GPL3, versión final

Tras el Hp Labs quedan un buen montón de temas por comentar, tanto de la conferencia como de otros asuntos que han agitado el mundo de las TI esta semana. El que sin duda es más relevante es la redacción definitiva de GPL versión 3, que ha visto la luz tras más de un año de tensos debates dentro de la comunidad del software libre. El anuncio se puede observar en la web de la FSF y el texto final en Gnu.org.

Lo esencial de la GPL no ha cambiado respecto a GPL2: libertad de usar el programa, libertad de estudiar el funcionamiento del programa, y adaptarlo a las necesidades, libertad de distribuir copias, libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras. Lo que hace GPL3 es afrontar varios de los desafíos que han surgido en los últimos 15 años (17 desde la GPL2).

Uno de ellos es el tema de las patentes software, utilizar GPL3 significa conceder permiso indefinido y gratuito para cualquier patente que cubra dicho software. También afronta pactos como el de Novell con Microsoft, certificando que si se acuerda un pacto de protección de patentes sobre un software con GPL3, éste se extiende a todos los que utilicen dicho programa y hagan uso de las libertades básicas que ofrece la licencia. Ojo a esto, porque de migrar Linux a GPL3, Novell se encontraría en toda una encrucijada.

Otros retos sobre la mesa son el DRM y Tivo. Las primeras intenciones de Stallman y compañía eran las de impedir que se construyeran sistemas DRM (que limitan lo que los usuarios pueden hacer con contenidos) sobre software libre con GPL3, lo que fue uno de los detonantes de las grandes disputas dentro de la comunidad del software libre, con posturas como las de Linus Torvalds que no aceptaba los primeros borradores. Finalmente GPL3 no prohíbe el DRM para el software bajo ella, pero determina que no es una “protección tecnológica efectiva”, lo que tiene un importante valor legal porque permitiría distribuir software que supere dichos DRM construidos sobre GPL3 sin sufrir persecución legal. En cuanto a Tivo, explicar que se trata del sistema de videograbación personal más popular de Estados Unidos, utiliza software libre bajo GPL2 sin violar la licencia, pero emplea un sistema de firmas digitales para impedir que nadie modificada el software (Linux) que gobierna sus dispositivos. La GPL3 impide la “tivocización” exigiendo que se ofrezca la información necesaria para modificar el software.

Y mucho más. Si la licencia se hace larga, la FAQ es bastante aclaratoria. Ahora comienza un interesante escenario en el que las grandes empresas y proyectos (comenzando por el kernel de Linux) tendrán que elegir por pasarse a la GPL3 o quedarse en la versión anterior. Torvalds ha afirmado que considera que GPL3 no es mejor que GPL2, pero que por pragmatismo e impedir que se fracture el desarrollo del kernel en dos (News.com), está abierto a hacer “el upgrade”. Solaris y MySQL son dos de las estrellas del software libre sobre las que se ha confirmado su pase a la nueva licencia.

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