HTC Re, cuando el móvil como cámara estorba

HTC Re

Estuve en la presentación de la HTC Re, una «rareza» tanto por diseño como por ser la primera vez que HTC sale de la telefonía hacia lo que llaman el «personal computing».

Mi interés más allá de las características del producto es la justificación de la propia HTC de por qué hay espacio para una «cámara personal» diferente: tener las ventajas del teléfono de apuntar y listo, que sea muy fácil de llevar, sin irse de precio… y sobre todo no siendo un móvil. La idea es que el móvil, en muchas circunstancias, estorba.

Haces una foto y como en el móvil tienes todo ya te distraes con mensajes o correos; haces la foto y de inmediato te lías a compartir o todo el mundo se congrega alrededor del teléfono para verla; hay un gran momento y quien lo vive (por ejemplo, un niño soplando las velas de su tarta de cumpleaños) no ve rostros, ve pantallas.

HTC piensa que con Re se pueden tener las ventajas de la cámara del móvil (con el que se integra si queremos), salvando estos inconvenientes: no es tanto una cámara deportiva a lo Go Pro, es más bien una cámara personal fácil de llevar.

Por supuesto no tengo ni idea de si tiene recorrido. Mi impresión es que tiene el difícil reto de convencer a quien, además de la cámara del móvil, esté dispuesto a comprar otra no por más calidad sino por esta conveniencia. Difícil parece, pero ¿quién iba a decir que las cámaras deportivas iban a suponer un fenómeno tan brutal?