El fin del anonimato en tarjetas prepago

Como estaba anunciado, el Congreso ha aprobado la transposición de la directiva europea de retención de datos. Dado que la LSSI-CE ya recogía la obligación de la retención de datos por los ISP, se puede decir que la mayor novedad es que obliga a los operadores a ceder los datos conservados “en lo concerniente a comunicaciones que identifiquen a personas, sin perjuicio de la resolución judicial”. En definitiva, datos de las comunicaciones (no el contenido) disponible para la Policía sin necesidad de decisión judicial. Una enmienda del PP instaba a obligar a la identificación en cybercafés y redes Wi-Fi abiertas, pero ha sido desestimada (enmiendas en PDF). Como colofón, se añade la obligatoriedad de identificar a los usuarios de tarjetas por parte de las operadoras de telefonía móvil.

Debilitamiento de la privacidad, de la libertad, en pro de la lucha contra el terrorismo y un aumento de costes para los proveedores de sistemas de telecomunicación, que probablemente acabarán trasladando al usuario. Todo para poner alguna dificultades a quien quiera delinquir: en lugar de una tarjeta prepago, tendrán que robarla; deberán aprender a usar TOR o usar Wi-Fis abiertas o ir al cibercafé.

También lo comentan en port666, Mercé recoge el conjunto de datos que están disponible sin necesidad de orden judicial. Versvs apunta al perjuicio para los inmigrantes sin permiso de residencia.

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