FON y las redes ciudadanas Wi-Fi

FON es uno de los temas de moda en los blogs tecnológicos. Para quien ande fuera de juego con FON, aclarar que es la empresa con la que Martin Varsavsky promete crear una red Wi-Fi nacional (todo relatado en su blog) como alternativa a la telefonía móvil y su tercera generación, algo que ya apuntaba a principios de mes. Su página es Fon.es y está todavía en construcción.

Una red Wi-Fi en la ciudad, ofreciendo acceso a internet y conectividad en cualquier punto es un objetivo muy apetecible que en nuestro país ya ha tenido dos aproximaciones. Una es la de las propuestas desde administraciones públicas, como el caso de Atarfe o de la red sin hilos de Barcelona, que chocaron de frente con la CMT dando al traste con proyectos más que interesantes. Otra era la de las redes ciudadanas tipo Red Libre, redes Wi-Fi en las que no interviene ninguna operadora y se construyen sobre asociaciones en cada ciudad (por ejemplo MalagaWireless). El problema es que los éxitos cosechados por este modelo son modestos: montar una red Wi-fi en una ciudad lleva aparejados un montón de problemas técnicos y necesidades de recursos y gestión. Pero es en este tipo de redes ciudadanas donde se mantiene el deseo de compartir información y conocimientos de sus usuarios, es donde más genuinamente encontramos el espíritu original de Internet.

Y en esto que llega una tercera vía, las redes Wi-Fi montadas por empresas y con un modelo de negocio sobre ellas. Quedando un tanto lejos la implantación de WiMAX, afrontar este reto tecnológico no es cuestión baladí pero FON partiría de la absorción de AirBytes, ya dedicada a estos menesteres. El modelo de negocio se basa en la existencia de dos tipos de usarios; unos son los “opensources” que contribuyen con el 3% de su ancho de banda ganando a cambio acceso gratis en cualquier lugar de la ciudad, los otros serían los “bill gates” que revenderían ancho de banda mediante Wi-Fi a cambio de dinero. ¿Cómo gana dinero FON? Vendiendo ese ancho de banda obtenido a ambos tipos de usuarios a cualquiera que quiera una conexión inalámbrica.

El modelo “pincha” en que las condiciones de las operadores que ofrecen banda ancha no permiten el compartir la conexión a internet ni mucho menos revenderla. Para ello afirman que ofrecerán conexión ADSL en la que sí que está permitido (¿permitido sólo mediante ellos o en cualquier caso?), aunque está por ver si serán capaces de armar una oferta capaz de competir con Jazztel, Ono, Telefónica o Wanadoo .

Lo que sí es seguro es que la demanda de este tipo de redes va a crecer exponencialmente: Wi-Fi en la la PSP o la NDS, en teléfonos como el Nokia N91 y por supuesto en todos los portátiles. Un montón de usuarios deseando alguien que les ofrezca conexión asequible allá donde se encuentren. Las operadoras de telefonía móvil deberían empezar a preocuparse en serio acerca de la 3G.

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