El libro de texto a debate

Hoy he publicado en El Confidencial una colaboración, “Suenan las campanas por el libro de texto“, en la que he intentado reflejar el debate educativo – tecnológico alrededor del objeto-símboo de la cultura y la educación.

A partir de ahí he tenido un ameno debate con Borja Adsuara y Enrique Dans (que ha escrito un contundente post en su blog) que con este “Storify” voy a intentar sintetizar:

De 2012, El libro de texto no debe ser digitalizado, debe ser transformado

2 comentarios en “El libro de texto a debate

  1. Edgar Morin en su libro sobre el pensamiento complejo explica muy bien porqué debe mantenerse el libro físico y no digital. Ésta presenta de forma fragmentada el conocimiento lo que dificulta la construcción de reflexiones y pensamientos, esto no sucede con el libro tradicional que conocemos.

  2. Hola Antonio:

    Me encanta leer los artículos tuyos que relacionan la educación con la tecnología.
    En mi opinión se trataría de dar uso a la tecnología siempre que tenga sentido y funcione según las ventajas y desventajas en cada caso. Cada caso es único porque depende de la cultura personal y colectiva en el que se quiera implantar.
    A mí me parece que, a día de hoy, los libros digitales no ayudan a memorizar. La memorización está totalmente estigmatizada pero es la base para poder hacer mejores relaciones entre cosas y poder tener una creatividad mayor. Es la base del conocimiento. Para memorizar prefiero el papel. Pero como diré más adelante, papel y contenidos autoconfeccionables, digamos.
    La idea de que el conocimiento hoy es simplemente buscar es sesgada por incompleta. Por dogmática podríamos decir. Pues que le digan a un Abogado o a un Médico que se ponga a investigar cada caso nuevo que llega. En un contexto así, la búsqueda escala el conocimiento nuevo que hay que retener y el que tiene más conocimientos en estas disciplinas (puestas solamente como ejemplos) tienen una ventaja competitiva y de calidad evidente.
    Por tanto, abogo por lo siguiente: Tener libros (Más bien apuntes) en papel para poder memorizar los contenidos mínimos e imprescindibles. Estos libros deben tener su reflejo en digital y se deberían poder cambiar y actualizar sin problemas, de manera que cada alumno debería poder imprimir sus propios libros según los fuera enriqueciendo.
    Esto conlleva la idea de libros libres, en la línea open source (Esta herramienta sería de lo más interesante: http://fed.wiki.org/welcome-visitors.html), y editados por los centros de enseñanza individualmente o asociados entre sí, pero libres. Y, desde luego, implica la idea de que las editoriales dejan de ser imprescindibles pasando a ser más interesantes las impresoras situadas en los centros educativos o externalizadas (la misma idea que las impresoras 3D) para hacer impresiones a demanda.
    La idea no es sencilla de implantar por múltiples factores. Para empezar, los profesores pueden no estar por la labor por suponerles un cambio de paradigma personal sobre cómo enseñar; más trabajo tal vez y; derechos de autor que pudieran querer restringir.

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