Nokia ante su laberinto

La semana pasada estuvimos en los cuarteles generales de Nokia asistiendo a su evento The Way we live next. No se trata de la típica cita de presentación de productos y servicios, más bien todo lo contrario: mostrar su visión del mercado actual y su estrategia, con apuntes hacia lo que piensan que va a ser el futuro de la telefonía móvil y acceso a algunos de sus dirigentes más destacados. Lo cierto es que mi impresión de Nokia ha variado respecto a las idea que tenía, sobre todo a la hora de afrontar el nuevo escenario que se está dibujando y en el que, como líderes del mercado, ven amenazada su posición ante las nuevas potencias emergentes.

Nokia ante su laberinto: la situación actual

El escenario es de pérdida de cuota de mercado. En el último año han pasado del 49.7 por ciento de smartphones en el mundo al 44.6. Podría ser peor, en el mismo período, Windows Mobile ha bajado del 11 al 7.9 (ZdNet). ¿Motivos? Por aquí hemos comentado varias veces algunas de las razones por las que ambas plataformas están perdiendo respecto a iPhone, RIM y, en los últimos meses, Android.:

  • Nokia ha priorizado las características técnicas frente a la experiencia de usuario: terminales muy potentes y con muchas funcionalidades, pero con una experiencia de usuario muy floja para los estándares que había situado iPhone.
  • En el interfaz, no haber sido capaces de cortar con el «legacy», mantener el estilo de siempre porque la curva de aprendizaje así es menor – pasar de un Nokia a otro no requiere esfuerzo – a costa de sufrir el síndrome de Hotmail, cuyo culmen se plasmó en el Nokia N96.
  • Smartphones sin orientación hacia la red a pesar de ser los primeros en añadir Wifi, desde un navegador web muy pobre, hasta ir muy por detrás en el concepto de App Store.
  • Errática estrategia de compras y de entrada en el mercado de servicios: Plazes parecía tener sentido, pero se hizo en un estadio demasiado temprano del tema de la localización del usuario; Comes with music llegó con un planteamiento casi obsoleto (descarga + DRM) y otras compras como la de Dopplr me siguen pareciendo incomprensibles.
  • En definitiva, la estrategia de Nokia se ha basado en una apuesta decidida por seguir siendo los más fuertes en características técnicas, en los atributos más racionales (más megapíxeles, mas megas de memoria, más megahertzios), con menos énfasis en innovar en la experiencia de usuario, en ofrecer una experiencia completa mejor y, en definitiva, priorizar el papel del software en la definición de sus terminales. Y eso nos lleva al actual problema de Nokia, Symbian.

Nokia N97

Symbian, de apuesta estratégica al mar de dudas

Nokia compró Symbian, lo liberó y lo puso en manos de una fundación. En la entrevista a Francisco Montalvo – director de productos, software y servicios Nokia España – su visión quedó meridianamente clara: el futuro es de las plataformas abiertas y libres, el usuario acabará huyendo de los entornos cerrados. Me gustaría que tuviese razón, pero el mercado sigue elevando a iPhone y, aunque la tuviese, Android es un problema para Symbian: no basta con tener la «filosofía», la aproximación al mercado correcta, también hay que ejecutarla mejor que nadie.

La realidad es que Symbian ha perdido el apoyo del resto de grandes fabricantes, que están abrazando Android. De momento el apoyo de Nokia le salva del camino hacia la irrelevancia que lleva Windows Mobile, pero el escenario previsto – un montón de fabricantes colaborando para hacer de Symbian el sistema que haga el rol de Windows en la telefonía móvil – ya sabemos que no va a suceder. De hecho, Android es el problema de Symbian, cuyo éxito esta menos amenazado por iPhone o RIM – sistemas propietarios de sus fabricantes y con menos posibilidades de aspirar a controlar la mayoría del mercado móvil – y lo cierto es que por mucho que les separe una cuota inmensa de mercado, muchos le otorgamos mejores expectativas de futuro

Maemo

¿Qué es lo que viene diciendo oficialmente Nokia? Que no tiene dudas respecto a Symbian, algo difícil de creer tras haber estado en el «The Way we live next» y escuchar a un conjunto de directivos realmente brillante. N900 y Maemo son el comienzo de la serie de tests que tiene que hacer el fabricante finlandés para preparar este sistema para el gran público, con el debate velado de sí en algún momento se decidirán a utilizarlo en los móviles para el gran público (hoy hemos tenido insinuación de que lo harían en 2012 y posterior desmentido a medias. Esto va a enturbiar su relación con la fundación Symbian – que es lo que pienso que querían evitar al no explicitar que juegan con dos barajas – pero definitivamente Nokia necesita un plan B, incluso más urgente que el plazo que se ha insinuado.

Del estudio y la innovación a la aplicación a productos

Si hay algo que me llevo de este evento es que Nokia es muy capaz de reconvertirse, su apuesta por la innovación abierta merece ser comentada aparte y su visión del futuro en lo que a usos de internet en movilidad y el papel de los dispositivos es muy sugestiva… pero está por ver si es capaz de convertir sus estudios y su inversión en innovación en productos bien ejecutados, si es capaz de no ser esclava del pasado en lo que a planteamientos (móvil grande ande o no ande) y a interfaces (N97 es un paso en ese sentido). En todo caso, no daría todavía por muerta a Nokia, algunos de los avances en telefonía móvil de los últimos años siguen siendo suyos y tienen dinero, talento (bastante de ambos) y tiempo (de esto algo menos) para reinventarse

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