Copyleft

Bajo este curioso nombre se esconde toda una filosofía sobre el tan traído y llevado tema de los derechos de autor. Este concepto implica un darle la vuelta al “copyright”, que por su parte pretende controlar la reproducción de un material, en vista a proteger los derechos del autor. No hace falta señalar que la princpal dificultad que se encuentran los propietarios de este copyright es la ejercer ese control en la era de Internet, el P2P (napster y todos sus clones) y los medios de reproducción digitales.

No obstante Stallman se anticipó y ya en los años 80 lo definió así: “El copyleft usa las leyes sobre copyright, pero las voltea para que cumplan una finalidad contraria a la que les fue asignada: en lugar de ser un medio para privatizar software, se convierte en una forma de mantener el software libre. La idea central del copyleft es dar a todo el mundo el permiso para usar el programa, copiarlo, modificarlo y distribuir las versiones modificadas, pero no el permiso para añadir otras restricciones que éstas sobre él.” (GNU Project)

El copyleft es en principio una idea, que a continuación se materializará en un tipo de licencia legal , la GPL, para software y más tarde la GFDL para documentación de software.

El adscribirse a estas licencias supone en lineas generales, permitir la copia y distribución del material de forma comercial o no, siempre y cuando el que lo haga no restrinja ese derecho a los receptores del material, “adueñándose” de él.

La realización de estos productos “libres”, produce en muchos casos (véase Linux) productos continuamente mejorados y realmente de libre difusión, accesibles a las bajas rentas, pero que a su vez pueden generar riqueza: quien modifique cualquier producto bajo estas dos licencias puede venderlo y obtener un beneficio.

El problema vendría de extrapolar este experiencia del software libre a otros ámbitos. Es lógico que si mejoro un programa me sea lícito vernderlo (aunque deba mantener que quien lo compra pueda copiarlo), pero en el caso del cine o la literatura no hay analogía: nadie querría la versión modificada de una película de Spielberg o una novela de Kundera… el problema es sólo de difusión, por lo que no parece tan lícito permitir cobrar por ello.

Es por este problema por lo que diversos colectivos ensayan nuevas “implementaciones” del concepto de copyleft a este tipo de obras, de hecho al decidir la licencia de un sitio web pasa algo parecido ?sería razonable que alguien pudiese hacer una copia de tu sitio y cobrar por ello siendo el tuyo gratis?.

Error500 está construido con software libre (bajo distintas licencias) mediante una herramienta también libre: Xoops, pero el contenido del sitio aún no ha quedado encuadrado en ninguna licencia (ante la duda por ahí abajo aún queda un copyrigth que pronto desaparecerá), seguimos pensando en ello…

Enlaces de interés:
WuMingFoundation
Textos sobre Copyleft