Google Places crece: cuando el intermediario se come a los proveedores

Cuando renovaron Google Places subrayábamos que la mayor fortaleza de la iniciativa radicaba en que Google Maps es el interfaz entre el usuario y la información local. Hasta los cambios introducidos en aquella versión – con la integración de las opiniones de nuestros contactos sobre los locales – Places apenas era un agregador «normalito» de las valoraciones que los usuarios colgaban en otras páginas. Menos de un año más tarde, algunos estudios apuntan a que ya el 20% de las opiniones de usuarios sobre restaurantes y negocios locales en Estados Unidos se hacen desde el servicio de Google.

¿Qué está sucediendo? Probablemente estemos ante un caso en el que el intermediario se está comiendo a los proveedores. Cuando no sólo agrega y controla la relación con el usuario sino que además ofrece la misma funcionalidad (subir opiniones y tener el «grafo social» de quienes son los amigos), entonces es cuando se rompe el equilibrio y la apuesta a largo plazo para los proveedores se torna en mucho más incierta. Uno de los líderes del sector, Yelp, decidió no colaborar con Google en este producto (Uberbin), sabedor de que esto podría acabar ocurriendo y que estaría alimentando a un fenomenal competidor. Una posición de fuerza que tampoco parece que vaya a cambiar el resultado final cuando el resto del sector, que no gozaba de esa posición de liderazgo, veía que hay más que ganar en ayudar a un competidor que agrega y al menos envía algo de tráfico.