Gripe porcina, Amazon fail y comunicación emocional

GRipe porcina en Twitter

Se viene comentando mucho el potencial de Twitter y de las redes sociales para el acceso a la información, «a las fuentes de la misma» y poder saber «antes» que sucede en caso de que ocurra una emergencia, algo que disto de tener claro. De entrada porque Twitter no es un emisor, es un medio a través del cual muchas personas (inteligentes, idiotas, bien informadas, ignorantes, bienintencionadas, malvadas) y empresas (ídem) se comunican. Tener a «Twitter» como fuente es como tener a «internet» o «al papel», en lugar de a los correspondientes emisores que lo utilizan. A eso hay que sumar la ausencia absoluta de una meritocracia en los resultados que invalida – mientras sea así – a Twitter como buscador.

Y queda un elemento adicional que se está revelando en acontecimientos como la epidemia de fiebre porcina o el caso Amazonfail. Ambos tienen en común una fuerte carga emocional (el miedo en el primer caso, la indignación en el segundo), que combinada con una herramienta con nula barrera de entrada (cuesta menos escribir o repetir un mini mensaje que desarrollar un artículo), abierta por defecto (en contraposición a las redes sociales y los foros, que se escriben «hacia dentro») y un fuerte componente de viralidad dan lugar a la propagación de todo tipo de bulos, desinformaciones y cadenas de pánico. No es que sea algo nuevo, lo «noticiable» es que sucede en una plataforma abierta a la lectura de todo el mundo y que está en su momento dulce en los medios.

El caso AmazonFail es especialmente interesante: desaparecen las referencias gays de Amazon y se desata una contundente campaña distribuida en Twitter primero y en blogs más tarde, en la gran mayoría de los mensajes no se contempla la posibilidad de un error, que es lo que parece que finalmente parece más verosímil (Time.com, ya está arreglado). Hasta alguien tan poco sospechoso de ser poco inteligente como Clay Shirky hace una reflexión en este sentido la mañana después de haber sucedido.

No es que quiera situarme en el área de los «tecno-escépticos», pero sí creo que otorgar propiedades a las herramientas que no tienen es comprar papeletas para acabar despotricando contra ellas. En Twitter se pueden escribir exclusivas estupendas, también se pueden dejar errores intencionados o no; tal como sucede con la blogosfera, no creo en «la credibilidad de los blogs», creo en la del blog de X y de Z porque los voy conociendo, me constan que saben de lo que hablan porque me lo han demostrado y he conversado de ellos.

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