Contenidos en la web y formas de conocimiento

Google estúpidosProvocador como siempre Nicholas Carr ha firmado este mes un artículo en The Atlantic titulado “¿Nos está haciendo Google estúpidos?“. Claro que su tesis no es contra el buscador – aunque sea un actor necesario – sino que viene a concluir que cuanto más utilizamos la web, más nos cuesta centrarnos en textos largos que profundicen en un tema, nos volvemos consumidores de pequeñas píldoras, datos y contenidos que no cueste mucho esfuerzo adquirir.

Si analizamos un poco las tendencias de contenidos en la web, podemos observar ciertos patrones. Las grandes parrafadas nunca han sido sinónimo de éxito en la web precisamente, parte del éxito de los blogs es en parte culpa de su formulación como género (piezas generalmente pequeñas de información con muchos enlaces para ampliar los aspectos en los que el lector encuentre necesario hacerlo) y aún más, evolucionan hacia sistemas que hacen gala de mensajes aún más cortos. En el vídeo, no hay más que pasearse por Youtube para comprobar que lo que se impone es el no pasar de los cinco minutos. Tenemos poco tiempo, queremos que nos resuelvan la necesidad – informativa, de entretenimiento – de forma breve y poder pasar a otra cosa.

No resaltaría el artículo si no me hubiese puesto frente a un espejo, hace cinco años era un lector compulsivo de libros – novela, ensayos – y hoy día es raro que acabe un libro al mes. Me gusta desconectar los domingos y leer la prensa – que aprovecha los fines de semana para extenderse y abundar en reportajes – pero no dejo de percibir que me he habituado a las fórmulas web de consumo de contenidos: quiero inmediatez, poder leer “en diagonal” un texto en busca de que hayan resaltado el dato que busco y que se vaya al grano en lugar de articular un discurso que profundice. Claro que sería un error identificar profundidad y longitud de un texto, pero sí que da cierto vértigo el plantearse lo que perdemos al aparcar aquellas propuestas que necesitan de una reflexión más profunda y una lectura sosegada. Puedo leer “Nocilla Experience” fácilmente – es una novela de la generación blog – , pero me costó un verano acabar 2666…

Soy muy reacio a pensar que, como pregunta Carr, la web nos haga estúpidos (su armazón científica es bastante débil de momento). De hecho, a la vez que percibo que cada vez estoy menos dispuesto a abordar artículos muy largos, me doy cuenta de que “la lectura web” también lleva aparejada la capacidad de asumir grandes cantidades de información y de procesar los patrones en ella. Un paseo por mi Google Reader no sólo me ofrece un montón de posts que leer, también mucha información que agregar: tendencias, temas comunes de preocupación, percepciones generalizadas… probablemente no estemos asistiendo a la aniquilación de nuestra inteligencia sino adquiriendo nuevas formas de conocimiento (o al menos, eso me gusta pensar).

En todo caso, os recomiendo el artículo de Carr. Eso sí, no admite una lectura rápida ni de pasada. También lo comenta Juan Freire.

11 comentarios en “Contenidos en la web y formas de conocimiento

  1. Completamente de acuerdo con lo que dices, en especial al hablar de los libros. Yo también era lector compulsivo (siempre un libro conmigo a todas partes, en papel o en Palm), y de un tiempo a esta parte me cuesta mucho más trabajo llegar hasta el final. Esto es en parte perjudicial, porque creo que, habituado al consumo de “escaneo”, retienes menos contenidos y los ubicas peor (anda que no me pasa eso de “lo lei en… ¿un blog? ¿Menéame? ¿Twitter? ¿Un periódico?”). Por otra parte, tienes un mayor acceso a información, lo cual amplia tus conocimientos.
    Creo que se trata de llegar a un equilibrio. Por mi parte, quiero recuperar el hábito de lectura de libros convencionales (es algo que disfruto y echo de menos), pero gracias a Internet amplío mis conocimientos, conozco otros puntos de vista y me desarrollo más como persona y profesional. Lo dicho: hallar el equilibrio.

  2. Yo no creo que Google nos haga estúpidos, simplemente la forma de entender las cosas al navegar es diferente, la mentalidad es diferente. Cuando navegamos por internet, nos gusta encontrar cosas rápido y leer cosas rápido, y es que hay tanto por ver en la red, que sabe mal estar mucho tiempo en un mismo sitio.

    En cuanto a Google, con el paso del tiempo estamos aprendiendo a utilizarlo y no creo que su uso sea para tontos, sino para personas inteligentes que saben aplicar la lógica, ya que hay que aplicar capacidad de sintesis para resumir una idea en pocas palabras y además tener en cuenta que sea el término que más se suele utilizar para un contexto determinado

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