Desplataformización

Más allá del personaje de Milo, su caso de «desplataformización» (perdón) es un baño de realidad sobre la web de hoy: puedes creer que tienes un tirón, una comunidad de seguidores, pero es una verdad a medias. Internet está centralizado en 3-4 plataformas, fuera de las cuáles hace mucho frío y apenas se puede aspirar a proyectos de nicho.

Incluso los que son capaces de mantener grandes páginas (por ejemplo los medios líderes) tienen equipos dedicados a trabajar en las plataformas en orden a conseguir visibilidad. Es más el gran cambio de visión respecto a Facebook y sobre todo Instagram y Youtube es que las redes ya no aparecen como un lugar donde compartir enlaces y conseguir tráfico hacia la web, son espacios donde desarrollar el trabajo con narrativas nativas.

La idea no es traerte al usuario a donde tienes realmente tu medio (con tu relación directa y tu negocio) sino llevar la publicación a esas plataformas en una suerte de medio distribuido. La situación es cesión de control: no es tu usuario, es de la plataforma, no puedes hacer lo que quieras sino lo que Facebook o Youtube permitan, no controlas la visibilidad (tienes el caso de que de repente Facebook crea que lo importante sean los medio y tengas métricas espectaculares, y luego se lo piensen y si quieres llegar a tus seguidores tengas que pagar por ello), hay implicaciones de libertad de expresión y de información….

Con ese cuadro uno podría concluir que lo mejor es tener tu web o tu app (aquí se tiene la intermediación de Apple y Google) o incluso hacer como Milo y otros y refugiarse en plataformas menos «arbitradas» como Telegram o las listas de correo. Esa apuesta tiene un precio de que tanto el descubrimiento como la «viralidad» y la fidelización son mucho más difíciles de conseguir que en las plataformas. La web de hoy está centralizada por mucho que a algunos nos pique y decidamos volver a escribir en el blog en lugar de hacer un hilo largo en Twitter

5 comentarios en “Desplataformización

  1. Bueno, pues habrá que volver a comentar entonces en Error500 a la vieja usanza. XD

    Las plataformas de internet han “hecho carne” esa cosa algo etérea que era el mainstream: ahora es más fácil que nunca detectar cuándo estás dentro y estás fuera. Mucho de lo que antes era subcultura, ahora es simplemente nicho, bien arrullado y protegido dentro del mainstream. Sólo quien viva fuera de las grandes plataformas será contracultural, subcultural o marginal y pagará el peaje por ello (evidentemente, algo que Milo no quiere hacer, él está in it for the money, pero en esa partida siempre vas a jugar contra las cartas marcadas de otros).

    Como medios, no podemos vivir al margen, en un abrazo del oso de manual que seguramente acabemos pagando (o no, porque a lo mejor todo esto del periodismo no lleva siendo otra cosa que una huida hacia delante desde el minuto 1 de la profesión y, como en el chiste del que cae del rascacielos, “hasta ahora, todo va bien”).

    Mi duda es si como usuarios de internet sabríamos ya existir sin ellas. Los grupos privados de chats o el (dark) social no orientado a cifras de relevancia parecen encaminarnos a otras maneras de vivir/compartir internet (we miss you, google reader), pero… ¿pueden realmente reconstruirnos como usuarios menos dependientes de la recompensa o ya nos hemos echado por completo a perder? ¿O en el fondo, la droga de la recompensa y el reconocimiento social siempre estuvo ahí y es lo único que nos interesa de internet desde el minuto 1, también de los blogs que tuvimos?

  2. Qué importante es nunca borrar un feed, qué importante 🙂

    Tener tu propio sitio donde tú emites a tu gusto, aunque luego intentes hacer cross-post a donde quieras, siempre fue el camino, y cada vez es más obvio que la reintermediación era una trampa.

  3. Qué bonito es tener comentarios en el blog, snif

    de lo que decís creo que hay un punto clave: como google reader era ese nexo entre experiencia que puede ofrecer un sitio centralizado junto a una verdadera red distribuida de creadores. Es posible que incluso los pesaos con la nostalgia de Google Reader se hayan quedado cortos

  4. No puedo menos que compartir el artículo. Y lo extiendo a más ámbitos. Antonio, tu te estás fijando sobre todo en las noticias. Pero yo voy más allá. En el mundo de la venta sucede lo mismo. Cuesta mucho tener una tienda virtual propia si no estás en Amazon o en eBay.

    Desde mi punto de vista esta vuelta a una centralización en pocas plataformas es malo. Es malo porque el usuario no sabe (ni quiere saber, que es lo peor) las reglas ni los intereses por los que éstas se mueven. Esto nos aleja de la idea de hace 15 años de una web abierta como una forma de intercambio de conocimientos y de bienes que fuese capaz de trascender el espacio físico. Al final esto se está convirtiendo en un gigantesco patio de vecinos donde cuesta mucho distinguir el contenido de calidad entre tanta chachará intranscendente.

    Yo hay días que me limito a entrar a las webs que sigo y que conozco bien. No pasan de 20. Eso si, por fortuno todavía voy descubriendo cosas nuevas y que merecen la pena fuera de tanta centralización hacía la medianía.

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