El fin de la información estática: Encarta y periódicos

Encarta

Por un lado tenemos el final de Encarta, anunciado por Microsoft para el 31 de Octubre, por otro una discusión de la defensora del lector de El País sobre el acceso al archivo del periódico en internet a través de buscadores y el impacto que tiene en personas y empresas. Ambos tienen un denominador común, evidenciar que propuestas en las que la información permanece estática han dejado de tener sentido en la época de Wikipedia y Google.

En el caso de Encarta (Ars Technica), estábamos ante el paradigma de la digitalización de las enciclopedias, la propuesta de Microsoft fue todo en éxito en los noventa como “puesta al día” del conocimiento enciclopédico. Luego llegaría la explosión del uso de la web para buscar y acceder a la información y, a pesar de sus esfuerzos por adaptarse, su modelo le impedía competir en grado de actualización con la Wikipedia, que siempre ha tenido al segundo los cambios más importantes (al menos en la versión en inglés). Hicieron un amago de modelo wiki con filtro, pero de nuevo es algo que no escala ni favorece la rapidez para integrar los cambios.

Ambos casos y un común denominador: llevar información y conocimiento a la web no exige sólo digitalizar, también exige modificar el modelo de gestión de los mismos.

El artículo del País tiene su miga, como explicaba fernand0. Por un lado sostienen que “el archivo no se toca” y que “parte de la culpa es de Google” cuando personas implicadas en noticias de hace 10 años ven que cuando se busca por su nombre, aparecen. No hay solución fácil, al margen de no hacer el ridículo culpando al mensajero, lo que queda a los medios es actualizar la información. No modificarla, sino ampliarla, darle un nuevo contexto y añadir los datos relevantes para poder entender su alcance: si alguien fue acusado de un delito no se puede mantener un artículo sin añadir un enlace a la noticia de la absolución.

De hecho en Weblogssl alguna vez nos hemos visto ya en una tesitura de este tipo, empresas perjudicadas por problemas o acusaciones que querían “borrar su pasado de internet”, como si fuese posible. La política que hemos adoptado es la de, una vez comprobado el desenlace del asunto, actualizar ampliando la noticia. En función de la gravedad con una nota al final o, incluso, como primer párrafo. Culpar a Google por encontrar lo que existe – cuando además tienes a tu disposición herramientas para que no te indexe – es ridículo, sólo hay que ser conscientes de que la información en internet no puede ser estática.

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