Los que intercambiamos música, compramos

Al menos eso afirma una reciente encuesta publicada por la BBC, que viene a decir que un 87% de los encuestados ha comprado algún disco después de escuchar canciones descargadas por la red del mismo.
Al hilo de las cifras recientemente publicadas (uno de cada tres discos vendidos es pirata), los encuestados si señalan sus reticencias a comprar singles (sólo un 13% lo hace después de haberlos descargado de la red).
La lectura de la BBC viene a afirmar el uso como «prueba» de la descarga de música. Realmente es una lectura demasiado inocente. Pase que se quiera plantar cara a la dictadura de las discográficas, pero estos argumentos son pobres. De entrada no se analiza que cantidad de lo descargado acaba en una compra (en todo caso una parte mínima), ni si lo hace en una compra «legal».
Sea como fuere, parece indicar una visión positiva de la compra de originales por parte del gran público, al margen del valor añadido que traigan estos productos.