iPad en busca de su público y su mercado

iPad de Apple foto
Ya tenemos los primeros análisis del iPad, con los que Apple vuelve a demostrar talento en el marketing: los elegidos aúnan una gran capacidad de difusión con predilección por los productos de la compañía de la manzana. Sin embargo creo que son interesantes a la hora de intentar entender qué público y qué mercado va a tener el iPad, si viene a ocupar el espacio de los portátiles o tendrá que luchar por crear su propio mercado

iPad y la convergencia de dispositivos

Si echamos un vistazo a las características del iPad podríamos decir que viene a ser una especie de «mutación» con elementos provenientes del ultraportátil, del teléfono móvil, de los anteriores tablets y también de los reproductores multimedia. A la hora de posicionarlo hay que tener en cuenta además su precio, desde 500 dólares por la versión WiFi y 16 gigas hasta más de 800 por el más caro (64 gigas y 3G), al que hay que sumar el precio por el plan de datos. Sigo pensando que es caro para ser un capricho y en términos prácticos deberíamos estudiar su capacidad para sustituir a los actuales dispositivos:

  • Ordenador sobremesa / portátil gran pantalla: directamente, no. Aunque uno de sus fuertes es la pantalla, es muy difícil que el iPad pueda ser el primero ordenador de la casa.
  • Tablet PC y reproductores multimedia: indudablemente, el iPad apunta ser el tablet con mejor experiencia de usuario y el reproductor multimedia más completo. Sólo que hablamos de mercados pequeños, que nunca han terminado de despegar.
  • Ultraportátil (netbook): depende. Para los que el netbook es un herramienta de trabajo en movilidad, iPad no es mejor opción por la dificultad de estar escribiendo durante horas en un teclado no físico. Para los que utilizan el netbook sobre todo en casa, sí que resulta mucho mejor opción por su orientación a consumo de contenidos.
  • Teléfono móvil: por tamaño y prestaciones, tampoco ocupará su lugar.

iPad de Apple foto

iPad y el precedente de la Wii

Con iPad uno de los errores recurrentes en el que estamos cayendo quienes hablamos de él es dirigir el foco hacia lo que no es y lo que no puede hacer. iPad no es un dispositivo orientado a la creación de contenidos ni es una máquina de propósito general sino que trae el modelo de las consolas a la informática personal. Pero eso sólo es una cara de la moneda, la otra es que es un fantástico dispositivo de lectura, con una experiencia de usuario sobresaliente y un potencial de desarrollo a través de aplicaciones que no se debería desdeñar. Y no sólo eso, los usuarios «técnicos» tendemos a sobrevalorar los atributos racionales (memoria, procesador, estándares que soporta, multitarea) sobre los irracionales (diseño, posicionamiento como producto, usabilidad) y por eso seguimos muchas veces sin saber explicar como iPhone sigue creciendo mientras los Nokia no.

Si hay un espejo donde debemos mirar el lanzamiento del iPad es en la Wii, un dispositivo que no se pensó como sustituto de ninguno de los que conformaban la oferta de su sector – las consolas de videojuegos – sino que estaba orientado a ampliar dicho sector a un público al que no llegaban hasta entonces. Es un caso muy diferente al de iPhone, ofrecer una alternativa a una demanda existente de teléfonos móviles, sino que se trata de crear un nuevo mercado, toda vez que ni sustituye al portátil ni al móvil ni siempre al netbook (y si en este caso lo hiciese, hay que tener en cuenta que todo el mundo tiene un móvil, pero muy poca gente usa un netbook)

Los comentarios están cerrados.