La crisis del Astana, en directo en Twitter

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En la etapa de hoy del tour hemos presenciado un momento especialmente tenso, Contador ha atacado en el grupo de cabeza, en el que también estaba su compañero Kloden. No ha conseguido irse, pero si descolgar a Kloden y quedarse sólo con los hermanos Schleck, que luchan al igual que su compañero en el equipo Astana por estar en el podium final. Al margen del debate «táctico», hemos asistido poco después de la etapa a las declaraciones de varios protagonistas… en Twitter.

Johan Bruyneel, director del Astana, no ha escrito nada, pero sí lo han hecho Levi Leipheimer y Lance Armstrong, este último rival de Contador como jefe de filas. El primero comenta «en caliente» que si Kloden pierde el podio por dos minutos, «ya se sabe donde los ha perdido»… un claro reproche al ataque de Contador. Aunque más tarde quiere quitarle hierro al asunto, el hecho es que es «retwiteado» por Armstrong, que contesta a usuarios que le preguntan afirmando que no se figura por qué ha atacado Contador.

Como en una especie de «deja vú», vuelven debates de hace años alrededor de los blogs. En este caso los miembros de un equipo llevan su crisis interna a la plaza pública, expresando sus desavenencias y proyectando la imagen de grupo desunido, lo que juega en contra del mismo y de su líder, Contador, que se están jugando el tour. Al margen de que hacer esto en lugar de debatirlo «de puertas para adentro» nos pueda parecer desleal y falto de compañerismo, creo que merece la pena anotar un par de cuestiones interesantes.

Si con los blogs esta era una situación nueva a manejar por empresas, equipos y sus miembros, con Twitter y su menor barrera de entrada, lo es aún más. La propensión a escribir en caliente, desde cualquier lugar con el móvil y sacar los debates internos fuera es mayor que en «la era blog». Para la prensa también es un escenario novedoso, toda vez que tenemos a «celebrities» en Twitter que comunican directamente a seguidores sin pasar por el intermediario. De nuevo es un debate viejo sobre los blogs, que con Twitter vuelve a ponerse sobre la mesa, con el componente de que a menos esfuerzo requerido para publicar, más entrada de famosos vamos a ver. Como casi siempre, las herramientas y sus posibilidades provocan tensiones con los hábitos y costumbres hasta que acaban siendo asimiladas y encontrando sus protocolos de «tolerancia social».

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