Jaman y el cine independiente

Jaman

Que te guste el cine no mayoritario en provincias equivale casi siempre a renunciar a ver las películas que prefieres en una sala. En Málaga, ni se te ocurra en pensar ir a ver 13 (Tzameti), pero sí que tendrás quince salas – a cual de mayor tamaño – proyectando “Noche en el Museo”. Para los que quieran otro tipo de cine queda esperar a las versiones en DVD o las redes P2P. En estas latitudes tienen mucho sentido el estreno simultáneo en DVD y, por supuesto, la venta por descarga de este tipo de pelícuas.

De eso va Jaman, de un servicio de venta y alquiler de películas minoritarias, la larga cola del cine, desde Bollywood hasta documentales europeos, pasando por el excitante cine asiático. Un gran mercado incluso en Estados Unidos – pensemos en los inmigrantes – que además permitiría a estas industrias cinematográficas comercializar mejor su cine. Hasta aquí, poco que objetar.

El problema viene cuando vemos cómo Jaman quiere hacerlo, mediante una aplicación de escritorio (Windows y Mac) que nos permite acceder a su catálogo y comprar películas (cinco dólares) o alquilarlas por una semana (dos dólares). Para articular el alquilado se utiliza DRM de la propia compañía y el visionado es obligado hacerlo con el cliente Jaman. Eso imposibilita llevártelo al reproductor portátil o al DVD de sobremesa para ver la película en el salón, la eterna cantinela del DRM… A eso hay que sumarle las restricciones geográficas, no he podido alquilar ninguna película desde España, ahora que es gratuito (nada que no arregle un proxy).

Me gusta el modelo de Jaman y es un servicio que me veo usando, descarga sin problemas y rápida de buen cine en calidad mejor que el DVD por unos precios razonables, pero las artificiales restricciones que copian de los grandes estudios no hacen sino lastrar la iniciativa.

Sitio oficial: Jaman

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