Medios sociales, autocensura y la «espiral de silencio»

En un estudio de Pew Internet – comentado y analizado por UpShot – apuntan a unas conclusiones un tanto pesimistas respecto a los «medios sociales»: la gente tiende a compartir menos sus opiniones cuando piensan que serán rechazados por los contactos y seguidores en Facebook y Twitter, lo que deriva en menos diversidad en el debate, mayor exclusión para las opciones minoritarias o polarización en redes que se repliegan de forma sectaria.

Este tema encaja con varios debates recurrentes los últimos años como la burbuja de los filtros y la apertura a diversidad de opiniones, la espiral de silencio o las corrientes de odio en redes sociales. Cierto que el estudio se centra en un tema muy espinoso y político, el de la NSA y Snowden en Estados Unidos, pero al menos uno de los hallazgos merece la pena ser anotado: los usuarios de medios sociales tienden a evitar en «offline» los temas que creen que sus seguidores no aprobarían en online.

Tengo la impresión de que, felizmente, estamos entrando en una etapa menos tecnoutópica y más sensata a la hora de tener un alto sentido crítica respecto al «mundo digital». No es ya la vieja guardia conservadora sino actores impulsores y protagonistas de internet (véase mensajes como el de Jlori), a los que va ser más difícil que se etiquete como neoluditas (aunque no faltará quien use este viejo método de clasificar para no debatir).

2 comentarios en “Medios sociales, autocensura y la «espiral de silencio»

  1. El primer síntoma se dió cuando algunas blogstar cambiaron sus nicknames divertidos e informales por sus nombres reales y se rodearon de un toque profesional: ya no hablaban para un grupo de más o menos amigos donde las barbaridades, la informalidad, el pitorreo y la conversación informal (la conversación con cervezas en la mano) pasó a ser «importante»: no, ahora que te pagan por ser experto en medios sociales (eh, y no por ser blogstar) tienes que aparentar ser serio.

    Vamos, que simplemente el medio es ahora algo tenido como «serio» y nos dejamos el pitorreo y la franqueza para whatsapp, que es donde hablamos con los colegas, porque en abierto ya sólo se «comparte» para que te retuiteen, contar likes y cosas así. Que hay un prestigio que mantener, hombre.

    1. No sé Gonzalo, no lo tengo tan atado realmente. De hecho creo que el que ha convertido los medios sociales en un fin importante para su desarrollo profesional es muy minoritario frente al usuario «normal» y éste es quien también se autocensura…

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