El sistema de comentarios de Facebook y la comunidad de los medios

Esta semana TechCrunch anunciaba su decisión de dejar de utilizar el sistema de comentarios de terceros y abrazar otra solución – Livefyre – para intentar recuperar participación y comunidad.

El balance con los comentarios de Facebook parece bastante atractivo a priori: la gente suele utilizar su identidad real, lo que suele llevar a menor presencia de «trolls», y además por defecto comparten lo que comentan en su perfil de la red social, lo que trae tráfico. A eso hay que sumar que hay un ahorro de costes en varios órdenes – menos moderación, menos consumo de recursos en el hosting, menos coste de desarrollo propio – como en cualquier sistema de comentarios de un tercero.

Los tres factores se han cumplido con Techcrunch y a pesar de ello, renuncian a Facebook e incorporan un sistema que permite desligar la actividad en su página del perfil de la red social: tenían menos trolls pero también habían conseguido una caída masiva de la partipación. Básicamente, su comunidad se había ido a otra parte – sospecho que a Twitter – a comentar los artículos de Techcrunch.

Creo que hay muchas variables que no suelen tener en cuenta, pero para mi dos son críticas en este tema: el contexto (Facebook es una herramienta de ocio y TechCrunch no está en esa categoría) y que la comunidad y la conversación no pueden ser secundarias nunca para un medio online… sino más bien al contrario. Por ambas creo que TechCrunch hace bien en cambiar de sistema, aunque con los recursos que tiene AOL me sigue extrañando que no apuesten por comentarios propios y hacer un desarrollo optimizado para su público.

3 comentarios en “El sistema de comentarios de Facebook y la comunidad de los medios

  1. Por mucho que me gustaría estar de acuerdo contigo, es evidente que no es así: ahí tienes a los Microsiervos que, sin ningún tipo de diálogo con los lectores, siguen siendo un sitio de referencia en la Internet hispana. El diálogo es importante pero en determinados casos, creo, es perfectamente prescindible sin que eso dañe la popularidad del medio.

    1. José María: yo creo que el problema no reside en la popularidad. Sino en el modelo editorial: para Techcrunch la discusión es importante porque quiere provocar esa experiencia de usuario. Si eso es así, el error consiste en ponerte en manos de otro. A mucha gente le gusta decir que la conversación (que, estoy de acuerdo contigo, no es por sí misma la cuestión, sino si es relevante) está en todas partes y que hay que plegarse a ello. Creo que es un error a largo plazo para quien quiere desarrollar su proyecto editorial de forma autónoma: aunque la gente hable de lo tuyo donde sea, lo interesante es incentivar que quede en tu espacio. La diferencia de calidad de las discusiones que se dan en los blogs de los autores frente a las que del mismo post genera en Menéame a mí me parecen notorias. Así que aunque todo se esparza, si quieres aportar valor editorial con la discusión, moderación y selección de opinantes en tu espacio es un verdadero activo.

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