Gates predice el fin de las contraseñas

Una contraseña para el ordenador, otra para el correo, unas cuantas más para foros, luego están las de programas de mensajería instantánea, redes sociales, bancos por Internet, tiendas virtuales o el Pin del teléfono. Al final se acaba usando la misma en diversos sistemas, lo que constituye un problema de seguridad. Para cambiar este mecanismo que tiene los días contados según Gates, Microsoft está trabajando con RSA en una tecnología basada en tarjetas inteligentes (Smart Cards).

Estas tarjetas en apariencia son iguales que una tarjeta de crédito, pero además viene dotadas de un microchip con el que pueden almacenar, modificar y procesar información criptográfica. La autenticación del usuario no se hará contra otro sistema (base de datos o similar), sino contra información biométrica (rostro, iris o huella dactilar), que se comprobará concuerde con lo registrado en la tarjeta. Obviamente dicha información también ha de facilitarse en el momento en que crea el perfil al que autenticará la smart-card.

Ni Gates ni Microsoft han adelantado realmente cómo van a traer esta tecnología a Windows, sólo que trabajan además en otro software que permita a las empresas la generación de estas tarjetas. No hace falta decir que este tipo de tecnología lleva muchos años de desarrollo, está estandarizado mediante ISO y tiene ya múltiples aplicaciones comerciales. Este anuncio se enmarca en un intento por parte de Microsoft de defender la seguridad de su tecnología tras los últimos descalabros con MyDoom y el Explorer. Como si se tratase de una campaña electoral, el Service Pack 2 para XP y este tipo de anuncios son las promesas del partido de Redmon para ser elegido como Sistema Operativo.