El software libre en los tiempos del cloud computing

Stallman ataca el cloud computing en sus dos vertientes: la correspondiente a su naturaleza de nuevas «palabrejas del marketing» con las que llamar a casi cualquier cosa y por ser una trampa el que los datos del usuario y el software que utiliza residan en el servidor de una compañía con una fórmula de software propietario. «Indefenso» es el calificativo que utiliza para referirse a este nuevo escenario que se aleja del control que proporciona ejecutar software libre en el equipo de uno y teniendo los datos en local. Las declaraciones, en The Guardian, están siendo muy comentadas tanto en los blogs especializados como en Barrapunto.

Ciertamente con el software como servicio y otras variantes de lo que se viene llamando «cloud computing» asistimos a un regateo del acceso al código y del control de los propios datos que otorgan el software libre funcionando en local. Existen licencias – como la Affero GNU – para software como servicio libre (Menéame la tiene), pero la desconfianza de Stallman parece ir más allá: no podemos estar al 100% seguros de qué código se está ejecutando en el servidor y además estamos permitiendo que se queden nuestros datos.

En cualquier caso, afronta Stallman el debate desde una postura maximalista que tiene las de perder: tanto por ahorro de costes, como por funcionalidades, como por integración entre ellas, las aplicaciones web van a tener un amplio recorrido. De hecho, el webmail hace años que existe y la tendencia es hacia su crecimiento y no al contrario: la percepción de ventajas por parte del usuario es tan clara que pretender detener la tendencia resulta algo menos que imposible. Incluso con modalidades mixtas como el software más servicios, los datos se van al servidor aunque el cliente se encuentre en local y pudiese ser libre.

Claro que hay una preocupación razonable en lo que apunta Stallman: la propiedad y seguridad de los datos y la posibilidad de quedar atrapados en servicios de este tipo. Pero ahí la respuesta debe estar en el derecho a la portabilidad de datos y que se adopten los nuevos estándares abiertos que nos permitan migrar entre proveedores. Son las nuevas batallas en las que está en juego la libertad del usuario, porque la de mantener todo el software y los datos en local está, al menos en apariencia, perdida.

Relacionada: GPL3, versión final.

Los comentarios están cerrados.