HTC, Samsung y la monogamia en dispositivos móviles

Windows Phone Series 7
Con el último trimestre llegarán los primeros teléfonos con Windows Phone 7 Series, el nuevo sistema operativo de Microsoft y el momento de entender si son capaces de atraer fabricantes toda vez que Android se está reforzando como plataforma capaz de asumir el rol de «Windows en dispositivos móviles«.

Los casos más interesantes van a ser los de Samsung y HTC. Samsung es el segundo fabricante mundial de teléfonos – sólo superado por Nokia – y mantiene una estrategia de «diversificación total». Con sus terminales basados en Windows Phone 7 Series serían tres las plataformas por las que apuestan en la gama de smartphones (ya tienen sus terminales Android como el Samsung Galaxy S, pero también su propia Bada que estrenaron con Wave). HTC es el gran líder del mercado de teléfonos Android, gracias a lo cual presentaron unos números excelentes en el segundo cuatrimestre (crecimiento del 66% en ingresos, Digitimes), pero también ha sido uno de los grandes aliados históricos de Microsoft en el mundo móvil. Ambos tienen planes para lanzar teléfonos con el nuevo sistema Windows como nueva línea propia en smartphones.

Diversificar tiene sus ventajas, permite entrar en varias plataformas y tener terminales y conocimiento de ellas para cuando el mercado deje claro cuáles van a prevalecer, todo vez que la fragmentación actual no parece muy sostenible. Ahí podemos pensar en el ejemplo de Nokia, que apostó por Symbian y ahora le está costando años rectificar. Además tenemos la «no dependencia» de una de ellas toda vez que el control de la misma es externo y las decisiones sobre hacia donde orientar el sistema operativo son de otros. En el caso opuesto tenemos la ventaja de ofrecer un sólo sistema, todos los usuarios saben qué experiencia de usuario van a tener con una Blackberry y refuerza la identidad de marca. Y luego tenemos el caso Apple, que no sólo tiene un único sistema sino que sólo ofrece un terminal, renovándolo cada año. Hasta ahora les ha ido muy bien, pero la complejidad de los requisitos de usuarios en el mercado de la telefonía hace que quien quiera ser el líder del sector tenga que ofrecer una gama y no sólo un teléfono.