«Hay que regular internet por el peligro de las informaciones que circulan»

La frase «Hay que regular internet por el peligro de las informaciones que circulan» es de Félix de Azúa y la encontramos en un singular artículo en Jotdown. Se trata de un añadido a la pieza original sin cuya redacción no se entiende: en ella Azúa – sin dar el nombre pero sin dejar margen a la confusión – atribuía a José Luis Sampedro un panfleto en el que se llamaba «hijo de puta» a Rajoy y que algún idiota malintencionado ha hecho circular por la red falsamente firmado por el economista.

El caso no pasaría de la anécdota si no fuese porque ejemplifica la transición entre lo viejo y lo nuevo en la comunicación e internet. Señor Azúa, lo que le ha pasado es de lo más normal, a todos nos han marcado algún gol y hemos acabado redactando un artículo que nos ponía en evidencia. Quizás si antes hubiese leído «No creas nada que no venga con los enlaces a las fuentes para poder contrastarlo«, no hubiese pasado por este trago, pero ya tiene difícil arreglo.

Y precisamente la huida hacia adelante de Azúa para acabar pidiendo la regulación de la red a causa de su error es donde se produce el divorcio entre lo viejo y lo nuevo, también en su lamento de «haber sido ametrallado» a correcciones. Sin ir más lejos yo hoy he publicado un artículo con retroalimentación de lo más variada: desde enmiendas a la totalidad y juramentos de divorcio por unos hasta aplausos y distribución del mismo por otros. Si lo hubiese publicado en un canal sin este «feedback» podría haberme quedado encantado de mi mismo, pensando que todo el mundo debería ver mi obra como una genialidad. Internet es maravilloso, me conecta a la realidad, que no es otra que muchos piensan que soy un idiota que no tiene ni idea. Es mejor saberlo que vivir en mi burbuja personal, o al menos eso cree uno.

Claro que hay un problema de ruido en internet y que debemos educar y educarnos en un alto sentido crítico de la información que circula por él, pero este desafío nos hace mejores ciudadanos. Pedir una «regulación» nos conduce a un debate que da miedo: ¿de qué tipo? ¿un ministerio de la verdad que verifique la información? ¿repartir carnets a quien puede publicar? (en ese caso ¿se lo deberían dar a Azúa que publica estas cosas sin verificarlas?).

No voy a caer en la tecnoutopía de que con internet la verdad siempre sale a relucir y que es el fin de la desinformación y la propaganda, porque creo que es evidente que está muy lejos de eso. Pero sin duda será un mejor espacio si quienes publican tienen la sana costumbre de hacerse cargo de sus errores, actualizar y enmendarlos sin borrar del todo el original, y no culpar a la tecnología de algo que tiene que caer en nuestra responsabilidad: ser críticos con la información que recibimos y responsables con la que emitimos.

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