubierto), son capaces de llegar a mercados como los tablets de una manera ágil y solvente, son el segundo fabricante mundial, tienen tienda de aplicaciones propia, siguen creciendo año tras año y tienen de los mejores smartphones del mercado, con un hardware de tan buen nivel como los Nokia. ¿La diferencia de estrategia? Samsung le da a todos los palos, Android, Symbian (hasta hace poco), Windows Phone 7 y su propia apuesta con Bada. No digo que Nokia necesariamente tenga que imitarlos, pero sí que deberían tomar nota de que a veces el foco y la especialización no son la mejor estrategia y sí el ser más flexible, diversificar apuesta y disminuir el riesgo de que una plataforma (Symbian sin ir más lejos), se quede obsoleta.

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