Letsbonus y los comercios electrónicos que no son tiendas

Hay un fenomenal revuelo alrededor de una fallida compra estas navidades de 1500 iPads con un fuerte descuento en Letsbonus. Los afectados, que se han quedado con la compra anulada y el dinero devuelto, están bastante enfadados con el asunto, armando mucho ruido en la red y pensando si ir a juicio contra Letbonus. Emilcar glosa lo sucedido, recogiendo las distintas comunicaciones y sensaciones de los afectados; la empresa, por su parte, ha emitido un comunicado señalando a un proveedor como culpable y ofreciendo una compensación de 150 euros en forma de cheque regalo de crédito.

Al margen del enfado y decepción de los afectados (que dicho sea de paso, tienen toda la razón del mundo), creo que la polémica va a servir para que se refuerce un aspecto que generalmente ha pasado desapercibido hasta ahora: Letsbonus y otros comercios electrónicos basados en el descuento no son tiendas tal como la mayoría de la gente las entiende. Su negocio, cuando no venden cupones para servicios y restaurantes sino productos tangibles, es similar al de los outlets tipo Venté-Privée o Privalia, se trata de liquidar un stock que no tienen en el almacén, esta en el del fabricante o proveedor de turno esperando a que Letsbonus o el que sea les ayude a liquidarlo.

Es por eso que la logística de estos negocios es bastante más compleja y lenta que la de las tiendas de verdad (tipo Amazon, El Corte Inglés o Quelovendan) y que por tanto los plazos de entrega sean semanas y no pocos días, que es lo esperable de alguien que ya tiene el producto y sólo tiene que enviártelo. A eso hay que sumar posibles problemas como este, un proveedor cuando la venta ya está hecha se descuelga y se echa atrás, dejándote a los clientes sin producto y un problema bastante difícil de gestionar (sin mencionar el problema de imagen). Para esto no hay más solución que atar bien los tratos en los contratos, tener seguros y trabajar con fabricantes y distribuidores fiables. Letsbonus no lo ha hecho y con toda la razón del mundo le toca apechugar con una crisis en toda regla.

Los demás creo que sólo toca anotar lo sucedido para evitar estas lamentables situaciones que tanto daño hacen al sector del comercio electrónico en España, aunque también es justo reconocer que los grandes outlets han ayudado a darle un empujón considerable. Los usuarios por nuestro lado vamos a tener que ajustar expectativas, hay outlets y outlets, todos son lentos por su modelo y luego hay unos más fiables que otros. Para compras que lleguen en dos días y la entrega este – casi – asegurada, están las tiendas de siempre, sin descuentazos, claro.

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