Ditto, el «objeto social» es lo que vas a hacer ahora

El primer motivo por el que tenía ganas de entender en qué consiste Ditto es porque detrás de este proyecto está Jyri Engeström, creador de Jaiku, aquel servicio que apuntaba a gran compeditor de Twitter hasta que lo compró Google y quedó en el olvido. Siempre me pareció brillante el discurso de Engeström sobre los objetos sociales: aquello por lo que la gente conecta con otros, algo susceptible de ser compartido / comunicado y que posibilita crear red y conversación. Aterrizando en términos prácticos, en Amazon son libros (bueno, ya cualquier producto), en Flickr son fotos, en Foursquare la localización… en Ditto es, en primera instancia, lo próximo que vamos a hacer (qué libro vamos a leer, que museo visitar, si vamos a comer o al cine), lo que supone que en realidad es cualquier cosa que podamos / vayamos a consumir.

Para el usuario la experiencia pasa por la identificación vía Facebook, la recuperación de los contactos de esa red y la posibilidad de compartir ese «qué vamos a hacer» a partir de datos muy estructurados: si elegimos que vamos a salir a comer podemos dejar en blanco en lugar o declarar el sitio con su localización incluida. Cada acción se puede enviar a Twitter y Facebook y, si incluye localización, a FourSquare. Eso cuando vamos a compartir, cuando recibimos actualizaciones de otros lo que obtenemos son los planes de nuestros contactos, donde van a ir, qué van a consumir o en qué van a gastar el tiempo…. y la posibilidad de comentarlos y hasta de querer sumarnos a ese plan. La derivada en el futuro es que el propio Ditto nos ofrezca en el futuro la posibilidad de adquirir lo que está declarando nuestro contacto, ver la película que va a ver, contratar los tickets de esa película, etcetera…

¿Qué me parece Ditto a bote pronto? Marciano. Tan marciano como me pareció Twitter cuando lo conocí. Recoge elementos presentes en los servicios de «checkins de productos culturales» (Getglue, Miso) y de FourSquare, aunque queda por ver si la parte del juego, que tan bien ha funcionado a todos ellos, la han ejecutado con igual acierto. Engeström confía en que Ditto se convierta en un motor de descubrimiento, de sitios a visitar, películas que ver, restaurantes, libros, etc… con tanto énfasis en la parte de recomendaciones como en la de conversación y la de check-in. ¿Funcionará? A bote pronto tiene dos asignaturas: ser capaz de sustituir o intermediar a los servicios que invitan al «check-in de producto cultural» y a Twitter y Facebook (en los que ya se hace su caso de uso, aunque sin estructurar) y que esta tendencia hacia el «check-in» llegue por fin al gran público y deje de ser cosa de usuarios avanzandos. Eso sí, es de las pocas startups que alrededor de la localización, el móvil (sólo iPhone de momento) y lo social tiene un modelo de negocio tan claro de partida

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