Facebook ante la crítica de la minoría de usuarios más avanzados

Opciones de privacidad en Facebook

Las últimas semanas para Facebook han recordado los tiempos en los que atizar a Microsoft era la rutina diaria para analistas tecnológicos y representantes de otras compañías. Si bien para Redmond los tiempos han cambiado – ya no son inseguros sus productos ni tan maquiavélicas sus estrategias, tampoco ellos son tan relevantes en el sector – con Facebook parece que la lucha no ha hecho sino empezar: desde su lamentable política respecto a la privacidad hasta su asalto a la web en lo que se ha visto como un ataque a la «internet abierta y distribuida».

Ante todo esto tenemos una lectura doble, siguen creciendo en usuarios e inversión publicitaria mientras que lo que podemos considerar voces de «influyentes» (con todos los matices que queramos hacer) en internet se están posicionando radicalmente en contra. Desde Calacanis a Jarvis, pasando por algunas figuras que han decidido borrar su usuario de Facebook como Leo Laporte o Matt Cuts. En España curiosamente han sonado más acciones como el borrado de cuenta de Berto Romero que el posicionamiento desde el sector más tecnológico, descontando a un nutrido grupo que se ha opuesto a los servicios de redes sociales por principio (por ejemplo, Versvs)

Con los «influyentes» creo que siempre conviene tener una doble lectura. Por un lado separaría cuando no son capaces de distinguir entre lo que buscan los usuarios más avanzados y lo que realmente le interesa a la gente normal, aquí entraría su preocupación por el hecho de que el servicio de red social esté distribuido y no centralizado, algo que directamente no le interesa realmente a casi nadie fuera de una minoría. Por otro, sí que valoraría su capacidad para detectar y dar visibilidad a corrientes de opinión cuando tienen un fundamento real: el caso de Facebook y sus políticas respecto a la privacidad (ojo no me refiero a los fallos, sino a su tozudez contumaz en empujar a los usuarios a compartir en público) y el peligro que constituye para las empresas entrar al trapo de su estrategia de conquista a la web son difícilmente cuestionables.

¿Mañana Facebook va a tener más usuarios que hoy? No tengo duda. Pero si estuviese en la piel de los directivos de Facebook me andaría con cuidado, Microsoft se permitió una imagen pésima durante años, de la que todavía no se ha recuperado. Sigue siendo un gigante rentable y con futuro – o al menos con muchas oportunidades – pero era una situación diferente: uno puede tolerar mejor que una empresa abuse de posición dominante o tener un sistema operativo con bugs y fallos de seguridad que la desconfianza respecto a la plataforma donde deja gran parte de su esfera más personal.

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