Los intentos de los gobiernos por controlar internet. Tendencia 2008

A toda acción le sigue una reacción contraria, y a la explosión de libertad de información de internet le están siguiendo sucesivos intentos de someterla, controlarla y anularla. Lo más grave es que ya no hablamos de países sin libertad de expresión, como China, Arabia Saudí o Irán, sino de las democracias occidentales que, con el argumento de “luchar contra el terrorismo y la peidofilia” o “para proteger de la piratería”, empiezan a legislar contra la libertad de expresión y el secreto de las comunicaciones en internet.

Tenemos varios casos sobre la mesa: Japón, cuyo ejecutivo actual tiene la intención de introducir los cambios necesarios en su legislación para poder controlar qué tipo de páginas y qué contenidos consumen los nipones cuando navegan por la Red (más información en Abadía Digital) o Australia, que aboga por la provisión para sus ciudadanos de feeds de Internet previamente filtrados y limpios de pornografía y materiales considerados inapropiados (Dans) y, sobre todo, tenemos el caso de Francia.

La apuesta francesa es la que más nos atañe, por estar en Europa y la posibilidad de convertirse un referente para la Unión Europea, que ya aboga por revisar el concepto de copia privada. La Francia de Sarkozy decidió permitir el espiar las comunicaciones de sus ciudadanos y eliminar su derecho a la información y comunicación por la red en el caso de compartir ficheros con derechos de autor, el mayor intento en una democracia para acabar con la libertad en internet, que rápidamente ha sido bendecido por la SGAE: que los ciudadanos paguen el canon por si “copian”, pero que si les pillamos copiando, que les sea retirado el acceso a internet.

Y en 2008 tenemos el debate sobre la mesa, los intentos de los gobiernos por controlar internet van a seguir y el caso francés va a ser enarbolado por la industria de los contenidos y las asociaciones de derechos de autor para que se legisle una internet a su medida. Lo peor es que, con la mediocridad que les caracteriza, nuestros políticos pronto se refugiarán en que “lo ha decidido la Unión Europea” y trasladarán el debate allí, lo más lejos de los ciudadanos posible y luego vendrán con una ley que habrá que aceptar como si se tratara de mandamientos traídos del Sinaí. Ahora que se habla mucho del debate de políticos en la web (eCuaderno, 10 preguntas, Arsenio Escolar, Caspa.tv), personalmente no voy a votar a ningún partido para el que la defensa de internet como un espacio de libertad no fuese una prioridad.

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