Facebook del jardín vallado al ecosistema Twitter

Seesmic con Facebook

Facebook presentó ayer un API para que se puedan acceder a los datos que vuelcan sus usuarios desde servicios de terceros. La idea con esta Open Stream API es que se puedan desarrollar clientes para acceder y modificar nuestro newsfeed y que en ellos se puedan construir agregadores, filtros… algunas de las aplicaciones de terceros que han ayudado a popularizar Twitter. Eso sí, hay limitaciones derivadas del modo en que Facebook entiende la propiedad de los datos y la gestión de la privacidad, como veremos.

Se trata de intentar pasar de la estrategia de «jardín vallado«, por la que «todo lo que pasa en Facebook, se queda en Facebook y no se da acceso a nadie» a, «queremos estar en cualquier sitio que desee integrarse», buscando articular un ecosistema de aplicaciones y servicios de terceros como ha logrado Twitter. Merece la pena destacar como cada vez las aplicaciones en Facebook han ido declinando hasta el punto de ser relegadas en el nuevo diseño, mientras que han intentado impulsar la presencia de Facebook fuera de la red social, primero con Connect y ahora con esta Open Stream API.

Claro que Facebook parte de una una desventaja conceptual respecto a Twitter a la hora de articular una estrategia de ecosistema y no de jardín vallado: el abierto por defecto de las cuentas de Twitter. Ese factor es probablemente el que más valor ha aportado a Twitter a la hora de eliminar barreras de entrada: Ophra se abre una cuenta y todos pueden verla, registrados o no. A esto hay que sumar la difícil gestión de la privacidad y permisos que tiene Facebook por su histórico, como señalan en R/W esto obliga a que lo que se puedan construir sean «otros interfaces a Facebook», pero servicios que guarden el histórico, articulen sistemas de búsquedas o realicen agregación. ¿El motivo? Los propios términos y condiciones de Facebook no permiten que se de acceso a terceros de los datos que los usuarios comparten entre sí, algo que encaja con su lógica de funcionamiento: articular comunicaciones privadas y no públicas.

En definitiva, en lo que respecta a los datos, Facebook sigue con su jardín vallado algo en lo que tiene poco margen por el compromiso con sus usuarios y que seguramente tampoco acabarán de ver muy claro: todavía andan pensando como hacer dinero con los datos de sus usuarios.

Lógicamente muchos comentarios y análisis sobre el movimiento, además de los primeros clientes para Facebook: All Facebook, Ars Technica, News.com, Seesmic