Libertad de Jonathan Franzen. Biblioteca Error 500

Franzen LibertadLibertad de Jonathan Franzen es un libro perfecto para el propósito que me he marcado este año, abrir esta «Biblioteca Error 500» a todo tipo de literatura y no cincunscribirme sólo a obras relacionadas con la ciencia, tecnología e internet. «Libertad» es justo lo que buscaba para esta ocasión porque, sobre todo, es una magnífica novela y, además, Franzen es un individuo sumamente interesante en sus opiniones sobre la red, internet y el libro electrónico. Pero vayamos por partes, hablemos primero de la obra…

Libertad y «la gran novela americana»

Es difícil sustraerse, abordar una obra como esta libre de prejuicios, cuando viene acompañada de tantas buenas críticas, que la señalan además como «la gran novela americana» de este principio de siglo. Con semejantes preparativos, uno no puede sino acoger el libro con el colmillo afilado y el sentido crítico alerta, temeroso de que se repitan decepcionas pasadas y de que osen situar a un desconocido (desconocido para mí, Franzen lleva años sonando con fuerza desde «Las correcciones») en el lugar en que uno ha colocado a quien probablemente sea uno de los tres mayores genios de la literatura vivos, Philip Roth.

Dicho esto, «Libertad» cumple con varias de las claves para ser vitoreada por la crítica y la intelectualidad norteamericana: una historia familiar de varias generaciones con personajes en conflicto interior, pero también entre sí y la sociedad, que queda dibujada a través de la tensión entre los sueños y aspiraciones de estos protagonistas y el choque con la realidad. Precisamente, la novela que Roth lleva décadas escribiendo, pero sin suceder por completo en Newark y sin incorporar el tema judío en ella.

Si algo no se le puede negar a Franzen es ambición al proyectar su obra a la sombra de lo mejor que ha dado la literatura americana de fin del siglo pasado (y comienzos de este, me apuntan que Roth en su última novela – «Némesis» – está en su mejor nivel), aunque desde luego es difícil celebrar «Libertad» como una novela demasiado original.

Los personajes, los condenados personajes

«Libertad» funciona, y a servidor le ha parecido una espléndida novela, porque sus personajes funcionan, porque te los crees cuando se van conociendo, rindiendo o levantando. Son tres generaciones las que quedan reflejadas, pero el protagonismo se lo reparte un trío amoroso formado por Walter, Patty y Richard, que comparten la incompletitud, la insatisfacción entre quienes quisieron ser y quienes, finalmente, fueron.

Walter Berglund es un idealista universitario, convencido de la alternativa al capitalismo que necesita el mundo – especialmente Estados Unidos – como sólo puede estarlo un joven de muchas lecturas y escasas pasiones mundanas satisfechas; Patty es una deportista en constante huida de la insatisfactoria relación con su familia que acaba rendida a la solicitud de Walter a pesar de la atracción casi patológica que enciende en ella el mejor amigo de éste, Richard que completa el trío: un músico que se mueve por su obra, las mujeres y la droga, pero fiel a una concepción casi punk del arte. Los ajustes con la realidad que cada uno tendrá que acometer les convierte en personajes insatisfechos, entre la vergüenza y la huida hacia adelante.

Política, Estados Unidos y Libertad

En este viaje conoceremos a muchos más personajes, con especial hincapié en el hijo del matrimonio Berglund, cuya inclinación ante el capitalismo más liberal será causa de la tensión política de la novela, con su padre como destinatario último de la afrenta. También desfilan los padres de nuestro trío, completando tres generaciones que alumbran también el nacimiento, desarrollo y decrepitud del «sistema» en Estados Unidos, puesto que ese es el trasfondo y tesis última de la novela, la crítica a la década Bush y los cambios en la sociedad que ha generado.

Este es el aspecto que – en mi opinión – peor funciona en la novela. Hay un momento en que parece que Franzen está dispuesto a desnudar a todos los personajes, especialmente al pobre Walter que llega a «pactar» con el sistema a cambio de promover su absurda causa contra la super población en el planeta, pero no: llegado al momento «Libertad» se vuelve fácil y, hasta cierto punto, Franzen recurre a una pequeña moralina para que Joey – hijo de Paty y Walter – pueda redimirse.

Franzen contra lo digital

Como apuntaba al principio, el autor de este estupendo libro, se ha erigido también en una especie de referencia para cierto sector muy crítico con los libros electrónicos («por su falta de permanencia», The Guardian) o Twitter («indeciblemente irritante», The Guardian). Me parece mucho más interesante lo que apunta sobre los ebooks (después de todo, que Twitter no sea bueno para todo no debería llevar a pensar que no es bueno para nada), un tema que comenté cuando leí «Los Detectives Salvajes» en el Kindle.

En cualquier caso, recomiendo leer esta «Libertad» de Franzen. Es una muy buena novela, con unos personajes a lo que te crees y que, a ratos, te duelen y emocionan. No creo que sea «la gran novela americana» ni que esté al nivel de Roth y ciertamente por longitud se puede hacer algo larga, con algunos rodeos innecesarios, pero no dejen que el nivel de esta reseña les desmotive con abordarla, merece la pena.

Se puede comprar en Amazon, aunque por supuesto no en formato electrónico… aunque por su popularidad es fácil de encontrar en ePub o en formato para Kindle.

La cita

Al fin y al cabo, hay cierta felicidad en la infelicidad, si es la infelicidad adecuada

Los comentarios están cerrados.